Exactamente hace siete años escribí lo siguiente y lo mandé a publicar: “Han pasado cuatro lustros y va para cinco (23 años) y simplemente coges el texto de la Constitución Española y al irlo leyendo, tienes que echarte a reír ó a llorar... Se pasaron largos meses de discusión, la realizaron por fin, los denominados padres de ella; la pusieron en los altares políticos, enviándonos incluso una copia (para que no nos engañara nadie); nos la restriegan por las narices cada dos por tres, pero la realidad es que es un papel muerto que no sirva para nada... algunos se han meado en ella y no pasa nada... ¿Para qué la queremos los españoles?... ¿Qué y cómo pueden justificarlo los políticos?”
¿Qué más podemos añadir hoy… podemos quitar algo? Yo creo que no, el deterioro ha sido un suma y sigue, para que esa “ley madre de leyes”, no nos beneficie a los españoles en la medida en que debiera; por el contrario a la clase política (y quizá por ello lo festejan tanto) sí, puesto que hacen, hicieron y van a seguir haciendo lo que mejor les venga en gana y la Constitución, seguirá “durmiendo entre el polvo del olvido y el moho del envejecimiento”; y una vez al año, la sacarán, le limpiarán las fundas que la envuelven y a montar el anual jolgorio, desde para el rey hasta el último enchufado a la que vulgarmente se denomina “la teta nacional”; o sea el dinero de los impuestos y que unos y otros seguirán despilfarrando impunemente; queriéndonos hacer ver lo que en un lugar que conozco, decía “Paco Levita a su mujer” y que no reproduzco aquí, por cuanto es demasiado “bronco”, pero aquel que lo conozca, se partirá de risa.
Y si he nombrado al rey en primer lugar, es por cuanto al “encarnar” al Estado y por ende al pueblo español, su defensa constitucional deja mucho que desear, por tanto debiera “despabilarse”, si quiere que exista continuidad en su dinastía; que visto como va “el carro de España”, pienso que no va a durar mucho.
Y no me extiendo más, primero por que sé que no va a servir para nada y además, aquel que esté interesado en ello, que lea esa Constitución, que vaya analizando párrafo por párrafo y que él mismo anote irregularidades, incumplimientos, abusos y demás, luego que analice el tiempo transcurrido, lo que ocurrió y ocurre y que él mismo se responda; no se necesita ser muy inteligente para analizar todo ello.
Y como colofón y desprecio a toda la clase política, incluido el rey; cuando han ido al Congreso a proclamar el aniversario, la gente, el público de Madrid, que otros años acudiera a aclamar e incluso a aplaudir; no ha acudido; la calle estaba sola, cuasi desierta; lo que debe llevar a meditar desde al propio rey, que pronunció un campanudo y vacío discurso, hasta todos los demás que hablaron para oírse ellos mismos. Son avisos del pueblo, que calla pero observa y ya va teniendo el rostro tenso, pues está viviendo la realidad española, que es totalmente opuesta a la que pregonan los que mandan.
Antonio García Fuentes
(Escritor y filósofo)
www.jaen.ciudad.org (allí más)
Jueves, 31 de mayo
Juan Luis Recio
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