GREGUERÍAS de R. G. de la Serna. LA MUERTE
16.03.09 @ 06:00:00. Archivado en Poesía

Se celebra hoy el nacimiento (16 de marzo de 1892) del peruano César Vallejo. Me uno a la efeméride, y os presento en la imagen una importante fotografía de César tomada en París en el verano de 1929. A su lado, Geogette, su musa de aquel momento. El rostro pensativo de Vallejo, recortado de esta imagen, es el retrato del poeta más reproducido del siglo.
Para mí tiene un valor afectivo grande, porque el fotógrafo que disparó la cámara era mi tío Juan Domingo Córdoba, uno de los íntimos de César Vallejo. A la vista de su postura reflexiva, me viene al pensamiento la burlona greguería de Ramón: "Hay quienes, ordeñándose la barbilla, tienen grandes pensamientos." No se refería, por supuesto, al extraordinario vate de Santiago de Chuco, sino a filósofos/mimo que imitan gestos vacíos.

"OSCURO SINSABOR DE FÉRETRO"
En el cumpleaños de hoy vamos a recordar, en primer lugar, aquellos terribles versos de "Espergesia":
"Yo nací un día que Dios estuvo enfermo..."
Más adelante nos hablará, en el poema, de su pecado original: todos saben "que soy malo". Y se definirá con oscuros rasgos: "hay un vacío / en mi aire metafísico." Ronda su vida la danza de la muerte: "en mi verso chirrían / -oscuro sinsabor de féretro- / luyidos vientos."
¿Qué le estaba pasando para sentirse tan triste? A lo mejor, en aquella puritana sociedad, le destrozaba el corazón la bisbiseada comidilla de que era nieto de sacerdotes. Pero será mejor escuchar completo el poema (pulsando aqui).
Comunica un mensaje existencial angustioso, porque la vida se le está escapando y no sabe cómo detenerla. ("Me moriré en París con aguacero"). Hacia el final de su corta vida (no llegó a los 50 años), se identifica con los perdedores de la contienda civil española. Y desesperadamente intenta salvar alguna vida. El poema "Masa", uno de sus más bellos escritos, describe la agonía de un combatiente. Le acompañan los suyos, que tanto le quieren, le rodea la humanidad entera. Y le acercan su mano salvadora... Pulsar aquí (poema ilustrado) o aquí (poema recitado en you tube).

GÓMEZ DE LA SERNA Y LA MUERTE
Vamos a leer algunas greguerías sobre la muerte. No es que deseara morirse don Ramón, que le gustaba vivir, siempre con estilo muy personal. ¿Por qué, entonces, dejarse enredar angustiosamente por la telaraña del final de la vida, como en el barroco, por qué rondar con humor, con negro humor, el territorio de la flaca?
¡Pues por eso mismo!: a uno le gusta estar calentito en casa cuando fuera se hielan los estanques. A uno le agrada también acompañar al finado en el entierro y llorar con sus deudos, para después saborear una buena paella o un exquisito rodaballo ("el muerto al hoyo y el vivo al bollo"). ¡Carpe diem!, compañero, mientras te queden días que disfrutar...

"Los cigarros son los dedos del tiempo que se convierten en ceniza."

"El primer sonajero y el hisopo final se parecen demasiado."

"Pensamiento consolador: el gusano también morirá."

"Esqueleto: un ventanal al que se le han roto todos los cristales."

"Las cebollas son ojos desenterrados a los que les falta la pupila."

"Tantos muertos había ya detrás del espejo que empañaba su luna un aliento interior de nicho."

"En las órbitas de la calavera se ocultan los ratones de la muerte."

"¿Por qué la X que más grabada está en nosotros es la de los fémures cruzados? Porque esa es la X más verdadera del misterio."

Comentarios:
También es cierto que vivió un tiempo convulsionado y el apostó por lo social.
¡Feliz cumpleaños!. El sigue vivo en su obra.
amarillas
misteriosas,
descienden
por los montes
subterráneos,
dejando
indiferentes
y dispersas,
un reguero
de nácar
y
luz.
Y llevan
en su seno
dormido,
las preces
rumorosas
despiertas,
que alegran
los jueves,
con su
aletear.
César,
no es
la muerte
el final.
Ahora
lo ves
lo sabes
y compruebas.
Nieva
prosa
y vive
otra vez.
* * *
Y también el jueves, cuando llegue a Paris, te llevaré rosas rojas al cementerio de Montparnasse.
Donde “He nevado tanto, para que duermas”.
Me moriré en París con aguacero,
un día del cual tengo ya el recuerdo.
Me moriré en París -y no me corro-
tal vez un jueves, como es hoy, de otoño.
Jueves será,
porque hoy, jueves, que proso
estos versos, los húmeros me he puesto
a la mala y, jamás como hoy, me he vuelto,
con todo mi camino, a verme solo.
César Vallejo ha muerto, le pegaban
todos sin que él les haga nada;
le daban duro con un palo y duro
también con una soga; son testigos
los días jueves y los huesos húmeros,
la soledad, la lluvia, los caminos...
* * *
César Abraham Vallejo Mendoza (Santiago de Chuco, 16 de marzo de 1892 - París, 15 de abril de 1938).
"El más grande poeta universal después de Dante" ( Thomas Merton ).
Feliz cumpleaños César, de tu amiga María.
Te mando como siempre un e- mail al luga...
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Nicolás de la Carrera
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