Francisco Garfias (2). Dos fascinantes poemas: "El mensaje" y "La frente"
22.11.10 @ 07:00:00. Archivado en Origen de la vida, Espiritualidad, Poesía

La primera noticia que tuve de Francisco Garfias fue a través de la "Historia y Antología de la Poesía Española" de Federico Carlos Sáinz de Robles (Aguilar 1967). De los poemas allí reproducidos (siete) selecciono para hoy dos magníficos: "El mensaje" y "La frente". Como el tema religioso y las preguntas más hondas sobre el sentido de la vida y de la muerte son frecuentes en él, me permito transcribir unos párrafos de la "Poética" que escribió para la antología de Leopoldo de Luis:
"Creo, con Dámaso Alonso, que "si la poesía no es religiosa no es poesía. Toda poesía (directísima o indirectísimamente) busca a Dios". Esta búsqueda es, en el verdadero poeta, un hecho natural, consecuencia última de su ahondar, de la acumulación de sus experiencias vitales y estéticas, de su propio desasosiego existencial."

"¿O LLORABAS, NOSTÁLGICO DE LOS ÁNGELES BUENOS...?"

Los versos de “El mensaje” se inician escuchando el llanto de un recién nacido. “¿A qué celeste mundo tu llanto pertenece?” Llanto, risas, amor... realidades que se encontrará el peregrino en su nuevo hogar. Escribió Aleixandre que la vida del hombre es como un ir de la Nada a la Nada (“entre dos oscuridades un relámpago”). La definición de Garfias es también muy simple: venimos de Dios, vamos a Dios (“De Dios a Dios... vienes y vas”).
“En el pecho de Dios te desprendiste...” Dialoga el poeta con el nuevo ser y le siente crecer en la humana matriz, lejos de sus amigos los ángeles... Según costumbre del poeta moguereño, se sugiere un final de muerte, pero de muerte en luz y divinización, grano de trigo que se pudre en tierra y se levanta hacia la Luz...
![]()
EL MENSAJE
Hombre –niño que naces-, ¿que mensaje es el tuyo?
¿A qué celeste mundo tu llanto pertenece?La vida es esto, sí:
una quejumbre incierta,
un apenas latido,
ese yermo que ves desde tu lágrima.
También hay rosas, risas,
y la palabra amor de vez en cuando.De Dios a Dios –un círculo de urgencia–
vienes y vas,
en restallante pasmo.
Te espera un inseguro sendero tornadizo.
Sabrás del abrasado silencio
y del mordisco en la nieve mortal, en el hastío.Dime, niño que llegas, hombre:
¿qué mensaje nos traes?
¿qué nueva movediza te encomendó el destino,
la mano creadora?
Déjanos tu secreto como un fruto temprano,
¿o acaso no lo sabes y tanteas,
aquí y allá, doliente,
como un ciego?¡Qué hondura tu misterio,
tu fronda de pureza!
En el pecho de Dios te desprendiste,
algo distinto ya, flor de fruto que cuaja,
y la sangre del hombre te llevó en su corriente.
¿Recuerdas?
Fuiste creciendo allí.
Comenzaba un temblor, un burbujeo de anhelos,
un rebullir de savias, de tejidos purísimos...
¿Y qué más? ¿Qué sentías?
¿Tropezaste de pronto con el aire?
¿O llorabas, nostálgico de los ángeles buenos,
tus amigos los ángeles?A cada instante brotas, hombre, de la divina nada,
bajo una estrella, un signo,
una esperanza aguda.
Entregas tu mensaje y te vas, luego...Este escurrirse así, girándonos los ojos,
se llama muerte, hombre...
se llama muerte y es crecer, pujar, divinizarse,
cuando ya sobre el surco se ha puesto la simiente.
Dámaso Alonso, en su poemario “Oscura noticia”, nos regala también un mensaje de amor y esperanza que dirige a criaturitas felices en el vientre de la madre (pulsar). Bellos poemas que vienen a decirnos que no solo hay vida celular en el santuario interior de la madre, sino vida humana, vida trascendente... Me gustaría que conociérais también una mágica Presentación PPS titulada “Los angelitos” (1,9 Mb). Pulsar aquí.
![]()

"EN EL CRUJIDO DE MIS SIENES, CERCA DE DIOS..."

Me parece “La frente” un poema difícil. Que probablemente corresponda a una teología barroca de menosprecio del cuerpo. Y que parece exaltar el pensamiento sobre el corazón... Se inicia con una oscura descripción del cerebro y la mente, proponiendo una contraposición mente/alma (“Cuánto me pesas, frente, sobre el alma”). Pero al tiempo se encumbra la bóveda craneal con metáforas tan espirituales y positivas como "patena", "cúpula", "cimborrio", con empaque de catedral...

La clave de esta ambivalencia podría encontrarse en los versos: “Sube el ansia / como una espuma de mi pie y se abre / arriba, en el crujido de mis sienes, / cerca de Dios que en su latido vive.” Es curioso, y por eso lo represento gráficamente, cómo esta descripción ascendente de energía coincide con una antropología cultural milenaria de Oriente.
¿Y qué significa el “hacha fúnebre y doliente / que en las divinas manos centellea?” Acaso haga alusión a Génesis 3, 3, referido al árbol prohibido: “No comáis de él ni lo toquéis, so pena de muerte...” Y, sobre todo, a Génesis 3, 24: “Puso delante del jardín del Edén querubines y una llama de espada vibrante, para guardar el árbol de la vida.” Pero el árbol de la Vida está en nosotros, la Presencia del Dios Vivo. Y no es malo el cuerpo, templo del Espíritu Santo, que un día resucitará... Ni está encerrada el alma en un cuerpo/cárcel (dualismo platónico). Pero estamos hablando de otra teología de encarnación y gracia de la que probablemente no le hablaron a Garfias...
![]()
LA FRENTE
Oh tú, mi frente, piedra sin encanto,
erguida contextura, ámbito esquivo,
resquebrajada losa de los sueños,
solemne, encaramada rosa mustia...Cuánto me pesas, frente, sobre el alma.
¡Qué pequeño el cimiento de la sangre
para tan amplia bóveda!Quiso el hacha de Dios, el hacha ardiente,
desgajarme, menguarme, recortarme,
pero dejóme intacto el pensamiento
en la patena torva de mi frente.Cúpula sostenida de milagro,
rueca de dura sangre, bosque ardido,
pleamar de mis dudas, ven, descansa
sobre estas manos que aún conservo,
acaso tan solo para ti, piedra silente...Todo el cuerpo es puntal para el cimborrio,
torpe columna que sostiene el sueño:
arbotantes, cruceros... Sube el ansia
como una espuma de mi pie y se abre
arriba, en el crujido de mis sienes,
cerca de Dios que en su latido vive.Oh, qué cerca del cielo está mi frente,
esta frente llevada a duras penas
por este cuerpo que rompiera el hacha
del tiempo, el hacha fúnebre y doliente
que en las divinas manos centellea.
![]()

Comentarios:
Era para decirte que me parecen unos versos bellísimos, difíciles de interpretar porque salen muy de dentro.
No he leido mucha poesía religiosa y me parece de lo más difícil que puede haber. Tanto es así, que para explicar su vuelo nuestro poeta místico, San Juan de la Cruz, tuvo que recurrir a imágenes amorosas.
Encantada de conocer a este poeta de una pieza.
"Hola, Nicolás. Veo que le has dedicado un rescuerdo especial al bueno de Paco Garfias. Lo conocí. Y en mis relaciones con Moguer, en donde tienen en la Biblioteca mi poemario LOS OJOS DE PLATERO, que por cierto, antes de ser publicado, me quedó muy finalista en el Premio Juan Ramón, y que lo dejaron porque era demasiado voluminoso y excedía el número de versos en mucho, Paco andaba de jurados...
Por cierto, ese poemario mío, como otros publicados, quien lo quiera encontrar lo puede ver en la blog que unos autores católicos americanos me tienen en Miami (Florida)
http://generosogarciacastrillo.autorcatolico.org/
Te sigo frecuentemente en Religión digital.
Un abrazo. Generoso."
Se muestran únicamente los últimos 40 comentarios de cada post.
Los comentarios para este post están cerrados.
Nicolás de la Carrera
autor
Contacto


