La película "LOURDES", algo más que un documental
04.04.10 @ 00:11:15. Archivado en De mi vida, Espiritualidad, Iglesia

Ha pasado, al menos, un cuarto de siglo desde que asistí, como periodista gráfico, a una peregrinación de enfermos madrileños a Lourdes, en un tren muy especial, el tren de la Esperanza. Quisiera declarar, de entrada, mi respeto, mi emocion por el mágico espacio de fe que circunda el Santuario mariano de Lourdes, en el corazón de los Pirineos.
La directora austriaca Jessica Hausner ha elaborado el argumento y realizado, con dignidad y elegancia, este film, de 100 minutos de duración. Obtuvo en 2009, en el Festival Internacional de Cine de Venecia, el premio Fipresci. Y el Giraldillo de Oro a la mejor película, en el Festival de Cine Europeo de Sevilla. Descubrimos, en imagen, a la protagonista Christine (Sylvie Testud), enferma de esclerosis, que ha viajado en silla de ruedas a Lourdes por curiosidad, porque le han facilitado el viaje y, acaso, también, por aquello de que en Lourdes acontece, de vez en cuando, algún milagro. La interpretación que realiza Silvie de la muchacha inválida, y su curación, es memorable.
En el titulo de este post hablo de esta película como un documental, porque, en mi opinión, se ha rodado en el escenario real de la Basílica con tanta sensibilidad, con tanto mimo, que casi da la impresión de que una cámara oculta hubiera sido testigo fiel de un reportaje sin guión ni figurantes. El ritmo fílmico es reposado, meditativo. La banda sonora recoge con precisión toda la riqueza ambiental que un ciego percibiría sólo a través del oído.
He escrito también que se trata de un film muy especial, "algo más que un documental", porque alguno de los diálogos plantea reflexiones, breves pero intensas, de alto calado espiritual. Anotad dos curiosas y contradictorias noticias: al tiempo que recibe de la Asociación Católica Mundial el Premio Signis, la Unión de Ateos y Agnósticos Racionalistas le otorga el premio Brian. Pero de ello hablaremos más adelante.

ATMÓSFERA DE FE Y ATENCIÓN AL ENFERMO
España es la tercera nación que más peregrina a Lourdes, después de Francia e Italia: en 2008 acudieron 85.000 españoles. El protocolo de la visita suele estar muy organizado. Cada acto del ritual provoca una notable marea de emoción religiosa. Acariciar las paredes de la gruta de la aparición, recibir un baño o una ducha con agua del milagro, recibir personalmente la bendición con el Santísimo, asistir a la nocturna procesión de las velas honrando a Nuestra Señora, dialogar con un sacerdote o confesarse, recorrer, estación a estación, el monumental via crucis de bronce con figuras de dos metros..., todo es kairos de comunicación con el Absoluto, todo es gracia. La fotografía presente la tomé en esta visita a Lourdes. Madre e hijo esperan una bendición muy personal de la Custodia, habitada por el Resucitado cuya fiesta hoy celebramos, que en este caso era sostenida por el Cardenal Tarancón.
¿Superstición o fe? Personalmente me ha sobrecogido el clima de silencio, aceptación, solidaridad, plegaria de los peregrinos... Hay una enorme zona acotada, en torno al Santuario, donde está prohibido el negocio; pero fuera de este mágico recinto, naturalmente, prolifera la venta de recuerdos.
¿Y qué cuenta el film sobre la experiencia de la inválida Christine en su viaje iniciático? A través de un sueño, a través de pequeñas sorpresas en el manejo de sus muertas manos... llegará a movilizar todo su cuerpo, a bailar incluso... (tranquilos, que no voy a destriparos el ultimísimo final). Todos aplauden el milagro. Algunos la envidian (¿por qué a ella, y no a mí?). El Comité Médico que examina con severidad los casos de presuntas curaciones (66 milagros ya reconocidos a lo largo de un siglo) se muestra cauto. Yo mismo he sido testigo, en un taller de la doctora chilena Adriana Schnake sobre "La voz del síntoma", de la espectacular curación de una muchacha, discapacitada también por esclerosis múltiple. No se habló de milagro: se habló del poder de la mente, de integración cuerpo/espíritu.

LOS CIEGOS VEN,
LOS COJOS CAMINAN...

En imagen, muletas de peregrinos que ya no las necesitan. Este es el sueño último de cada turista enfermo: curarse. Algún crítico ha tachado a la película de "ambigüedad y crueldad". Ambiguo y cruel les parece que no haya convicentes respuestas a las grandes preguntas: "¿Por qué Dios sólo realiza un milagro cuando quiere y con quien quiere? Si es Padre y Omnipotente ¿por qué no cura a todos? ¿O sólo es Misericordioso y está con las manos atadas?"... Estas y otras preguntas se hacen los personajes del film. Y ni cuando se dirigen a un sacerdote consiguen alcanzar el rayo de luz que demandan su corazón y su atormentado espíritu. La directora explicitó en Venecia lo que ha supuesto para ella la realización de "Lourdes":
"Esta película ha representado para mí un camino de búsqueda, al final del cual he descubierto que si un Dios existe, es injusto."
En el film se sugieren claves cristianas de respuesta: "¿Quién es el hombre para pedir cuentas a Dios?"... "Dios es Amor, pero deja en libertad al hombre, para que descubra por sí mismo últimos sentidos a su vida"... "No podemos, desde este lado del tapiz, descubrir la misteriosa obra de Dios en nosotros"...

EL VERDADERO MILAGRO DE LOURDES
Quizás me equivoque. Pero mi impresión es que la directora agnóstica muestra con minuciosidad, elegancia, emoción y sencillez el Arca de Noé de Lourdes. Es una fiel documentalista. Pero sospecho que tiene en mente un razonable pre-juicio: que los peregrinos van a Lourdes a curar su enfermedad. Y regresan decepcionados, rotos por dentro. "Lourdes es un cuento cruel –ha declarado– : un ensueño o una pesadilla."
Mi impresión es otra: que siempre hay milagro. No un milagro físico o psiquiátrico, sino un milagro de tono vital, de aceptación del sufrimiento desde la fe, de íntima alegría más allá del dolor y las manos vacías... Lejos del masoquismo, cerca del sentido común y la trascendencia. Tampoco me parece justo decir, como se ha dicho, que sólo tiene sentido el fenómeno Lourdes desde la fe en el más allá, como si el más acá no interesase al cristiano...

Aquí tenéis otra interesante imagen que capté aquellos días: un creyente está rezando, inspirándose en un devocionario muy personal gastado y supergastado "de tanto usarlo"...
Me permitiré, para terminar, invitaros a visualizar en vuestro ordenador mi PPS "El verdadero milagro de Lourdes", donde no hay milagro material en el cuerpo, pero sí por los íntimos claustros del alma... Para contemplarlo, podéis pulsar aquí (hay sonido, aunque aparece en la tercera diapositiva).
Comentarios:
EPICTETO: bienvenido de nuevo, con fuerza. Estoy de acuerdo en que la vida es un milagro permanente, y desgraciadamente la contemplamos como algo normal. También me parece acertada la reflexión de que la enfermedad, el contratiempo nos hace madurar (¡qué desgraciados los niños mimados!). Felices pascuas.
Digno de Santa adoración Eucarística.
Para que luego, algunos necios nieguen la existencia de los milagros y hasta del mismo Dios.
Cordiales saludos y feliz Pascua de Resurrección a todos.
El dolor nos acerca generalmente a Dios y el gozo, sobre todo si no es lícito, nos aleja mucho de EL.
De modo que lo que es intrínsecamente malo, se convierte en algo bueno.
Dios escribe con renglones torcidos, como se suele decir. Nuestro cerebro, venido a menos por el pecado original es muy pequeño para comprender las cosas y los inefables planes de Dios.
Y milagros, hay en el mundo a millones y todos los días.
Felizmente hay en el mundo millones de santas Misas cristianas todos los días.
Y en cada Santa Eucaristía se produce el MILAGRO de la transubstanciación, donde el pan y el vino fruto del sudor y del trabajo del hombre, se convierten por sus Palabras y su memoria, en el Cuerpo y la Sangre de Jesucristo Dios y Hombre verdadero.
Y en este portentoso MILAGRO, está el mismo Dios, con su cuerpo, sangre , alma...
En relación con la infinita eternidad todo resulta muy relativo. " Para siempre " como decía y angustiaba a Santa Teresa de Avila.
" Y cuando la eternidad esté a punto de acabar, no habrá hecho sino comenzar ".
El paralítico que se salve por sus sufrimientos y amor a Dios, dará gloria eterna a su infame carro de ruedas.
El sano, rico y poderoso, que se olvide y desprecie a Dios y se condene eternamente, maldecirá sus riquezas, su poder y su buena salud.
Mi humilde opinión personal, fruto de muchas profundas reflexiones, es algo que parece paradójico y hasta fuertemente contradictorio. Y de difícil comprensión.
Pero yo lo encuentro cierto y verdadero.
Pienso que Dios desde su infinita misericordia e inaccesible omnipotencia, permite el mal ( del cual es absolutamente ajeno ), para que el hombre se salve....
¡Feliz Pascua a todos los lectores y a Nicolás!
Sócrates: Gracias por tu comentario y apoyo en el post del día uno.
Me emociona pensar que, siendo una desconocida en el blog, sin que pueda aportar nada al mismo digno de interés y comentario, desde Nicolás, Epicteto y tú, me hayáis tenido presente en algunos comentarios, es algo que no merezco y me siento desbordada por ello.
Soy la persona que comete más errores en su vida, por pensar, que, amando y respetando, se puede vivir, pero con los años que tengo sigo decepcionándome.
A pesar de considerarme creyente, me encuentro muy distante de vosotros en infinidad de cosas, espiritualidad, capacidad literaria,...etc.
Trato desde vuestra visión, aclararme y aceptar determinadas cosas, pero debo ser tan limitada que no lo consigo por diferentes motivos.
Se muestran únicamente los últimos 40 comentarios de cada post.
Los comentarios para este post están cerrados.
Nicolás de la Carrera
autor
Contacto


