¡Va por ustedes, religiosas, religiosos, la CRUZ de mi declaración!
28.05.08 @ 13:00:00. Archivado en Iglesia, Política

En imagen, la foto del año: el varón Zapatero rodeado de ocho féminas, sus ministras (todas con cartera, alguna sin ministerio), su trofeo de caza política. Al pie de la fotografía se lee: "El nuevo Gobierno cuenta, por primera vez en la Historia, con mayoría de mujeres". Ya les contaré, dentro de un año, cómo han ministrado el país, que es lo que a mí, y a todos, nos interesa. Porque si lo hacen mal... Gato blanco o gato negro, lo importante es que afilen bien las uñas y el bigote...
He tomado la imagen anterior de la revista del Inserso "Sesenta y más" (73.000 ejemplares gratuitos). Estamos muy aconstumbrados los españoles a estos shows zapateriles que dan la vuelta al mundo y constituyen la quintaesencia del estilo progre que tanto nos entretiene, que tanto nos indigna ("pan -o paro- y circo político").
ZP, MAESTRO DE LA TRAMOYA
Me gustaría presentaros un breve y lúcido comentario de una inteligente mujer, Isabel Durán, que ha escrito recientemente:
“Zapatero presume de igualdad y carece del más elemental sentido de la dignidad utilizando el engaño y la mentira sin pudor alguno. Impone al prójimo la paridad que él mismo incumple de manera desvergonzada. Promovió la aprobación en marzo de 2007 de la ley de Igualdad que obliga a los partidos a presentar listas paritarias, y fuerza a las empresas con más de más de 250 trabajadores, a la paridad en los Consejos de Administración. Resultado: ni en su Gobierno en los nombramientos de sus altos cargos, con sólo 10 mujeres de los 27 secretarios de Estado, ni en la recién nombrada Mesa del Congreso –en la que sólo tres de sus nueve miembros son féminas–, hay el menor asomo de paridad. Eso sí, para la mujer de cuota, ilustre representante de esta nueva casta de tacones machistas y de la progresía de la trampa como arma para la "pedagogía social", con Zeta a la cabeza, criticar a una ministra es promover el maltrato a las mujeres. Menos demagogia barata y peligrosa, menos cuotas y más igualdad real.”
MUJERES SILENCIOSAS Y EFICACES
Hoy en día están proliferando ONGs de dudosa solvencia que, eso sí, reciben generosas ayudas y pocas inspecciones. Las Organizaciones cristianas suelen administrar con honestidad sus recursos, aunque les llega, casi siempre, menos subvención que a ciertos inclasificables grupos. En el mismo número de "Sesenta y más", recibido hace unos días, Astrid Stückelberger elogia a las religiosas de caridad "que están haciendo un trabajo social formidable en India y en África. Se les felicita por ello, y a continuación, si les pedimos estadísticas sobre lo que hacen, nos dicen: "no, no..." Les pedimos datos estadísticos, pero rechazan dárnoslos. Sin embargo necesitamos datos para mostrar si se hacen progresos. Las ONGs no se dan el valor que tienen. No saben tener la autoestima que se merecen... "
Que tu mano izquierda no sepa lo que hace tu mano derecha... Hay quien dice más de lo que hace... Y quienes realizan más de lo que cuentan... Como la monjita cuya historia podéis disfrutar a continuación en simpático relato referido hace tiempo por el Párroco de San Ginés en Madrid, don José Ignacio Marín, en su humildísima hojita parroquial:

MONJAS
En esta ocasión mi antena ha logrado captar una conversación muy interesante, no en la calle, sino en un vagón de ferrocarril que del Norte de España venía a Madrid. En el departamento viaja un sencillo matrimonio, una religiosa vestida de blanco con un escudito de la Merced en la pechera, y finalmente un caballero semimayor impecablemente vestido y enormemente locuaz, y con cara de hombre activo y de mundo. El tren da pie a hablar de todo. La conversación se deslizó fácilmente al terreno religioso, ocasión que aprovechó el caballero bien vestido para abordar a la monja, que había hablado muy poco:
-Hay que reconocer que ustedes, las monjas, van quedando desplazadas en la sociedad actual. Y no piense usted que yo no sea creyente, pero su modo de vivir no es actual. Hoy una mujer no puede reducir su vida a rezar en un coro y a hacer casullas o escapularios. Además, esos hábitos ya trasnochados les quitan gracia y agilidad de movimiento. Bien están para una representación litúrgica, pero no para moverse en la vida. Me permito expresarle mi opinión: los brazos de una mujer los necesita el mundo para el trabajo hoy más que nunca.
El tren seguía con su trac-trac, y yo estaba impaciente esperando la respuesta de la monja, que no llegaba y que me importunaba, porque dicen que el que calla otorga.
Sí-sí... De repente abren bruscamente la puerta del departamento y nos grita una voz angustiada:
-Por favor ¿hay aquí algún médico? Mi padre acaba de sufrir un ataque cardíaco...
-¿Dónde está?, dijo la monja que, levantándose súbitamente, abrió su maletín de viaje y sacó una pequeña carterita.
Abandonó el compartimento durante una media hora.
El caballero charlatán aprovechó ese rato para hablar de precauciones a seguir si el del ataque se moría; no convenía dar señales de enterados, pues luego hay líos de declaraciones. Se explayó también reprochando la imprudencia de los que viajan cuando están enfermos y cosas así.
A la media hora vuelve la monjita mercedaria con su rostro lleno de alegría:
-No ha sido nada, gracias a Dios; un amago de colapso, por un posible corte de digestión, pero lo ha superado. Le he puesto una inyección de cafeína y ha reaccionado.
-¿Llevaba usted cafeína? ¡qué casualidad!
-No, no es casualidad. Soy religiosa mercedaria y la mayoría de nosotras somos enfermeras, pues una de las actividades de nuestro instituto es el peso de los sanatorios. Cuando viajamos llevamos este estuchito con jeringuillas y varias ampollas de emergencia: cafeína, morfina, coagulante, alcanfor y cosas así. Si me permiten ustedes voy, en silencio, a dar gracias a Dios, salvo que quieran acompañarme en la breve plegaria.
La oscuridad de un túnel me impidió ver sus caras, pero debieron ser cada una de ellas un verdadero poema.
¡Va por ustedes, religiosas, religiosos, de corazón entre las manos, la CRUZ para la Iglesia en mi declaración de este año!
Comentarios:
Pero vuelve -volvéis- a caer en el mismo error de siempre. Sólo apreciáis a la Iglesia por los servicios sociales que da y no por Aquél a Quien predican -o debieran predicar- y hacer presente.
Y tened en cuenta una cosa.como las congregaciones religiosas han dejado de hablar de Dios y son como ONGs, dentro d eno mucho tiempo no va a haber quien haga toda esa labor social que tan bien os parece. En ese momento la Iglesia -o lo que quede de ella- tendrá que dedicarse a lo que es su labor más específica, que es la espiritual.
Saludos
Se muestran únicamente los últimos 40 comentarios de cada post.
Los comentarios para este post están cerrados.
Nicolás de la Carrera
autor
Contacto




