Poeta en la cárcel (y 8). Cancionero y romancero de PRESENCIAS
23.04.08 @ 13:00:00. Archivado en Psicología, Poesía, Miguel Hernández
Sangrando por tres heridas, escribe Hernández su "Cancionero y romancero de ausencias": la herida de la muerte (fallece un hijo de meses), la del amor (separación de Josefina) y la de la vida (pérdida de libertad, condena a muerte, enfermedad terminal...). Su derrota política y social es absoluta. ¿Pero lo fue también su derrota humana, su aniquilación literaria? Rotundamente, no. Me atrevo a sugerir en este post que, a pesar de la sangre derramada, latía bravo su luminoso corazón grande, grande, y sus años finales no fueron de fracaso existencial sino de amorosa y fecunda conciencia de hombre libre...
Nicolás de la Carrera
autor
Contacto






