RODIN. El cuerpo desnudo
21.05.08 @ 13:00:00. Archivado en Naturaleza, Sexualidad, Miguel Hernández

Acabo de visitar en la sala de exposiciones de la fundación Mapfre Vida, la muestra titulada: "Rodin. El cuerpo desnudo". Se han traído de París, del Museo Rodin, 33 esculturas (entre otras El beso, Manos de amantes, La avaricia y la lujuria, etc.), y 90 dibujos. En imagen: Manos de amantes (1904). Arrancando del bloque de mármol como una mariposa de la crisálida, dos manos, femenina y masculina, establecen diálogo amoroso. La de ella se abre, como el girasol, encendida por la caricia solar del amigo. Se aproxima por el dorso la mano viril y roza sutilmente la piel amada. No son manos cortadas ni marionetas de hilo, son extremidades vivas de invisibles enamorados presentes en la sala, que nos permiten mirar y sentir con ellos...
Nacido en Paris en 1840, Auguste Rodin ha sido uno de los escultores más creativos, más libres, más verdaderos de la Europa de 1900. Pablo Jiménez Murillo, Director General del Instituto de la Cultura de la Fundación Mapfre explica así la trascendencia de la obra de Rodin:
"Rodin, el hombre, el artista; con sus aciertos, producto de una personalidad fuerte y, a veces, casi primitiva, es el centro de un recorrido que nos habla de la transformación de la escultura, del escalofrío erótico de la Belle Epoque, pero también de la vida y de la verdad y su búsqueda. De su mano hemos querido presentar el inicio de un nuevo arte obsesionado por la vida, por lo que tiene de trascendente y esencial y así sensualidad y formalismo, erotismo y afán de libertad y trascendencia constituyen las claves que dirigen este doble discurso que marca la obra cumbre de uno de los grandes artistas de la modernidad."

LA RELIGIOSIDAD
En el arte simbolista no puede faltar el tema de la religiosidad. Una de las imágenes más impactantes de esta exposición (¡cómo le gustaba a Auguste la provocación!) es "La tentación de San Antonio" (1900). El Santo, de amplio ropaje, postrado en tierra, suplica a Dios fuerza para vencer las tentaciones de la carne. Sobre él, desnuda y desafiante, una mujer... Otra composición transgresora es "El eclesiastés" (antes de 1899). Sobre la realidad física de una reproducción del sagrado libro del Eclesiástico, sentencioso y moralizante, una juguetona dama se balancea burlonamente, más cerca del "carpe diem" que de la "vanitas vanitatum". Otra escultura ("La mártir") evoca la imagen cristiana de una santa torturada hasta el martirio.
Curioseando por la obra de Rodin, he encontrado por internet, en la página del Museo Thyssen Bornemisza, dos fascinantes obras del artista parisino: "Cristo y la Magdalena" (c 1905), donde una muchacha enamorada y desnuda abraza a Cristo en la cruz, y "El sueño. El beso del ángel", en el que vemos a una señorita tendida en el lecho, que sueña que un ángel la visita y la besa... Podéis acceder a estas dos esculturas aquí (escribiendo "Rodin" en Autor y linqueando Buscar).
EL BESO
Descubro una gran semejanza entre Rodin y Miguel Hernández. Los dos son artistas telúricos. Auguste, con su miopía, su necesidad de tocar, de transformar la materia, mármol, piedra, barro..., o piel femenina... Temas de Miguel: Las manos, El sudor, Me llamo barro..., Carta, Las cárceles, El tren de los heridos. Vamos a disfrutar completo el poema "La boca" de Hernández ambientándolo gráficamente con la escultura "El beso", la obra más popular de Rodin.

LA BOCA
Boca que arrastra mi boca.
Boca que me has arrastrado:
boca que vienes de lejos
a iluminarme de rayos.
Alba que das a mis noches
un resplandor rojo y blanco.
Boca poblada de bocas:
pájaro lleno de pájaros.Canción que vuelve las alas
hacia arriba y hacia abajo.
Muerte reducida a besos,
a sed de morir despacio,
das a la grama sangrante
dos tremendos aletazos.
El labio de arriba el cielo
y la tierra el otro labio.Beso que rueda en la sombra:
beso que viene rodando
desde el primer cementerio
hasta los últimos astros.
Astros que tiene tu boca
enmudecido y cerrado,
hasta que un roce celeste
hace que vibren sus párpados.Beso que va a un porvenir
de muchachas y muchachos,
que no dejarán desiertos
ni las calles ni los campos.
¡Cuánta boca ya enterrada,
sin boca, desenterramos!Bebo en tu boca por ellos,
brindo en tu boca por tantos
que cayeron sobre el vino
de los amorosos vasos.
Hoy son recuerdos, recuerdos,
besos distantes y amargos.Hundo en tu boca mi vida,
oigo rumores de espacios,
y el infinito parece
que sobre mí se ha volcado.He de volver a besarte,
he de volver. Hundo, caigo
mientras descienden los siglos
hacia los hondos barrancos
como una febril nevada
de besos y enamorados.Boca que desenterraste
el amanecer más claro
con tu lengua. Tres palabras,
tres fuegos has heredado:
Vida, Muerte, Amor. Ahí quedan
escritos sobre tus labios.
DESPEDIDA
Si os apetece conocer otra poema con imagen sobre un desnudo (con música), pulsad aquí
Las esculturas y dibujos de RODIN pueden disfrutarse (la entrada es gratuita) del 13 de mayo al 6 de julio en la Sala de Exposiciones de Mapfre Vida, Avenida del General Perón, 40 (metro Santiago Bernabeu). Tfno. 91 581 1628.
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Nicolás de la Carrera
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