otoño 2. MUÑOZ ROJAS se fue, rama encendida
01.10.09 @ 19:00:00. Archivado en Naturaleza, Mayores, Poesía

No como hoja seca desprendida del árbol. Como rama cuajada de frutos, se desgajó del tronco hace unos días el poeta antequerano. Así lo pedía Andrés Trapiello al evocar, ante una rama caída, generosa de membrillos: "Yo entonces pensaba: / un día quisiera / para mí la suerte / de esta rama vieja. / Cargado de frutos / posarme en la tierra / silenciosamente / y dormirme en ella". Así se fue José Antonio Muñoz Rojas, silenciosamente como había vivido, denso de humanidad y anhelo trascendente.
Nos encontraremos de nuevo con él en el cuartito de estar de sus Poesías Completas. El mejor homenaje a un poeta acaso sea cosechar racimos de belleza y ternura donde un día sembró para nosotros su corazón y su esperanza.

¡QUÉ HERMOSO CIELO TIENES DENTRO! ¡QUÉ LUZ!

Dámaso Alonso, en su histórico ensayo "Poetas españoles contemporáneos" (Gredos 1952), dedica un capítulo a su interesante teoría sobre "Poesía arraigada y poesía desarraigada". Cita como ejemplo de poesía arraigada tres conocidos autores, Jorge Guillén, Leopoldo Panero y José María Valverde. Pero, a continuación, presenta en sociedad a nuestro ya centenario poeta José Antonio Muñoz Rojas. De él escribe:
"Su verso luminoso, de colores claros, va a dar primaveralmente sobre bellezas de la Creación, las de su medio antequerano: los olivarillos de la loma, los granados, los tomillos, el río, son la materia visible del canto y, en cierto modo, lo contienen, lo limitan, y en él, señales aún más específicas (las herrizas, los cudriales, los alberos, las gayumbas, la jarastepa y la jarablanca) ponen la nota distintiva local, casi con rigurosa precisión. Esta poesía ha nacido auténticamente en el campo donde vive Muñoz Rojas, y del que vive: faena heredada y querida..."
Me vais a permitir la presentación de un intenso poema de Rojas incluido en el poemario "Al dulce son de Dios" (1936-1945). Fascinado por la belleza del mundo, descubre y expresa con emoción el pararelismo entre la naturaleza exterior y el universo íntimo: no hay tabiques, no hay puertas, todo es uno ("quaere intus": busca dentro). También entre nuestros poetas descubrimos intuiciones de integración cósmica, no necesitamos asomarnos al budismo, por ejemplo. En la lírica de hoy es notable la producción literaria de José Corredor-Matheos y su permanente juego de identificaciones con cada ser vivo, con cada realidad que se nos ofrece.
QUAERE INTUS
Y la Voz, y la Voz más fuerte es la que nos dice: "En ti mismo".
Y tornar sobre mí mismo es encontrarme
con esto que quieren conocer los que me aman
y desconocer los que me aborrecen y que sólo tú conoces.
Pero, Señor, es grito lo que quiero darte,
y con llanto como mejor te oigo,
con llanto tienen las palabras claridad de diamantes,
con llanto tu luz es transparente:
Señor, es contigo con quien yo quiero estar.
Mas, ¿dónde te hallas, Señor?
¿Qué no respira con placer en la Naturaleza,
cuando andamos por el campo en una dulce tarde de otoño,
en que tan lueñemente se desarrollan las encinas frente
a las sierras hondas,
en que sentimos que la paz y el temblor que están fuera,
borrada la pared que los separa, los tenemos dentro;
en que salimos de la angustia del latido,
de la batalla sin cesar del corazón,
para hallamos en un reino sin miedos?
Desaparece el peso y triunfa el ala.
Nos suspende un pensamiento de alegría.
Nos dice: "¡Qué hermoso cielo tienes dentro! ¡Qué luz!"
Diciéndonos: "No hay diferencia entre ese bello exterior
y esta masa de arterias que apenas conocemos,
y vísceras cuya misma idea nos espanta,
que todo es lo mismo, porque las paredes no existen,
y la única fórmula es el aire, la dicha".

UN HERMOSO RETRATO DE MUÑOZ ROJAS
El referido ensayo de Dámaso Alonso viene ilustrado con una interesante fotografía del vate antequerano, que acabo de escanear. No he encontrado en Google este retrato, que corresponderá en edad con el tiempo de escritura del poema precedente.
A esta etapa primera de alegría por la fe, de éxtasis y compromiso, le ha seguido una poesía religiosa de búsqueda y sufrimiento. Veamos un ejemplo editado en hojas volantes para "Libros a la calle" (pulsar aquí).

Comentarios:
porque si calla el cantor calla la Vida
Tambien Mercedes Sosa entona ya su Canción Eterna
Gracias Mercedes por tu transparencia y compromiso con la Vida
Cordiales saludos Nicolás.
El poeta y escritor José Antonio Muñoz Rojas, muerto hoy en la localidad malagueña de Antequera a pocos días de cumplir cien años, formó parte del grupo de poetas de la generación del 36 y fue Premio Nacional de Poesía 1998 y Premio Reina Sofía de Poesía Iberoameicana 2002.
Descanse eternamente en PAX.
Y se queda uno con la esperanza,
colgando de su delgado hilo
de tantas cosas colgando,
de tantas esperanzas deshaciéndose,
con tanto temor oculto,
con tantos olvidos como caben
en un instante, tantos olvidos
vividos y padecidos,
como para llenar una estrella.
Y esa mujer que llegó hoy con su misterio,
con su etereidad, que lo hace posible,
que la define y la sostiene
y ha dejado la casa
llena de su misterio.
---0000---
Muchos me dicen: ¿Y esa Rosa tuya...
Muchos me dicen: ¿Y esa Rosa tuya
es de verdad? Yo les contesto
Rosa y verdad son sólo una.
Rosa es el nombre de lo eterno,
que ella, eterna, si pronunciara
no sería rosa.
Ni yo este corazón que vive de eso.
José Antonio ya sabes, gran amigo entrañable , que rezo siempre por ti.
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Nicolás de la Carrera
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