Me sorprende un titular que en páginas interiores y bastante apartado, debiera haber sido uno grande y en primera plana; puesto que dice cuanto sigue, incluida parte de la información: “Los menores de 26 años son los trabajadores menos productivos: Las personas que nacieron en 1982. Y que se encuentran ahora en plena incorporación laboral, son los trabajadores menos productivos y en ámbito internacional, según un estudio de la consultora Proudfoot Consulting, en una consulta realizada a 1.500 directivos de 15 países” (diario Viva Jaén 31-07-2008).
¿Qué deducir de esta deplorable noticia?; tratemos de avanzar en ello.
Tengo grabada en la mente, la siguiente sentencia, que debió nacer en la mente de un privilegiado filósofo; pero yo no recuerdo la fuente… “quizá me la dijera alguno de tantos viejos con los que y siendo muy joven, me era grato conversar”… “El que a los veinte no quiere… no querrá. El que a los treinta no es… no será. Y el que a los cuarenta no tiene, no tendrá”. O sea que en esas dos décadas y que van desde los veinte a los cuarenta años; que se supone es la época más potente (en todos los sentidos) del ser humano… es le época crucial de toda una vida y donde se han de desarrollar todas las capacidades, tanto del hombre como de la mujer. En mis observaciones por la vida y la mía propia, acepto plenamente ese dictamen, que ya digo, debió ser definido por alguien muy inteligente y sobre todo muy observador de la vida.
En muchos seres humanos, las inquietudes por “ser”, ya se presentan mucho antes de esos veinte años “de partida”; por ello muchos y antes de esa edad, ya son algo que destaca en el campo a que dedicaran sus esfuerzos e inteligencia, sea el que sea… ¿Pero quienes y desde hace ya más de cuarenta años dedican esfuerzos, inteligencia, constancia e incluso sacrificios humanos a metas humanas y que llegan a conseguirse? Esta es la primera reflexión a estudiar; puesto que en esos cuarenta años (o más) las generaciones que han surgido, se han debilitado… “son algo así como de invernadero o granja estabulada”… y es claro que los resultados son los que son; puesto que si la especie no se estimula (ni la estimulan los responsables: padres y gobernantes) ocurre como en todo lo vivo que “da el planeta”… simplemente degenera e incluso “muere”.
Esas generaciones (y muchas anteriores, como la mía) fuimos hijos de necesitados… de padres y madres curtidos en las vicisitudes de la vida; pero los que con pocos medios, supieron sacarnos adelante para que avanzáramos con dignidad… pero presentándonos al propio tiempo, que la vida era dura, que la vida era esfuerzo y trabajo y que sería una lucha constante y para muchos, de por vida; pero que era “nuestra vida” y había que aceptarla con honradez y fortaleza.
Pero a partir de la II Guerra Mundial… se produce una prosperidad occidental enorme; “la máquina y la técnica lo hacen todo”… al ser humano, se le va relegando a un puesto cada vez más complementario y se le reserva sólo el de mero consumidor… peor aún… “el de máquina consumista”. Y aquí empieza el primer escalón de la degradación o debilidad del ser humano; que ocasiona todo lo que ya se padece.
Las primeras generaciones “de hambrientos o necesitados”; se ven con buenos y seguros salarios; con dinero de sobras y de inmediato, al menos en España… “quieren que sus hijos sean transportados al principado y sin esfuerzo”. Desaparecen las disciplinas de comidas, horarios, administración del capital familiar, antes férreamente controlado por los padres (generalmente la madre en un matriarcado familiar y positivo) y se deja, “libres o casi, a aquellos desventurados vástagos que en mayoría van a ser poco a poco destruidos”. Igualmente desparecen las disciplinas en el trabajo, todo va degenerando; puesto que desaparece el aprendizaje de los mil oficios que necesita la sociedad; y aquellos aprendices son “quitados de un plumazo”, por gobernantes idiotas que aún permanecen en esa perniciosa idiotez; puesto que es en la disciplina de la familia y la del taller o trabajo, dónde se forjaban los niños y jóvenes; que de esta forma eran quitados de muchos de los vicios que hoy los asolan… “alcohol, drogas, juegos peligrosos e incluso temerarios… y que llegan a ser delictivos”… todo ello ha llevado la falta de disciplina, de responsabilidad y a ese chapucerismo (chapucero era el peor insulto que un maestro podía dedicar a un aprendiz, peón o incluso oficial del oficio que fuere y que era motivo de vergüenza e incluso risión entre los del taller). Se ha llegado a la aberración de que esa juventud (que está hastiada de todo sin apenas haber empezado a vivir) pega a sus propios padres y maestros, compañeros e incluso algunos en extremos de ese hastío… “llegan a asesinar por entretenimiento o por que no son capaces de suicidarse ellos mismos” (que muchos ya lo hacen de múltiples formas)… Mientras los jueces pueden procesar a un padre, por… “abofetear a un hijo”… y esa es la decadencia real, de lo que la encuesta de “expertos” no es nada más que una triste muestra, pero la degradación y en todos los ámbitos es mucho más aguda… lo reconozcan o no; pero simplemente examinando la realidad de los dos últimos años… se nota. Y el que no lo note… “mejor que se gradúe la vista… del alma”. Y lo desesperante es que todos estos que dicen gobernar, sólo se preocupan del consumo… del PIB… lo principal del ser humano, sigue “en el basurero mundial”.
Antonio García Fuentes
(Escritor y filósofo)
www.jaen.ciudad.org (allí más)
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Es claro y meridiano; el ser humano no es otra cosa más que "una unidad de vida similar a las otras"; y si las especies progresan por selección, el ser humano no tiene otro camino. Es lo mismo que en los alimentos, si se cuida la selección de semillas, se van obteniendo cosechas mejores... pero en el hombre, los gobernantes (perversos en mayoría) y los padres (idiotas y demasiado cómodos) estropean "las generaciones", sobre la base de excesivas comodidades o engaños nefastos. Por otra parte, quién gobierna "los quiere cuanto más tontos, borrochas o drogados mucho mejor", simplemente, por cuanto es la forma de que los menos aptos, lleguen a gobernar y ese es el problema, que vista la historia y el presente... TARDARÁ AÚN SIGLOS EN RECONDUCIRSE. para ver esto no hay que ser muy listo, vea simplemente la situación actual de España. AGF
Lleva usted toda la razón del mundo. Es el problema que tienen las sociedades hedonistas, que sólo obtienen individuos egoístas, insolidarios y hasta violentos, capaces de matar porque le han rayado el coche.
Si el fin supremo de la vida es el placer, ¿para qué voy a producir más, o a preocuparme por el prójimo, o sacrificarme para mejorar mi situación o cultura,...?.
En la mala crianza de la juventud se han llegado a los absurdos de suprimir el 0 en las notas, repetir con tres asignaturas suspendidas, a tener más derechos que el profesor y poder ridiculizarlo públicamente, penar con cárcel una colleja o un azote merecido, y tantas y tantas sandeces que van en contra de la educación y buena crianza.
Ante este desmadre y mala educación tenemos la cosecha de "membrillos" que nos merecemos, y lo que es peor, estos sujetos serán padres y sacarán a "supermembrillos", y así hasta volver con el tiempo a nuestros orígenes de antropófagos.
¡Que buen análisis! Espero que siga aportando en la linea de los remedios a la situación.
Jueves, 31 de mayo
Juan Luis Recio
Ángel Sáez García
Mª Rosario Aldaz Donamaría
Antonio García Fuentes
Julián Moreno Mestre
Chris Gonzalez -Mora
José Pómez
Manuel María Ventura
Juan Granados
Patricio Peñalver
Julio César Izquierdo
Carlos Juan Gómez Martín