Morir con esperanza 1. RODEADO DE CARIÑO
27.10.08 @ 06:00:00. Archivado en Espiritualidad, Poesía

Dentro de una semana celebrará la Iglesia la Festividad de los Fieles Difuntos. Tradicionalmente, noviembre ha sido un mes de recuerdo y oraciones por amigos, familiares, que se nos han ido. Y, de paso, de reflexión sobre nuestra propia muerte.
Se ha escrito mucha y buena poesía sobre el más allá y el más acá del morir, puerta abierta al Misterio. En varios post acercaré poemas para meditar. Acaso, también, para utilizar pastoralmente en homilías de funeral, formación de adultos, catequesis, foros, etc.
![]()
QUE LE MIRE Y QUE APRIETE SU MANO
A nadie le gusta morir solo. Por eso, náufragos, por ejemplo, que estuvieron a punto de perecer, confiesan, rescatados, que el pensamiento que más les angustiaba, perdidos en el océano, era morir sin un testigo, sin una mirada tierna, sin una cálida mano, sin una lágrima... José Agustín de Goytisolo no se plantea si hay otra Vida después de la vida: modestamente reclama ojos de cariño, tactos de amor, humana presencia de amistad y afecto:![]()
EL ROSTRO QUE CONJURA
Cuando llegue la hora de partir
que a su lado esté ella: que le mire
y que apriete su mano. No le asusta
regresar a la nada. Mas quisiera
llevar al otro lado su figura.
La eternidad no existe. Cuando supo
amar a esta mujer y cuando mira
a quien le mira sabe que el infierno
estuvo aquí; también su paraíso.
Al fin y al cabo nadie le invitó
a entrar en este mundo que sabía
no iba a durar por siempre para él.
Pero ha tenido el rostro que conjura
ver al final. El viaje no le importa.
![]()
TÚ ME COBIJARÁS EN TUS PUPILAS

Se pervive en el recuerdo. El corazón de la persona amada es paraíso donde seguir latiendo. Y los ojos –"nacidos en las fuentes de los cielos"– reflejan, ya para siempre, el rostro, los secretos, la ternura del amigo que se va pero se queda. Ricardo Paseyro se despide así de su gran amor, en hora de cariño y testamento:![]()
ANNE MARIE
Mírame en el instante en que me muera
y mírame sin llanto: que tus ojos
-nacidos en las fuentes de los cielos-
protejan con su luz el alma mía
para darme la gracia que no tuve.
Muerto, seré la imagen que tú quieras:
tú me cobijarás en tus pupilas
y así podré ganar el paraíso.
![]()
MORIR CRISTIANAMENTE...

Se va abandonando, afortunadamente, la
costumbre de ir a morir al hospital. Mejor en casa (bien atendido por una unidad de dolor, si se precisa), rodeado de los tuyos. El soneto alejandrino que presentamos seguidamente, está redactado por un madrileño, Fernando Fortún, a comienzos del siglo XX. Nos habla, con solemnes, ampulosos versos modernistas, de la despedida final que le gustaría tener después de una existencia fecunda, longeva, al estilo tradicional... Lo curioso es que murió muy joven, con sólo veinticuatro años de edad (1890-1914):
![]()
VER LLEGAR LOS INVIERNOS...
¡Ver llegar los inviernos, pensando, junto al fuego,
si serán el final de nuestras quietas vidas,
estando rodeados de personas queridas
en las tibias estancias sahumadas con espliego!Y teniendo el consuelo de las manos filiales
sobre nuestros dolores de viejos achacosos,
ver el fin melancólico de los días dichosos
cuando todo es enorme en las cosas triviales.Y entonces, una tarde, en el antiguo lecho
donde yo fui engendrado y nacieron mis hijos,
que me rodearían llorando quedamente,considerar mi vida y, fuerte y satisfecho,
en un Crucificado mis turbios ojos fijos,
cual mis padres morían, morir cristianamente...
![]()
![]()
![]()
![]()
MORIR CON ESPERANZA
El rostro que conjura, por Agustín de Goytisolo
Anne Marie, por Ricardo Paseyro
Ver llegar los inviernos, por Fernando FortúnRequiem por un hombre, por Carlos Murciano
Llanto por un hijo perdido, por Pilar Paz Pasamar
Epitafio en primavera, por Jesús Hilario TundidorVisita al cementerio, por Victor Manuel Arbeloa
En el sepulcro, por José Jiménez LozanoSoñé que tú me llevabas, por Antonio Machado
Mi nieto, por Griselda Álvarez
Coplas del silencio (1981), por Manuel ManteroÚltima voluntad, por Enrique García-Máiquez
Ese amor que -nos dicen- te tendremos..., por Paz Pasamar
Allí dejé mi cuerpo caminar..., por José Moreno VillaA Monic, a dos años de su muerte, por Francisco Garfias
Te fuiste, Yanina, de viaje..., por Nicolás de la Carrera
Jardín, por Rafael Morales
![]()
![]()
![]()
Comentarios:
tan vivo tadavía!.
Ireneo me enamoras.
Te quiero. Besitos apretados y tiernos de tu Julia. Toda tuya.
Dios sea loado y nos deje algún día, contemplar su magnificencia junto a nuestros seres queridos y a la luz y al resplandor inefable y maravilloso de su santo amor.
Más "siempre ALERTAS", mientras estemos vivos, pues lo dijo muy acertadamente el gran poeta español Jorge Manrique ( recordado por Carmen en días pasados)en sus famosas coplas: "Más cumple tener buen tino, para andar esta jornada sin errar". Saludos.
Gracia y Paz.
Y que se hagan verdad sus palabras: "Y todo aquel que crea en mi no morirá eternamente"(Juan 11; 25-26)
Y las de la esperanza escatológica para todos, de un mundo mejor con CIELOS NUEVOS Y TIERRA NUEVA prometidos.
Texto: “Vi un cielo nuevo y una tierra nueva; porque el primer cielo y la primera tierra pasaron, y el mar ya no existía más.Y yo Juan vi la santa ciudad, la nueva Jerusalén, descender del cielo, de Dios, dispuesta como una esposa ataviada para su esposo. Y oí una gran voz del cielo que decía: He aquí el tabernáculo de Dios con los hombres, y él morará con ellos; y ellos serán su pueblo, y Dios mismo estará con ellos como su Dios. Enjugará Dios todas lágrimas de los ojos de ellos; y ya no habrá muerte, ni llanto, ni luto, ni dolor; porque las primeras cosas pasaron."(Apocalipsis San Juan 21.1-4).
Dios sea loado y nos deje algún día, contemplar su magnifi...
¿Y qué es lo que podemos pedir? En este sentido y duro terreno, tan propicio a las elucubraciones o a las opiniones demasiado personales, yo siempre he preferido dejarme conducir y guiar por la liturgia. Me parece que la súplica mejor y más simple y profunda es pedirle a Dios que "así como (nuestros hermanos y hermanas) han compartido ya la muerte de Cristo, compartan también con él la gloria de la resurrección". Le pedimos que se haga realidad en ellos el misterio del sueño de Dios,y que Él, por lo tanto, santifique, purifique, perdone, y complete las existencias para toda la eternidad de nuestros seres queridos y de todos los que han muerto en la esperanza de la VIDA y de la resurrección del...
Más allá de nuestra genuina forma personal de recordar a los seres queridos que ya han muerto, ¿cuál es el verdadero sentido cristiano de estos días? ¿Qué luz nos viene de la Palabra del Cristo? Creo que podríamos sentirlo y vivirlo como un día de acción de gracias y de petición de clemencia y de perdón.
Damos gracias a Dios por todas las mujeres y hombres que ha puesto el Señor Dios en nuestro camino y que nos han ayudado mucho a poder ser como somos. Somos un poco, lo que han sido los demás que nos han precedido. Somos su presencia en la carne y herencia y su recuerdo vivo. Cada persona muerta es un como germen de vida nueva. Con el paso del tiempo vamos tomando conciencia de lo que tal vez no comprendimos cuando en el momento se estaba produciendo: tantos detalles de fraternidad, de hermandad, de verdadero amor, de clara cercanía. "La gratitud es el fruto maduro de la gracia" (San Agustín). Al mismo tiempo, le pedimos a Dios por ...
Finalmente queda así:
------SENTIR MORIR LA ESTRELLA-----
Sentir morir la estrella,
Que surca el universo,
Nacida siempre bella,
Y corre con mi verso.
Sentir morir la muerte,
Que alcanza el pleno día,
Feliz llena de suerte,
Tan vivo todavía.
Sentir su dulce grito,
Mecido en esta huella,
Que alcanza el infinito.
Sentir morir la estrella.
* * *
y las coplas a la muerte de su padre.
Toda una reflexión que sigue siendo actual.
Recuerde el alma dormida,
avive el seso y despierte
contemplando
cómo se pasa la vida,
cómo se viene la muerte
tan callando;
cuán presto se va el placer,
cómo después de acordado
da dolor;
cómo a nuestro parescer
cualquier tiempo pasado
fué mejor.
Saludos.
De repente, escuché una voz dulce y amiga: Hijo mío, descansa, !por fin¡, ya has llegado."
* * *
El relato no podía tener más de 250 palabras y ese era el cogollo de la cuestión.¿ A que tiene su mérito ?.
Gracia y Paz.
---"El blanco tunel silente inesperado"--.
Yo iba navegando por un largo y ancho túnel forrado de brillantes iricisdentes y blandos(como las nieves más tempranas) que bruñian mi espíritu deslumbrado y me aturdían y descansaban a la vez con su blanca e intensa luz.Era un fulgor tan blanco, que parecía irreal y estaba formado por capas superpuestas de miríadas de estrellas de nácar y de tiernas nebulosas brillantes que me mecían misteriosas y me rozabn el alma con su cuerpo intocable, sin hacerma ningún daño.Flotaba ingrávido entre tanta luz refulgente, cálida, desconcertante, pero no molesta.Mientras avanzaba silente siempre flotando hacía delante, inmensos chorros de luz aguda suave y blanquecina refrescaban mi mente ( siempre ale...
Me estremecen y conmueven las palabras de Jesús en el evangelio de San Juan: "Voy a prepararos un lugar". No es que nosotros tengamos que buscar y asegurarnos nuestro "retiro celestial" a base de cotizar a un extraño sistema de "seguridad social superceleste". Para cada ser humano el buen Jesús ha preparado desde la eternidad - si sabemos "pasar por esta jornada sin errar" un lugar junto a Dios. La muerte no es, por tanto, el ocaso y el fin de la vida, sino la puerta de acceso a la Luz y al encuentro definitivo con Dios, a la PLENA VIDA.
Gracia y Paz.
Cada año, cuando llegan esta fechas, se abre otra vez el arcón de los tristes recuerdos. De él sacamos , las caras, los rostros y los nombres de todos aquellas personas humanas que han estado vinculadas a nosotros. Algunas seres viven este momento con gran tristeza y pesar. Si pudieran, borrarían toda conmemoración. No pueden soportar el recuerdo o el gran y espantoso dolor de la separación. O...
-"Amor constante más allá de la muerte"-
Cerrar podrá mis ojos la postrera
sombra que me llevare el blanco día,
y podrá desatar esta alma mía
hora a su afán ansioso lisonjera.
Más no, de esotra parte, en la ribera,
dejará la memoria, en donde ardía:
nadar sabe mi llama la agua fría,
y perder el respeto a ley severa.
Alma a quien todo un dios prisión ha sido,
venas que humor a tanto fuego han dado,
medulas que han gloriosamente ardido.
Su cuerpo dejará, no su cuidado;
serán ceniza, mas tendrá sentido;
polvo serán, mas polvo enamorado.
* * *
Se muestran únicamente los últimos 40 comentarios de cada post.
Los comentarios para este post están cerrados.
Nicolás de la Carrera
autor
Contacto


