
Por los inexplorados vericuetos de la fértil selva de su “Obra Poética" (822 páginas), nos entrega Arbeloa las más variadas especies de versos y poemarios. Si en otros títulos el discurso de Victor Manuel ha fluido fecundo, torrencial (por ejemplo, en el Pregón de Semana Santa “Canto de fe y esperanza el día de la Pascua”, proclamado en el barrio de “Echavacoiz”, que está construido con 134 versos), otros escritos manifiestan una contención, una ascesis, de gran fuerza expresiva.
>> Sigue...
|
 
Las órdenes contemplativas dedican su tiempo a rezar y trabajar (ora et labora). Su vida está pautada con momentos de oración comunitaria siguiendo las prescripciones del Oficio Divino (maitines, laudes... vísperas y completas). La Liturgia de las Horas, en la que también pueden participar seglares individual o comunitariamente, se ajusta al ritmo de la naturaleza -día y noche, trabajo y descanso, vigilia y sueño- facilitando una armonía fecunda entre acción y contemplación, atención a las cosas materiales y meditación de las realidades espirituales. Conozco algo el tema porque uno ha sostenido entre sus manos juveniles, y recitado con labios de corazón, el dorado jardín del Breviario y su perfumado florilegio de sagrados textos.
>> Sigue...
|

Cerramos hoy, de momento, nuestro modesto homenaje a Victor Manuel Arbeloa con motivo de la publicación de su "Obra Poética, 1964-2010" (pulsar). Nos hemos detenido en su poemario "La aventura del Tú" por lo infrecuente de poetizar el amor de pareja, el erotismo, desde la vivencia religiosa. Me permito incluir en esta presentación de hoy unos párrafos muy vivos del prólogo que escribió José Hierro para "La aventura del Tú". Así clausura su presentación del poeta y del libro:
>> Sigue...
|


Hace años, en una importante tienda de Poesía, me llevé una de las más agradables sorpresas de mi vida: en un rincón del comercio, ojeando una montaña de libros de saldo, descubrí un título que me fascinó: "La aventura del TÚ". En el esquema de Martín Buber, "yo-tu", se atrevía el autor a escribir el "TÚ" con mayúsculas, refiriéndose al Autor, Fundamento y Destino de todo lo creado. En otras palabras: que en el "tú" de la compañera descubría, además, una relación mayor con el "TÚ" de la divinidad.
>> Sigue...
|

Ha llegado, por fin, a mis manos la imprescindible edición de la "Obra Poética I (1964-2010)" de Victor Manuel Arbeloa. El voluminoso ejemplar de 822 paginas, que contiene, completos, los doce poemarios hasta ahora publicados, de difícil o imposible adquisición, constituye, sin duda, un exquisito regalo para los que amamos la buena poesía religiosa. Al no encontrar en librerías el importante título que uno desearía leer y disfrutar, había que desplazarse a centros muy especiales. Así me ocurrió con "Buscando a Dios entre la niebla" (1973), y hasta me fue posible fotocopiar varias de sus páginas en una sala de lectura de la Biblioteca Nacional. Ahora lo tengo completo, y esperándome, en la galería de poetas ilustres de mi propia biblioteca.
>> Sigue...
|

Sensualidad y erotismo están muy unidos. Y no necesariamente han de desembocar en el íntimo abrazo de una relación sexual. Vamos a presentar en el post de hoy, a escasas fechas de san Valentín, cinco magníficos sonetos que celebran el amor de pareja.
>> Sigue...
|

Reírse es una función biológica necesaria en el ser humano (los animales se alegran, pero no se ríen). Es natural reírse: un bebé sano se comunica con su madre mediante la sonrisa un promedio de 300 veces al día. De mayores reímos menos: un adulto lo hace entre quince y cien veces al día. No me perdonaría haber hablado de la risa y no citar a mi mujer, de origen peruano, con su risa blanca de espuma de alto torrente, de nieve de antiplano.
Pocas escenas me conmueven tanto como el aleteo de risas compartidas con su nietecita Yanina, risas que crecen y crecen, como un suflé de ternura. Frescas risas en dueto de amor y mirándose a los ojos, risas porque sí, porque estamos alegres las dos y queremos bailar y cantarle a la vida.
En este mes de san Valentín, parece necesario afirmar que, a pesar del millón doscientas mil familias con todos los miembros en paro, todavía hay esperanza. Y sabe la gente que sigue siendo el hogar balneario de salud también psicológica. Que, si se llora, también se ríe, con voluntad de futuro. Y se espera y construye un tiempo nuevo, se abren caminos de ilusión y aventura...
>> Sigue...
|

Aunque compuesto muchos años antes, en fechas próximas a la edición de "Hombre y Dios" (1955), se incorpora "Gozos de la vista" en 1981 a una publicación escoba que incluye muchos títulos dispersos. Se compone "Gozos de la vista" de diez secciones que tienen por objeto cantar la excelencia de la vista, y lamentar sus limitaciones. Pero Dámaso, creador de símbolos, nos lleva más allá, hacia la caja negra del misterio y de la luz, del dolor y la alegría, de Dios y la Materia. La retina del hombre es un espejo que capta y refleja la realidad, y le permite tomar posesión de las cosas y recrearlas...
Hoy nos detendremos exclusivamente en la sección cuarta que titula "Dos oraciones", y expresa el deseo del escritor de conservar su vista y el mundo de color que la realidad le regala.
En el retrato que estás viendo aparece un Dámaso con gruesos cristales, una característica muy especial que coetáneos destacaban al describirle: "Calvo prematuro, grave gesto de mirada miope tras lentes de cristal grueso, nervioso el ademán, etc." No olvidemos la gravísima úlcera en el ojo derecho cuando era joven... La oscura montura tampoco le ayudaba mucho a disimular su "tierna miopía".
>> Sigue...
|
:: siguientes >>
|