San Valentín 4. Alguien ACARICIA mi vida CON TUS MANOS
22.02.10 @ 07:00:00. Archivado en Mayores, Espiritualidad, Pareja, Poesía

La imagen que preside el post de hoy, "La catedral", del genial escultor Rodin, señala, con amor y espiritualidad, el tema de hoy: las manos. Una pareja acerca sus manos y edifica con su confianza y su cariño un Templo al Dios del Amor. Pero iniciemos el viaje con unos textos del sexólogo doctor Gerard Leleu que, en su extraoridinario ensayo "Las caricias" (Plaza y Janés 1997) reserva un sugerente espacio a ensalzar la belleza, la ternura, de unas manos humanas encendidas de amor. ¿Por qué no asomarnos ya al paisaje lírico del sexólogo poeta Leleu?:
LA MANO DE UNA MUJER
La mano de una mujer... ¡Oh, la mano de una mujer! Todo su ser, la feminidad y el amor están encerrados en ella. Sería posible –por ternura, por deseo, por admiración, por gratitud– adorarla durante horas e incluso días.
Es el objeto más hermoso hecho por el Creador. Se la podría hacer girar una y otra vez entre los dedos sin cansarse de ella, porque se trata del objeto de arte más bello, de la joya más preciosa imaginable. Además, también posee vida propia. Es un animalito ágil, aéreo, saltarín y escurridizo, salvo por la mano del amante, que la «pide» y a quien se le «otorga».
Es la que dispensa la turbación y el placer, la que hace surgir con destreza, en cada centímetro cuadrado de piel, notas cristalinas, la que se adueña de los secretos de los sexos y los explora con delicadeza infinita. Es la que da el amor y la ternura: afirma, confirma, apacigua, reconforta. Habría que postrarse ante ella, cubrirla de besos religiosos, rozarla respetuosamente. Ahora bien, el deseo está muy próximo a la devoción, y la apetencia es vecina del agradecimiento. De ahí surge el irresistible anhelo de apretarla, de besarla apasionadamente, de devorarla. La solicitud se apresura. Después de este desbordamiento imposible de controlar, el amante puede refinar sus atenciones.
Se inicia el refinamiento, acariciando y besando despaciosamente el dorso de la mano, su palma después... Pero esto es materia de otro post...

"LAS MÁS HERMOSAS MANOS ESTÁN SOBRE MI CUERPO..."

Una mujer, Juana Castro, ha escrito los siguientes apasionados versos. Pareciera que transcribe en estrofas líricas la exquisita sensibilidad del terapeuta galo:
¡CON QUÉ TINTE...!
¡Con qué tinte, Dios mío,
de qué árbol que yo no conocía
le brotaron las manos! Tocarlas,
lamerlas, estrecharlas, de uno en uno
morder sus cinco dedos,
mirarlas y pensar:
Las más hermosas manos
están sobre mi cuerpo. Me acarician.
Ahora ya soy sagrada.

"EN MI MANO TU MANO Y EN TUS OJOS MIS OJOS..."

Ahora vamos a leer unos versos del filósofo poeta vasco Unamuno. Casado con Concha Lizárraga en 1891, publicó en 1928, dentro de su diario existencial "Canciones", el siguiente poema fechado en el destierro, donde, con lírica modernista, se dirige tiernamente a Concha anunciando, con valor y fe, el final de la tarde y el final de su tiempo (tenía 64 años):
EN MI MANO TU MANO...
En mi mano tu mano y en tus ojos mis ojos,
el camino se acaba, va poniéndose el sol.
Se nos va a abrir la noche y a cerrar la posada,
se me rinde de sueño tranquilo el corazón.Los días que vivimos me vuelven con las nubes,
me traen de mis mañanas el infantil verdor,
y en la cumbre del monte donde se apaga el día,
se me enciende la estrella de la última ilusión.En mi mano tu mano y en tus ojos mis ojos,
se me acaba el camino, va poniéndose el sol;
mañana cuando nazca de nuevo la mañana
del seno de la noche nos ha de nacer Dios.

"YO NO ME ATREVO A TOCARLAS..."

José Bergamín, contemplativo, observa, admira, adora, como Leleu, las manos de su esposa. Y no se atreve ni a tocarlas, pensando en otras Manos...
ESTOY MIRANDO TUS MANOS...
Estoy mirando tus manos
desnudas como tu voz,
viendo que tienes en ellas
el alma y el corazón.Yo no me atrevo a tocarlas:
no me atrevo, porque yo
siento que estoy en tus manos
como en las manos de Dios.


"ALGUIEN ACARICIA MI VIDA
CON TUS MANOS..."
Me amas toda tú, con tu cuerpo, ternura, pensamientos, fantasías, cuidados… Y en tus miradas, caricias, besos, arrumacos descubro un Tú más hondo, que toda la eternidad me lleva amando… Me siento dichoso y muy especial, porque Dios y tú me queréis entrañablemente. Porque Dios por tus manos, tu voz, tu corazón me sigue protegiendo, acariciando, mimando. Miguel d´Ors saborea y trasciende el amor de su pareja:
ESPOSA
Con tu mirada tibia
alguien que no eres tú me está mirando:
siento
confundido en el tuyo otro amor indecible.
Alguien me quiere en tus te quiero,
alguien acaricia mi vida con tus manos y pone
en cada beso tuyo su latido.
Alguien que está fuera del tiempo, siempre
detrás del invisible umbral del aire.

Comentarios:
Las manos de mi madre
parecen pájaros en el aire.
Historias de cocina
entre sus alas heridas de hambre
Las manos de mi madre
saben que ocurre por las mañanas
cuando amasan la vida
horno de barro,pan de esperanza
Estribillo
Las manos de mi madre
llegan al patio desde temprano
Las manos de mi madre
me representan un cielo abierto
y un recuerdo añorado
trapos calientes en los
inviernos
Ellas se brindan cálidas
nobles, sinceras, limpias de
todo
Como serán las manos
del que las mueve gracias al
odio.
Las manos, nos ayudan y vinculan con el amor y también a veces producen dolor.
Cuando proporcionan caricias, dan alegría vída y amor.
Cuando rechazan, sólo consiguen provocar dolor.
Manos las que yo tenía de mi amor, ¿por qué las retiró sin ninguna explicación.
Manos palma arriba,ayudan a vivir y a crecer aún sin amor.
Las mismas hacia abajo oprimen y angustian al corazón.
Tengámolas siempre abiertas y evitemos en todo lo posible,dolor.
Mis manos, esas manos y Tus manos
hacemos este Gesto, compartida
la mesa y el destino, como hermanos.
Las vidas en Tu muerte y en Tu vida.
Unidos en el pan los muchos granos,
iremos aprendiendo a ser la unida
Ciudad de Dios, Ciudad de los humanos.
Comiéndote sabremos ser comida.
El vino de sus venas nos provoca.
El pan que ellos no tienen nos convoca
a ser Contigo el pan de cada día.
Llamados por la luz de Tu memoria,
marchamos hacia el Reino haciendo Historia,
fraterna y subversiva Eucaristía.
(Pedro Casaldáliga. Soneto. " Mi cuerpo es comida " ).
Felicidades por el Post, amigo Nicolás, tan precioso y tan delicado, que tanto nos incita a colaborar y participar.
Saludos cordiales.
las hubiera tocado,
como si antes de ser
hubieran recorrido
mi frente, mi cintura?
Su suavidad venía
volando sobre el tiempo,
sobre el mar, sobre el humo,
sobre la primavera,
y cuando tú pusiste
tus manos en mi pecho,
reconocí esas alas
de paloma [.....]
( " Tus manos ". Poesías de Pablo Nerura ).
***
de los trabajadores terrestres y marinos,
como una primavera de alegres dentaduras,
de dedos matutinos.
Endurecidamente pobladas de sudores,
retumbantes las venas desde las uñas rotas,
constelan los espacios de andamios y clamores,
relámpagos y gotas.
........
Estas sonoras manos oscuras y lucientes
las reviste una piel de invencible corteza,
y son inagotables y generosas fuentes
de vida y de riqueza.
.........
Empuñan crucifijos y acaparan tesoros
que a nadie corresponden sino a quien los labora,
y sus mudos crepúsculos absorben los sonoros
caudales de la aurora.
( Del poema, " Las Manos " de Miguel Hernández )
***
Cuando tus manos salen,
amor, hacia las mías,
qué me traen volando?
Por qué se detuvieron
en mi boca, de pronto,
por qué las reconozco
Y sobre todo, si de por medio existe el amor y se da la reciprocidad corporal.
Las manos son además el dócil, delicado y preciso instrumento del inigualable desarrollo mental del cerebro humano y la mejor herramienta del alma.
Y eso lo sabemos muy bien los cirujanos.
Y también, los artistas y los poetas.
***
Dos especies de manos se enfrentan en la vida,
brotan del corazón, irrumpen por los brazos,
saltan, y desembocan sobre la luz herida
a golpes, a zarpazos.
La mano es la herramienta del alma, su mensaje,
y el cuerpo tiene en ella su rama combatiente.
Alzad, moved las manos en un gran oleaje,
hombres de mi simiente.
<...
Bonito Post sobre las manos del hombre, amigo Nicolás.
El lenguaje del cuerpo declara las disposiciones más hondas y sensibles del alma humana. Y las manos son las herramientas más sociable de nuestra corporalidad. Así ocurre, como ejemplo, cuando, para saludarse, dos personas se unen voluntariamente con un apretón de manos. El calor de una mano amiga, sobre todo si es femenina amada y deseada, nos introduce físicamente en su propio e intimo espacio personal.
Todos hemos experimentado alguna vez hasta qué punto un caluroso apretón de manos, en el que fácilmente se adivinan un alma sensible y un corazón ardiente , nos acercan irresistiblemente hacia la persona de nuestros sueños con esta sencilla y cálida muestra de expresión corporal.
Y las manos son también capaces de abrazar. El abrazo resulta aún más significativo que el apretón de manos...
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Nicolás de la Carrera
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