San Valentín 5. ¿HABLAMOS DE SEXO Y DIOS? ¿Y por qué no?
25.02.10 @ 07:00:00. Archivado en Espiritualidad, Iglesia, Pareja, Sexualidad, Poesía

Seguimos escribiendo bajo la protección de san Valentín, santo de los enamorados. En el pasado post sobre las manos de los amantes (pulsar) incluimos un texto de Gerard Leleu sobre las manos de la mujer. Con sensibilidad, una amiga, lluvia, inspirada por el escrito, se animó a presentarnos unos versos recién descendidos del corazón. En ellos vinculaba las manos con el amor, y parece que nos hablaba de una experiencia personal... "Cuando proporcionan caricias, dan alegría, vida y amor. / Cuando rechazan, sólo consiguien provocar dolor. / Manos las que yo tenía de mi amor, / ¿por qué las retiró sin ninguna explicación?..." El final decía así:
"Manos palma arriba, ayudan a vivir y a crecer aún sin amor.
Las mismas hacia abajo oprimen y angustian al corazón.
Tengámoslas siempre abiertas y evitemos, en todo lo posible, el dolor."

ELOGIOS A LA PALMA Y AL DORSO DE LA MANO
Efectivamente, había quedado trunco el escrito de Gerard, porque se cerraba –informé– con elogios a la palma y al dorso, que me era imposible, en aquel momento, transcribir. ¿Por qué no acercamos ahora, de la pluma con alma del poeta francés, los dos párrafos que no pude ofrecer en aquella ocasión?:
"El dorso, lugar del besamanos, es el recipiendario del respeto: los besos ligeros y los roces con la yema de los dedos conmueven el alma y el cuerpo de la persona amada. La palma, sede de la prensión, es la cara carnal; impulsado por el deseo y la gratitud que le inspira esta superficie generosa, autora de todos sus placeres, el amante se precipita sobre el hueco de la mano, lo llena de cálidos besos y luego extiende su acción bienhechora a las eminencias tenar (lado pulgar) e hipotenar (lado auricular), llegando incluso a obsequiarlas con un leve mordisco.
La palma está repleta de surcos: línea de la vida, línea del corazón, línea de la fortuna y otras, según las denominaciones de la quiromancia. Nada emociona más que acariciar estos surcos, hasta el extremo de que se pierde la cabeza al hacerla. Las gitanas lo saben, y se aprovechan de ello para sustraer las carteras. También lo saben los amantes, que muchas veces intentan llegar al cuerpo a través de ese camino. Pero no se conforman con el mero «hacer manitas», pues la punta de la lengua sucede a la yema de los dedos. Déjate llevar y no te resistas, porque no existe nada más delicioso. El malicioso adivino explora estos lugares sin descanso, pero sutilmente; hay en ellos todo un paisaje de ríos y montes que recuerda el mapa de un país donde reina el placer de vivir."

EROTISMO ABIERTO A LA TRASCENDENCIA
"Tenemos que conectar nuevamente el dormitorio con el resto de nuestras vidas, con la sociedad, con la naturaleza, y, quizá, con las estrellas”, nos explica George Leonard en El fin del sexo. No es más sagrado el templo que la alcoba. El desafío no está en salir del cuerpo, sino en descubrir que es templo de lo sagrado, en dejarse inflamar por esa lámpara que arde en lo alto del amor.
Erotismo abierto a la trascendencia, desde que aquellas Manos, aquella Voz modelaron los primeros cuerpos sexuados, bendijeron los primeros amores: "A imagen de Dios los creó: varón y hembra los creó" (Gen 1,27). "La bipolaridad hombre/mujer es un símbolo luminoso y transparente de Dios creador" (Ravasi) que, al diseñar la primera pareja, inventó el erotismo. Desde aquel momento, cuando se encuentran en el amor un hombre y una mujer, se pasea Dios con ellos a la brisa de su ternura (Gen 3,8). El paraíso que todavía añoramos, y cuya espada roja empuña nuestro egoísmo, quizá se nos devuelva aquel luminoso, frutal día, en el que derribemos los muros del miedo, y descubramos más allá, más acá, de nuestro jardín la belleza del mundo.

CONECTAR EL DORMITORIO CON LAS ESTRELLAS

Nos sorprende Jaime Sabines con los plácidos versos de una ingeniosa oda a la cama, en torno a la cual gira la vida entera del poeta. Su cama de madera, que "cruje bajo el peso del amor jadeante", es como un barco, una nube, una alfombra, un río...
MI CAMA ES DE MADERA
Y cruje bajo el peso del amor jadeante,
pero mi cama es un barco inmóvil
que me lleva a donde quiero ir.
Carga mi soledad mejor que yo mismo
y conoce mis sueños
y se compadece de mí.
Mi cama es casi una nube,
es una alfombra para las pisadas de mi corazón.A media luz, o a obscuras,
en mi cama encuentro a mi mujer, mis hijos, mis libros,
mis recuerdos y mis cigarros.
Y encuentro a Dios, a veces,
en la luz de una tarde como ésta,
que besa con la yema de sus dedos los párpados cerrados.Amo mi cama porque en ella reposo como en mi muerte
y en ella siento que la vida puede ganarse aún.Estoy agradecido porque tengo una cama
y es lo mismo que si tuviera un río,
lo mismo.

"Y POR MI SER ENTERO PASÓ UN TEMBLOR SAGRADO"
Cerraremos página con la lectura de dos sencillos, religiosos, tiernos poemas. En el primero, el poeta romántico Manuel Magallanes (falleció con 45 años en los felices 20) se dirige a la amada con acento modernista y testifica, mudo de asombro, el íntimo regalo de un sagrado stripease:
ADORACIÓN
Tus manos presurosas se afanaron y luego,
como un montón de sombra, cayó el traje a tus pies,
y confiadamente, con divino sosiego,
surgió ante mí tu virgen y suave desnudez.Tu cuerpo fino, elástico, su esbelta gracia erguía.
Eras en la penumbra como una claridad.
Era un cálido velo, que toda te envolvía,
la inefable dulzura de tu serenidad.Con el alma en los ojos te contemplé extasiado.
Fuí a pronunciar tu nombre y me quedé sin voz...
Y por mi ser entero pasó un temblor sagrado,
como si en ti, desnuda, se me mostrara Dios.
Si en el pasado relato es Dios mismo quien se muestra en cuerpo de mujer al poeta chileno, en los próximos versos Dios se pondrá del lado del voyeur Carlos Murciano, y aplaudirá emocionado la intensidad de tan bello instante. Asomaos, por favor, a mi lectura gráfica y musical de esta entrañable décima (pulsando aquí):
MOMENTO
Salta el botón, y la seda
de la blusa se desliza
sobre tus hombros. Ceniza
es el momento. No queda
ni un pájaro en la alameda
y el poniente ha dicho adiós.
Sueltas tu falda. Los dos
temblamos. Pálido y mudo,
veo nacer tu desnudo
bajo el asombro de Dios.
Comentarios:
Gracias a ti. Tu has sido, con ti poesía, el despertador de mis recuerdos sobre la querida y añorada María Esther Correch.
Un abrazo desde Madrid.
Eres sabio Nicolás, y das lo mejor que tienes. Gracias.
Al amigo Epicteto también gracias por sus apasionados comentarios.
No es por dar la lata, pero humildemente opino, que Esther de Cáceres se merece un Post entero dedicado a ella, en este entrañable y precioso NIDO DE POESÍA.
Su poesía mística, profundamente espiritual y extremadamente católica, nos eleva hacia el cielo.
Murió un 3 de Febrero, y este sería un buen mes para hacerlo y recordarla.
A Carlos Capelo, le gustará la idea.
Documentación en:
http://www.archivodeprensa.edu.uy/esther_de_caceres/v2/index.htm
Y ya os dejo, con esta poesía, que siempre me hace profundamente feliz.
***
EL ANGEL DEL JARDÍN.-
Cuando el verano sueña ardientes pausas
entre los árboles,
el ángel del jardín me acerca los jardines,
y hace cantar el agua.
Las flores amanecen
porque aquel ángel pasa,
me acerca los jardines
ardientes pausas
pasa...
Él las mira; me mira...
¡todas las flores son una mirada
y ojos y rosas cruzan
su luz de alma!
Ángel, flores y yo sólo soñamos
el jardín de jardines
descendido hasta mí cuando en la tarde
este ángel canta.
*****
El poeta y filósofo bengali, Sir Rabindranath Tagore, no escribe mejor
que Esther de Cáceres y me lo recuerda mucho.
Ahora, si me voy, y os dejo tranquilos. Saludos.
Desde un rincón del día dorado
escondidas flores me llaman.
-¡Por tu amor sé escucharlas!-
Me recuerdan tu alma,
¡ay, sólo conocida por los ángeles!.
Sólo flores,
las escondidas flores
cantan!
Sabemos sólo flores
sobre ellas,
apenas apoyadas
tu cara - y tu alma
y mi cara- y mi alma.
Desde un rincón del día dorado
escondidas flores me llaman.
*****
Disculparme, por amar tanto la buena poesía que enciende y enamora.
Disculpas, otra vez.
el canto en que se queman,
sin quemarte, en la sombra.
Tú acércate; amortigua esta sedienta lumbre.
Acércame en el fuego tus frescos, apacibles
pétalos de magnolia.
Tú
acércate, magnolia!
*****
Acércame los pétalos de fragante magnolia
con que, en horas de sueño,
el Amor poderoso ilumina mi sombra.
En la sien, en la palma, entre ébanos de noche
tus pétalos reposan.
No los turba el ardiente llamado de mi pulso,
ni del santo madero la grave y sorda música.
Hasta que alguna vez los clavo con mis ojos
en una cruz severa,
y una herida sin sangre les descubro.
-Es una saeta oculta
que atraviesa en verano el claroscuro
del agua Pura y quieta en los lagos nocturnos.-
Gime el ser en silencio. Con mi fuego dialoga
tu distante fragancia, tu impasible blancura.
De lejos nos contestan, en el aire nocturno
de jardines y selvas, las cítaras insomnes.
Me acerco a ti; te busco
la herida misteriosa que sólo yo conozco.
Todos mis huesos cantan despiertos, dolorosos,
el canto en que se queman,
sin quemart...
Y felizmente, nos la dieron a conocer.
Recitábamos ( entre clase y clase )juntos, muchos estudiantes reunidos, sus adorables y encantadoras poesías.
¡ Que felices tiempos aquellos ¡.
Cuando la releo, soy feliz.
Ay! lúcido racimo de uvas frescas
en mis manos trocado
en rojo y silencioso coral lento
como el verano!
Ya te roba tu vértigo
al cristal solitario;
vuelves a ser apasionada marcha
entre libros, y árboles, y llantos.
Yo me quedo mirándote: sólo eres
un gran viento que corre, quema y canta
amor en todo árbol
y en todos los rincones de mi alma.
Un gran viento que corre, quema y canta
y que en profundos mares del verano
desgaja, silencioso, mil corales!.
***
Cordiales saludos.
el resplandor de una rosa
con su ser, que es, como el tuyo,
terrible, tierno, traslúcido!.
Toda la noche tu mano,
convertida en una rosa,
fue sangre de sueño y flor
sobre el sueño de mi mano
silenciosa.
***
No se puede sentir más y mejor, lo que es el ser humano femenino, y el alma grande, pura y entrañable de una genial poetisa y mujer, que en esta siguiente inolvidable poesía suya :
CRISTAL DE AMOR.-
Cuando te veo
tan solo entre los hombres y los árboles
quiero olvidarme de este Amor en sombra
que sonríe y que arde
para cantarte y dibujar tu imagen
en el aire!
Y tengo que volver a esta penumbra
en que el amor me hace
arder y sonreír para mostrarte
en cristal solitario
tu imagen, otra vez quilla de barco
que rompe el mar y el aire!
Ay! lúcido racimo de uvas fresca...
Tengo sus libros: " las ínsulas extrañas ", " Libro de soledad ", " El alma y el ángel ", " concierto de amor " y " Tiempo y abismo".
De poesias delicadas, dulces, tiernas, inolvidables y amorosamente formidables.
Con permiso de Carlos Capelo, voy a escribir su deliciosa poesía entera.
MANOS DE AMOR.
¡Qué cercanas, qué lejanas,
tu mano y mi mano juntas!.
Me enloquezco cuando siento
que entre el amor de sus palmas
una mano taladrada
les separa los dos pulsos.
Ya se acercan, ya están juntas,
como una flor con su tallo,
tu mano y mi mano juntas!
Quiero sentirles la sangre
junta;
¡las vivas raíces juntas!
¡Ay! Todavía las separa
el resplandor de una rosa
con su ser, que es, como e...
...
Ya se acerca, ya estás juntas,
como una flor en su tallo,
tu mano y mi mano,juntas
quiero sentirles la sangre
junta.
¡ Las vivas raíces juntas !
...
No tengo ninguna capacidad poética, ni lingüística para exponer lo que me sugiere su lectura,pero sí me afloran con él, una cantidad de sentimientos increibles. Cuanto expone¡es fantástico!¡Qué serenidad aporta!¡Cuanta ternura y que poco uso hacemos de ella los humanos!
Epicteto: Me alegro de conocer esta faceta queignoraba de Ud al leerle en otro blog.
Que desconocimiento tenemos de la sensibilidad que presentan determinadas personas, unida a la capacidad intelectual. ¡Me ha sorprendido!
Me alegra el reconocimiento que manifiesta hacia la mujer en sus comentarios.
Saludos.
Esta afirmación que haces, querido amigo Nicolás: " No es más sagrado el templo que la alcoba ", es demasiado antropológica y rotunda, para mi humilde y muy modesta opinión.
Ciertamente, la alcoba matrimonial sacramental es un templo sagrado de amor divino y humano, donde puede morar agradablemente Dios.
Pero el Templo Eucarístico donde habita Jesucristo ( Dios y Hombre verdadero ), es necesaria, infinita, ontológica, mística y Realmente, mucho más santo.
Dicho sea siempre, con toda consideración y respeto, a tu reverente y respetable opinión.
Otra vez, saludos cordiales.
como la nube al aire,
y como el cuerpo, al alma.
Te quiero como el sol a la luz,
como el fuego a la llama,
como lluvia a la tierra,
como nube a montaña.
Te quiero como el bien a la vida,
como a la fuente el agua,
la caricia a la piel,
y a la voz, la palabra.
Te quiero, como bien se quisieron
el dolor y la lágrima,
la armonía y la música,
la torre y la campana,
la rosa y el jardín,
la penumbra y el alba,
el verso y la canción.
Te quiero más que nada,
Y aunque el Amor muriera,
amor, yo te querré,
siempre Amor y esperanza.
***
Saludos cordiales.
¡¡¡Honor y gloria por siempre a la mujer¡¡¡¡, cuyo prototipo sublime e ideal, es nuestra gloriosa Santa Madre la Virgen María Inmaculada.
Refiere Diógenes Laercio que una mujer admirable, Teano, la esposa de
Pitágoras, que tenía tanto de Marta como María, dijo en una ocasión: " Por
esto soy mujer: por juntar el placer con la felicidad ".
Felicidad y placer:
he aquí la fórmula perfecta y feliz del amor humano.
***
“Amarte sin invadirte,
multiplicarte sin perderte,
decirte sin traicionarme,
guardarte sin poseerte,
y, así, ser yo mismo en lo más
secreto de ti."
Pablo Neruda.
***
TE QUIERO.
Te quiero como el mar a los ríos,
...
" El análisis fisiológico confirma así el símbolo escrito en la primera
página del Génesis: Adán nace para el trabajo en el mismo momento en que
Eva, la madre de todos, nace para la vida del sexo. Y Dios le marca a uno
y a otra con toda claridad los dos caminos paralelos: tú, hombre, trabajarás; tú, mujer, parirás ".
Y es cierto, todos hemos tenido una madre. Pero la maldición bíblica se ha suavizado y atenuado un tanto, sobre todo en occidente, por las fuertes conquistas socioculturales y las tradiciones que felizmente aún sobreviven cristianas.
La religión bien entendida, el avance de la historia, de la civilización y de la cultura, han producido la liberación de la mujer en las naciones civilizadas y cultas, y está mujer, tiene ya un doble mérito que el de su antagonista y complement...
Se muestran únicamente los últimos 40 comentarios de cada post.
Los comentarios para este post están cerrados.
Nicolás de la Carrera
autor
Contacto



