Alzhéimer (4). "Te lo entrego hasta el día de la resurrección..."
18.10.10 @ 07:00:00. Archivado en Mayores, Espiritualidad, Poesía

Tengo en mis manos un fascinante libro de Erik H. Erikson (Paidos 2000), titulado "El ciclo vital completado". Fallecido en 1994, su viuda y colaboradora Joan, con 93 años, ha repensado la teoría de Erik de las ocho etapas del ciclo vital. Como se viene prolongando notablemente, en las últimas décadas, la vida de mujeres y hombres, estima Joan M. Erikson que es necesario añadir un noveno escalón a su teoría del ciclo de la vida. Lo único que me gustaría destacar hoy es el título del último capítulo de esta revisión: "Gerotrascendencia". Así define el concepto de Trascendencia, que le parece útil para asignar nuevos retos a la etapa última de la aventura humana:
"Trascendencia no es una palabra que una se sienta dispuesta a usar libremente, pues tiene el tono, la huella de lo especial, de lo santo. Según el diccionario, "trascender" significa, simplemente, "elevarse por encima o ir más allá, de un límite, exceder, superar"; también "ir más allá del universo y del tiempo". El concepto de "trascendencia" se ha situado en el dominio de la religión, donde ha hallado un suelo sagrado..."
La palabra "Sabiduría" resume, para ella, la riqueza a descubrir en el corazón de cada peregrino comprometido en la dulce fatiga de la ascensión final. En los dos poemas que podemos disfrutar hoy, los protagonistas son ancianos perdidos en la niebla de la desmemoria, pero fieles a la luz interior de su fe, al calor de su esperanza. Para que desvelemos un poco la riqueza espiritual que puede esconder el frágil cuerpecillo de una persona añosa, nos acercamos al testimonio de una mujer sencilla, de alma serena y fervorosa:
"Mira: para que puedas comprender lo espiritual, es necesario que entiendas que no son sólo ritos, cantos, hacer oraciones, leer la Biblia y estar en la iglesia, sino un encuentro con Dios. Es una experiencia personal íntima entre Dios y tú, que te llena y vivifica, y que después lo quieres compartir con todos los que te rodean.
En mi caso, que ya no puedo ir constantemente a la iglesia porque no siempre tengo quién me lleve y me traiga, yo me encierro en mi cuarto, y en mi cama me pongo a platicar con Dios, le digo lo que me pasa, lo que me duele, lo que me preocupa, y él me consuela y me conforta de tal manera que cuando llegan mis hijos o mis vecinos y me preguntan cómo me siento, yo les comparto todo lo que Dios hace conmigo, y la importancia de estar en comunión con él..."

"VA SOLO, COMPLETAMENTE SOLO, HACIA ÉL MISMO..."

Leopoldo Panero, hace medio siglo, escribió este tierno poema de amor a un ser querido solitario y senil (no se hablaba todavía de alzhéimer). Imagino que se refería a su padre, acaso a su abuelo. Le describe demenciado y perdido ("... sobre la frente que se apaga"). Con el mágico fluir de su escritura fácil y entrañable, el poeta astorgano trasciende en oración la mirada reflexiva y honda ("Ten cuidado con él..."). Y, confiada expresión de esperanza y fe, de cálida piedad. deposita en las Divinas Manos la vida del anciano: "... te lo confío, te lo entrego hasta el día / de la resurrección!"
CALLADA CANCIÓN
Aún puede pasear dulcemente,
tropezando con su propio esqueleto
a cada paso, y cierra entonces los párpados
llenos de música. Las niñas de sus ojos,
que fueron entre verdes y grises,
pasean como un halo su alma,
por los rincones que aún conoce. Va solo,
completamente solo, hacia él mismo,
y al separarse del oro pequeño
de la vida, vacila, sonríe.No levantar el tono nunca,
tomar de la mano a cualquiera,
y morir como muere,
es su historia.Se diría
que iba Dios a venir de visita,
y él baja la escalera, y se mueve
lejanamente, pero en su misma casa,
adelantándose a su encuentro,
ladeada tiernamente la boina
sobre la frente que se apaga.Cuando se apoya al avanzar, como un soplo,
se diría que nos roza y nos palpa,
para que la ternura
haga callo en sus manos.¡Dios mío,
Señor que aún mueves su ceniza,
yo que jugué con ella en mi infancia,
te lo confío, te lo entrego hasta el día
de la resurrección!... Ten cuidado
con él, dale la mano, sonríele
con infinita suavidad, no le dejes
de oír, pues su abundancia es muy grande.

"¿QUÉ MIRARÁ LA VIEJA SENTADA EN SU SILLA?"

Dramático juego de oposiciones el que presenta Gaspar
Moisés Gómez (Serranillos 1927) entre un niño que viene del sol y la primavera y una anciana de negro, con la mirada perdida en otra dimensión, esperando otra luz, otra voz, otra esperanza... "Y el niño quedará siempre perdido / por aquella sombra que le falta a sus manos...". ¡Las manos, siempre las manos...! También las fervorosas manos de la anciana, rebosantes de ternura, perfumadas de fe, sabias de siglos...
VIEJA SENTADA
Con los ojos perdidos,
¿qué mirará la vieja sentada en su silla,
toda envuelta en lo negro como en su noche?
El niño a ratos viene,
y le toma la mano haciendo fiestas.
La luz primaveral canta en los olmos;
y en su pecho una alondra se desnuda.Pero ¿qué pasará en los ojos, los oídos,
los labios secos de rezar? Inútiles
sus órganos a los fieles halagos
de la vida, sólo resuena
su ser bajo un oscuro llamamiento.Con los ojos allá, ¿por qué otros mares
navegarán, no ya su juventud,
no ya su madurez, no ya sus hijos,
sino el barco rugoso de presagios
que se llama su cuerpo en vela, tenue
de fe, desmemoriado...? Con su silla
de paz (digo, de mimbre), una tarde cualquiera,
Dios en un rapto se la llevará;
y el niño siempre quedará perdido
por aquella sombra que le falta a sus manos.
![]()

Comentarios:
Veo que eres muy sensible, y te gusta ir más allá... El tema de la demencia, y específicamente el alzheimer, pone los pelos de punta. Siempre pensamos: ¿y si yo fuese uno de ellos? ¿y si lo fuera mi mujer?...
Ha muerto
acribillado por los besos de sus hijos,
absuelto por los ojos más dulcemente azules
y con el corazón más tranquilo que otros días,
el poeta Leopoldo Panero,
que nació en la ciudad de Astorga
y maduró su vida bajo el silencio de una encina.
Que amó mucho,
bebió mucho y ahora,
vendados sus ojos,
espera la resurrección de la carne
aquí, bajo esta piedra.
Pero bueno, estamos hablando de desmemori, perdona que haya hecho un inciso.
Se muestran únicamente los últimos 40 comentarios de cada post.
Los comentarios para este post están cerrados.
Nicolás de la Carrera
autor
Contacto


