Un Estado no es otra cosa que una inmensa comunidad de bienes y que su porvenir dependerá siempre de que esos bienes sean bien o mal administrados. Decir a estas alturas que España ha sido mal administrada, es cosa de risa, pero de risa sarcástica y con los dientes enclavijados por la impotencia; puesto que es no de bochorno, sino de “juzgado popular” (los denominados legales ya estamos viendo para lo que sirven y las barrabasadas que hacen o dejan de hacer) pues los otros y junto con los políticos, son las dos clases más desprestigiadas hoy en España; y lo dicen todas las encuestas que se han publicado tocando estos temas. Pero como los juzgados del pueblo no sirven para otra cosa que para el pataleo, pues en ello estamos, pataleando indefensos ante tanto desastre como estos inútiles acumulan, haciéndolo incluso en épocas de recesión galopante y que repercute igualmente en la recaudación de impuestos.
Pero ya digo; si lo oficial o estatal marchase sobre la lógica de la familia; al igual que millones de familias ya llevan años apretándose el cinturón y suprimiendo todo lo que de lujos o gastos prescindibles pueden; los políticos debieran haber hecho lo mismo, simplemente dando ejemplo. Pero estos inútiles y manirrotos siguen malgastando un dinero que ya no tienen. Y digo no tienen por cuanto la deuda pública avanza a tan gran velocidad, que terminará en convertir al antes rico Estado Español, en un miserable tramposo y que no podrá pagar la deuda en muchísimas décadas; por lo que será despreciado y arrinconado como tal..
Conviene pues saber lo que siguen haciendo estos gobernantes parásitos y para ello, mejor entresacar datos publicados en prensa española y muy recientemente.
“Suma y sigue. El número de altos cargos al servicio de la Administración General del Estado continúa desafiando a la crisis económica y crece a buen ritmo. Hasta el punto de que en 2009 su número asciende ya a 547, es decir, 19 más que un año antes. O 30 más si la comparación se hace con los que había en 2007. O 43 más si se tiene en cuenta los existentes en 2006. Eso quiere decir que en apenas un trienio el número de altos cargos ha crecido un 8,5%. Crece el número, pero también, lógicamente, su coste
Jueves, 31 de mayo
Juan Luis Recio
Ángel Sáez García
Mª Rosario Aldaz Donamaría
Antonio García Fuentes
Julián Moreno Mestre
Chris Gonzalez -Mora
José Pómez
Manuel María Ventura
Juan Granados
Patricio Peñalver
Julio César Izquierdo
Carlos Juan Gómez Martín