
29.10.07 @ 21:30:07. Archivado en Sobre el autor
Ha fallecido otro ilicitano de pro. El pasado domingo 21 de octubre de 2007 moría en Elche el poeta local y festero Luis Ibarra Serrano a los 83 años de edad.
Sus velatorio y sepelio en la Tanatorio L' Aljub fueron concurridos evidenciando una gran muestra de dolor explicada por una larga y brillante trayectoria en la sociedad ilicitana.
Ibarra brindó por doquier, amistad bonhomía y ejemplar ciudadanía aunque tuvo su peculiar carácter y una marcada personalidad. De su amistad y colaboración desinteresada pude granjearme además de compatir con él la afición literaria y la dedicación poética.
Ibarra Serrano, como indican los apellidos, provino de sendas familias de honda raigambre ilicitana. Trabajó toda su vida y hasta la jubilación en las oficinas de la antigua empresa de la luz Codesa hoy Iberdrola.
Desde muy jóven destacó por su buena voz y afición al canto, entrando a formar parte de la Coral Illicitana como barítono. Asimismo perteneció a la Capella del Misteri, actuando como componente de la Judiada, hasta que un accidente de motocicleta le fastidió una pierna provocándole una cojera de por vida.
Renunció a cantar en el Misteri ya que no podía arrodillarse a cada genuflexión según el guión. No obstante, se mantuvo relacionado con La Festa ya que en 1982 la Junta Local Gestora del Misteri le nombró Caballero Portaestandarte para las celebraciones especiales de octubre-noviembre junto a los Caballeros Electos, Antonio García y Francisco Borja, antiguos cantores.
Su amor pasional por todo lo ilicitano, le llevó a entrar en el ambiente festero, creando o fundando la comisión de fiestas Baltasar Tristany - la segunda más antigua, tras la histórica pionera comisión del Raval- de la que fue su primer presidente y bajo cuyo mandato surgió en esta su comisión la idea y creación de la Gran Charanga.
Asimismo, ante el creciente surgimiento de nuevas comisiones, se percató de la necesidad de agruparse todas por defender sus necesidades y aunar esfuerzos para potenciar las fiestas por lo que proyectó y fundó la Gestora de Festejos Populares de la que fué su primer presidente.
Tras dejar paso al segundo presidente de la Gestora, José Miguel Girona, mantuvo un mínimo contacto con el ambiente festero y como reconocimiento, resultó elegido Fester Major de las Fiestas de Elche en 1985.
Como hombre polifacético, Luis Ibarra llevó consigo desde temprana edad y hasta su muerte, su pasión poética con entrega y dedicación. Realizó una ardua, variada y completa labor poética como autor de extensa obra publicada e inédita, emotivo rapsoda y activo dirigente de entidades culturales y colectivos literarios.
Colaboró en la realización de concursos poéticos como el de la Asociación Cultural Puente de la Virgen. Co-fundador, secretario y tesorero de la Hermandad de Poetas de Elche junto a Baltasar Brotóns, Vicente Pastor Chilar y Tonico Sansano.
Precisamente de éste último, fue amigo incondicional y colaborador. Ibarra acompañó a Sansano a recibir el galardón 'Palma Dorada' del Grup Cultural Ilicità, del que fue antiguo directivo.
Igualmente, recogió en nombre y representación de Baltasar Brotóns, el mismo premio, dada la ausencia del agricultor-poeta. También Ibarra, junto a Brotóns y otros poetas y rapsodas locales, participó en estos últimos años en sucesivos homenajes recitando poemas ante la tumba de Tonico Sansano.
Emprendió una labor encomiable de investigación de la literatura y de la música locales, publicando sendos libros sobre la historia de los escritores y músicos ilicitanos del siglo XX, 'Caudal Literario' y 'Historia de las Corales' y murió cuando estaba preparando un tercer libro que deja inacabado e inédito.
Luis Ibarra es, sin duda, otro de los ilicitanos que reúne méritos suficientes para ser recordado con una calle a su nombre. Descansa en paz. amigo y compañero. Ya no recitaremos poemas juntos pero te reunirás con tus amigos poetas en el cielo. In memoriam.
Josep Esteve Rico Sogorb
(Presidente del Grup Cultural Ilicità 'Tonico Sansano')
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22.10.07 @ 11:35:17. Archivado en Sobre el autor
Albricias, pues. Nuestro conciudadano y paisano, el escritor, crítico, guionista y articulista ilicitano Vicente Molina Foix, ha sido recientemente galardonado con el Premio Nacional de Narrativa que concede el Ministerio de Cultura por su novela 'El abrecartas', un libro que según la crítica ha sido considerado 'la primera gran novela del siglo XXI en español' , reconocido como tal por los institutos de enseñanza Media de Galicia y que como bien afirmó el afamado filósofo y escritor Fernando Savater 'no se te cae de las manos nunca, es adictivo'.
Como 'colega' en las lides literarias y periodísticas y lógicamente como ilicitano -a pesar del 'pique', de las envidias, de la competitividad y de los celos que existen en el mundillo literario- me congratulo de este galardón y me satisface que un nacido en Elche sea premiado con esta distinción cultural, de suma importancia a nivel estatal, máxime cuando Molina Foix ha estado toda su vida y está, ejerciendo de ilicitano divulgando el nombre y la imagen de nuestra ciudad en artículos, viajes y proyectos como teatro o cine.
La trascendencia del premio no radica en esos 15.000 euros de dotación -que le vendrán muy bien a nuestro paisano galardonado ya que a nadie le amarga un dulce y más de esa clase- sino en que se trata de un reconocimiento público oficial del Gobierno con ámbito territorial estatal.
Molina reside en Madrid desde hace años -como otros ilicitanos, entre los que cabe destacar al periodista Vicente Verdú- aunque aprovecha para venir a su Elche natal siempre que sus compromisos se lo permiten, especialmente en fiestas de agosto.
No todos los ilicitanos escritores, compañeros de fatigas literarias y periodísticas, pudimos trasladarnos a la capital del Estado ni tuvimos oportunidad de abrirnos camino y lograr la fama y el éxito como Vicente Molina Foix en Madrid. Suerte, esfuerzo, constancia, buenas relaciones y contactos o el ser un privilegiado o una excepción, el caso es que nuestro laureado paisano sigue triunfando y cosechando éxitos desde Madrid.
Al Premio Nacional de Narrativa hay que sumarle el 'Premio Salambó' que concede desde Barcelona un grupo literario de 15 prestigiosos escritores y los galardones 'Barral', 'Azorín de Novela' y 'Herralde'.
La obra de Molina Foix, 'El Abrecartas', es una colección de correspondencia epistolar -cartas muy personales- entre Federico García Lorca y un amigo de la infancia, quienes repasan la historia de España en el siglo XX con una mezcla de personajes reales y ficticios, héroes y antihéroes que Molina homenajea en un permanente juego de espejos.
Para el autor no se trata de una novela histórica, sino que la historia es un personaje más, que con su trazado va marcando la vida de las personas a las que se sigue a lo largo de las páginas del libro como los célebres escritores Vicente Aleixandre, Miguel Hernández -cuya vida y muerte trágica ocupan un importante episodio-, Eugenio D´Ors, María Teresa León, Rafael Alberti, José María Castellet y la ficticia Setefilla Romero.
'El Abrecartas' entrecruza la historia reciente de España con las historias privadas de todo tipo de personajes como novela coral cuyo mayor acierto es la fusión de la realidad con la ficción, su gran apuesta y su mayor mérito.
Enhorabuena a Molina Foix por el premio. Les invito a que lean 'El Abrecartas' y juzguen...
Por Josep Esteve Rico Sogorb
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16.10.07 @ 14:05:31. Archivado en Sobre el autor
Murió hace pocos días a los 84 años–concretamente el pasado 2 de octubre–el ilicitano José María Grau Soler, ex–presidente de Unión Valenciana en Elche.
‘Josep María Grau i Sulé’, como de broma yo le llamaba y a él le gustaba recordar, nació en Rincón de Bonanza –Orihuela– en 1923 en el seno de una familia numerosa humilde y traballadora. Se trasladó a Elche de niño en busca de prosperidad.
Hombre que, apenas sin estudios, se hizo a si mismo con su esfuerzo, desarrollando varios trabajos hasta que junto a sus hijos y a uno de sus muchos hermanos –Sinforoso- creó una empresa de cerámicas y materiales de construcción que ubicó a la salida de la ciudad, en el comienzo de la carretera a Crevillent, en la pedanía Pla de Sant Josep. Empresa cuyo logo era el blasón de su primer apellido, todo un detalle de apego a sus raíces.
Grau, además, se enamoró perdidamente de Elche y de todo lo ilicitano y…valenciano, de la cultura autóctona. Siendo castellanohablante de cuna –el castellano fue su lengua materna– acabó hablando mayoritariamente el valenciano ‘elchero’ mejor y más que muchos de los ilicitanos nativos.
Contactó con personajes locales como Martínez Macià ‘Pin’, Martinez García 'El Quijote', Payà Alberola, Rodríguez Martín, Sanchez Pomares, Pastor Chilar, Tomás Mora, Quiles Fuentes, entre otros; de cuyas relaciones surgieron amistades y compromisos públicos que le integraron tanto en la sociedad ilicitana, que perteneció a diversas asociaciones y entidades e incluso fue protagonista destacado y activo dirigente.
Sensibilizado por los problemas y necesidades de los discapacitados ilicitanos, fundó la primera asociación local de este colectivo abriendo la primera sede social y creando el primer club deportivo de minusválidos, impulsando después la creación de la federación provincial. A él se le debe, aún en la dictadura –en tiempo del ex alcalde Quiles Fuentes, otro ilicitano ilustre y destacado por una buena gestión en su cargo en pro de la ciudad– la primera rampa en la calle para discapacitados en Elche.
Fue pionero directivo co-fundador de la Comisión de Fiestas ‘Passeig de Germaníes’ y de la Real Orden de la Dama de Elche de la que era Caballero y como enamorado del busto ibérico, logró que su hija Antonia fuera elegida Dama Viviente. Asimismo, fue presidente de la Congregación de Sant Pasqüal Baylón y de sus fiestas, presidente provisional de la Asociación Histórica Artística Festera ‘Pobladores de Elche’, presidente de la Junta de Hermandades y Cofradías de la Semana Santa ilicitana –bajo cuyo mandato reimpulsó la entonces decaída celebración semanasantera de Elche– y de la Hermandad del Cristo Resucitado –el que procesiona el día de Resurrección o de las ‘aleluyas’–de cuya imagen era custodio guardándola durante años en su garaje junto al Bar ‘Mateuet’ frente a los ‘Pisos Azules’. Igualmente, tengo entendido que fue Caballero de la Orden del Santo Cáliz de Valencia.
Grau hizo sus incursiones en política. Católico practicante, e inicialmente ideológicamente de derecha o conservador, en la dictadura destacó como miembro del Sindicato Vertical, por lo que después fue en Elche uno de los fundadores en la transición del partido de Fraga Coalición Democrática -C.D.- y de la posterior Alianza Popular -A.P.- de los que se apartó descontento evolucionando hacia posiciones más populistas y regionalistas ingresando en Unión Valenciana -U.V.-.
En tiempos de Miquel Ramon Izquierdo y Vicente González Lizondo, fue elegido presidente local de Unión Valenciana en Elche y miembro del Comité Provincial. En su etapa logró la primera sede social propia de este partido en la ciudad ilicitana que estuvo en la céntrica calle Corredora, al lado del Ayuntamiento. Su nombre se barajó a menudo como número 1 cabeza de lista por UV y otros partidos que intentaron ficharlo como ‘mirlo blanco’ pero él siempre rehusó encabezar cualquier candidatura como alcaldable. Gozó de contactos y amistades en altas esferas políticas, gubernativas y eclesiásticas. Tuvo excelente trato con gobernadores y obispos por sus vinculaciones con el antiguo sindicato vertical, con varias entidades de prestigio y con la Semana Santa ilicitana en la que intervenía dirigiendo las procesiones. Hombre obstinado, cabezota, de fuerte carácter. Polémico aunque muy activo y firme, resultó perseverante y tenaz, por lo que no dudó jamás en enfrentarse a quien fuera –incluso con correligionarios suyos– con tal de obtener logros, ayudas y mejoras para Elche, todo lo cual consiguió mayormente en pro de los discapacitados y de la celebración semanasantera ilicitana. Lo cierto es que tuvo discusiones y enfrentamientos verbales y algunas enemistades por sus carácter, maneras de ser y actuar y cierto afán de protagonismo; todo lo cual no desmerece aquello de bueno que hizo por Elche.
Los últimos años de su vida se moderó bastante tanto de carácter como de ideología y desconectó o se desvinculó de toda actividad social, dedicándose a dar paseos del brazo de su segunda esposa.
Grau Soler fue uno de esos ilicitanos de adopción que acabaron siendo, sintiéndose y actuando como los propios nativos, aunque naciera fuera de Elche, y que se formó aquí entre palmeras. Fue uno de esos ilicitanos que también reúne méritos suficientes al margen de ideologías -se valora lo realizado y no sus ideas- para ser recordado con una calle a su nombre. In memoriam.
Josep Esteve Rico Sogorb
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02.10.07 @ 20:40:22. Archivado en Sobre el autor
En Elche, septiembre resultó 'caliente' en lo que llevábamos andado de inicio de curso -educativo, social y político también- y lo digo a pocos días de finalizado el mes, entrados ya en octubre.
A los ya habituales y cansinos problemas anuales y propios de la época -falta de espacio en colegios e institutos, necesidad de nuevos centros como el IES 11, barracones, carencia de profesores, encarecimiento y consiguiente 'mareo de perdiz' por cambios a última hora en los libros de texto, entre otros aspectos- hay que sumar o añadir hechos importantes de bien común como la ausencia de educadores especiales en colegios como 'Miguel de Cervantes', la negativa de Consellería a conceder un intérprete de lengua de signos para una estudiante sordomuda, el retorno activo de las movilizaciones de los afectados de Afinsa o la dichosa torre de alta tensión en el suelo del futuro segundo hospital, por citar algunos ejemplos de tantos problemas que se están dando en la ciudad.
Niños que en casco urbano pero sobre todo en algunas pedanías, que aún no habían podido iniciar las clases. Masificación en aulas y centros, falta de suficientes profesores hasta el extremo de que se dice que los interinos aún no han llegado.
Padres del sector V-Pla que siguen reivindicando el nuevo instituto número 11 del que parece haberse 'olvidado' la consellería de Educación.
Barracones que no dejan de ser eso, barracones, aunque parezcan portátiles además de decentes y bien dotados. Subidas espectaculares en los precios de los libros de texto y caprichosos cambios de última hora por parte de algunos profesores en algunos de los libros con el consiguiente dolor de cabeza de padres, alumnos y libreros; un hecho bastante 'kafkiano'.
La falta de educadores especiales en el C.P. 'Miguel de Cervantes' y en el centro 'Virgen de la Luz' para atender a niños con discapacidades y la pasividad de la Consellería ha obligado lamentablemente a este centro a denunciar la situación al Síndico de Agravios, esa especie de autonómico defensor del pueblo que ya veremos qué responde y cuando, que la necesidad apremia.
Lo del intérprete de lengua de signos no es nuevo, viene de hace años y continúa pendiente a pesar de las presiones de padres, familiares, profesores y compañeros de la jóven estudiante sordomuda afectada. El pasado curso ya alertó de su problema y del pasotismo de la administración autonómica competente.
Y la vida sigue igual. Resulta penoso, triste y lamentable que en la tercera ciudad de la Comunidad pasen estas cosas más propias de países tercermundistas.
De los afectados ilicitanos por el desfalco de Afinsa-Fórum Filatélico, cabe decir que están más que hartos de que los ninguneen, les den largas y falsas promesas, así que reiniciaron la actividad reuniéndose y ya amenazan con un otoño al rojo vivo mediante nuevas movilizaciones. Les deseo suerte, que no me gustaría estar en el pellejo de cualquiera de ellos.
Y lo peor, la torre de alta tensión del terreno liberado para ubicar el fururo segundo hospital. La torrecita de marras está siendo objeto de discordia, acusaciones y enfrentamientos entre administraciones y partidos políticos gobernantes y opositores; asi pues, el Ayuntamiento y la Generalitat , el PSOE y el PP, andan a la greña perdiendo el tiempo en discusiones mientras lo verdaderamente importante queda paralizado sufriendo otra demora: el segundo hospital.
Todas estas problemáticas situaciones demuestran políticas incapacidad de diálogo, falta de consenso y escasez de tolerancia. Y es que prima más liarse a acusaciones, aparecer en la prensa y olvidarse del bien colectivo común o de las necesidades sociales de los ciudadanos, que acabamos pagando justos por pecadores los trastos rotos de nuestros políticos. Debería darles vergüenza...
Por Josep Esteve Rico Sogorb
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