Observando en otoño hojas y ramas
25.09.08 @ 12:00:00. Archivado en De mi vida, Naturaleza, Poesía

Pasear en otoño sobre alfombra de hojas... ¡Cuántos coloreados matices de cuero y de tabaco! ¡Y cómo crujen, lloran por el suelo, los abiertos pañuelos de almidón y tristeza! "Mucha flor en primavera / buen otoño nos espera", dice la sabiduría popular. Pero, ¿y las hojas, que tan bien protegieron al fruto, del pájaro y la canícula? Rompen el cordón umbilical del árbol y se dejan caer a la fosa común del bulevar o el bosque.

José Emilio Pacheco tiene una hermosa teoría sobre las hojas secas y su destino de llama y vuelo:
UN DIBUJO DE OCTUBRE
Verdes por última vez,
las hojas cuentan sus historias,
se hacen preguntas,
intercambian recuerdos,
se reconcilian o se dejan de hablar
mientras el viento lo permite.Mañana el cuerpo entero les dolerá.
Todo el año vivido les caerá encima
como el flagelo de un rayo.Marchitas e inservibles se arrastrarán por el suelo,
girarán en la hoguera.Convertidas en humo
llegarán a la gloria
precaria e inestable del bosque de las nubes.
DEL VIEJO MEMBRILLO...
Andrés Trapiello, observando el otoño, se sorprende al descubrir una rama cuajada de fruto y herida de muerte por el suelo. Y, como buen poeta, contempla más allá de su miopía, y nos entrega una bella parábola sobre la vida y la misión:
Del viejo membrillo
la rama más vieja
se quebró. Caída
la encontré en la hierba.Herrumbrosa rama
de membrillos llena,
apagada y muda
como la tristeza.El hacha fue haciendo
melodiosa y lenta
su trabajo. Un triste
manojo de leña.Sonaban los golpes
a calladas quejas.
La tarde pasaba
inhóspita y muerta.
Yo entonces pensaba:
un día quisiera
para mí la suerte
de esa rama vieja.Cargado de frutos
posarme en la tierra
silenciosamente
y dormirme en ella.
El viento de otoño
subía. La huerta
quedaba entre sombras.
Cruzó una oropéndola.A mis pies estaba
el montón de leña
y una blanda capa
de hojarasca negra.Se doraba el hacha
con la luna llena.
Quisiera... Qué importa
lo que yo quisiera.

ESTRAMBOTE FINAL
Al evocar los versos magníficos de Trapiello, me ha sido imposible no asociarlos a un poema muy tierno de mi padre, bastante poeta. Había fallecido una persona muy joven. Y el ángel de la guarda del juglar familiar le sopló al oído el siguiente epitafio:
SANTIDAD
Los Ángeles la trasplantaron con cautela
una mañana, silenciosamente,
depositándola sobre la tierra.Era arbolillo breve
y ya cargaba sus frutos
que, cual fuegos de artificio y de luz,
a todos alcanzaba de regreso
incendiándolos de amor y de virtud.Apenas crecía, pero la carga
la iba doblando lentamente
hasta que un día...
un día se quebró
bajo la exuberancia de su fruto en sazón,
dejando la última mirada
fija, Allá Arriba,
en espera de los Ángeles
de la divina Recolección.
Comentarios:
¡ME HA ENCANTO ES MUY BONITO!
gracias por compartirlo con todos mil bezes gracias
Ya me gustaría a mi tener 29 años como tu. Sin duda me encantaría conocerte para que me desvelaras el " secreto " de tu flechazo poético. ¿ Que tiene la poesía, que puede enamorar tan de repente ?. Es cierto, que como expresión del alma, parece un reflejo de la misma. Y razonas bien, si te gusta la poesía, te gustará el alma.
Pero : " Déficit ambobus qui vult servare duobus".
Estoy casado y con 5 hijos y te doblo en edad.
Gracias por tu comentario. Estoy inflado como un pavo real. Nunca me ha pasado nada igual.
Felicidades por tu juventud, tu sensibilidad, tu belleza, gran cultura y carrera meteórica.
Yo también te quiero.
Queda con Dios.
Que poesía más elegante, sencilla y que bien define el Otoño. Lo amarillo, lo rojo, lo dorado. El silencio y el rúido de las ramas al caer.Y de ninguna parte a ninguna parte.
Te la he copiado para enseñarla a mis amigas. Te quiero mucho ( debes ser una gran persona ).Julia. ( Apartado de correos 2.014.Madrid.Si no tienes novia me gustaría conocerte cielo. Tengo 29 soltera, y alta morena y muy guapa. Licenciada en Filosofía y Letras y Profesora de Arte. Soy Directora de un importante Museo de Madrid. Quedamos ?).
Chao¡¡¡.
La tengo grabada.
Y entro todos los días para leerla y reerla.
Es un torrente de luz,de inenarrable misterio y de profundisimo amor.
Disfruto en tu Blog.
Saludos Nicolás.
Saludos, Ireneo. Juan Ramón Jiménez no es uno de mis preferidos, aunque le dieran el Nobel.
(De ninguna parte a ninguna parte )
De ninguna parte,
las hojas de otoño,
despiertas y amarillas,
caen lentamente en la soledad.
No existen palabras,
que rompan el silencio mágico,
como las hojas al caer,
sobre el rojo reposar.
El Otoño es el lujo
de los años y de la luz.
Y el bosque se llena
de sonoros dardos viejos y dorados.
Las esperazas mueren a tiempo.
De nuevo, todo es perfecto.
y el largo vacío suave e indolente,
no nos lleva a ninguna parte.
del sur, las hojas áureas y las rojas,
y, en la caída clara de sus hojas,
se lleva al infinito el pensamiento.
Qué noble paz en este alejamiento
de todo; oh prado bello que deshojas
tus flores; oh agua fría ya, que mojas
con tu cristal estremecido el viento!
¡Encantamiento de oro! Cárcel pura,
en que el cuerpo, hecho alma, se enternece,
echado en el verdor de una colina!
En una decadencia de hermosura,
la vida se desnuda, y resplandece
la excelsitud de su verdad divina.
* * *
(Autor: Juan Ramon Jimenez)
Poeta español y premio Nobel de Literatura.
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Nicolás de la Carrera
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