"TODOS ESTAMOS INVITADOS" a no mirar para otro lado frente al terrorismo etarra
14.04.08 @ 13:00:00. Archivado en Iglesia, Política

En imagen, una escena de la película "Todos estamos invitados", de Manuel Gutierrez Aragón, estrenada este fin de semana. Xabi (un espléndido José Coronado), profesor universitario que reside en Donosti y que, a preguntas de sus alumnos, no oculta su pensamiento sobre el chantaje de Eta, pasea por la playa de la Concha con su novia italiana Francesca (Vanessa Incontrada). Como es peligroso decir la verdad sobre el terrorismo, es amenazado por otro miembro de la Sociedad Gastronómica de la que Xabi es miembro: "¿Te han gustado las cocochas? Porque son las últimas que vas a comer en tu vida..." A instancias de su novia, solicita protección a la Policía. Y a partir de entonces tendrá que compartir una vida cargada de amenazas, terror, soledad..., con dos guardaespaldas , y se sentirá señalado públicamente como objetivo terrorista, situación que le obligará a cambiar de hábitos de vida, reducirá su libertad, y le arrastrará, con cierta lógica, a sospechar paranoicamente de todo y todos...
En el lado de los victimarios está Josu Jon (Óscar Jaenada en un díficil papel interpretado con sencillez y verdad), que forma parte de la banda y realiza, ya en los primeros minutos de cinta, un espectacular atentado desde un vehículo que se accidenta en la veloz huída. A consecuencia del golpe en la cabeza sufre Jon amnesia, que le impide recordar quién es y cómo era su vida... La banda intenta recuperarle para la causa, pero no sabemos bien si por la gravedad de la lesión o por simulación, se va escapando el joven gudari del compromiso de matar de nuevo. Y se abre la posibilidad, al menos por esta vez, de que un terrorista se reconvierta socialmente (no por arrepentimiento sino por lesión cerebral).
PAPEL EN EL FILM DE LA SOCIEDAD GASTRONÓMICA
Asistimos con cierta envidia al banquete de una sociedad gastronómica, impresionante bacanal no muy alejada, pienso, de la realidad: sólo hombres, abundancia y calidad de todo tipo de mariscos y pescados, sofisticadas conversaciones sobre tan exquisitas y abundantes viandas, descorche de valiosos caldos, etc. Está prohibido hablar de política. Pero, cuando el cocinero abertzale, miembro cualificado, amenaza a media voz al profesor, aunque todos le escuchan, Xabi increpa a los comensales "¿No le habéis oído", pero todos miran para otro lado, se hacen los sordos... Este es el tema central del film: el silencio cómplice que hay que romper para que las cosas cambien. Gutierrez Aragón lo hace con valentía y nos anima a todos a arriesgar la voz y decir la verdad... Dos valientes declaraciones del director nos ayudarán a confirmar las claves últimas del film:
"Por mi trabajo he tenido la suerte de acudir bastante al Festival de Cine de San Sebastián. Y una de las cosas que más me han llamado la atención ha sido la de ir descubriendo cómo, año tras año, aumentaba el número de personas con escolta que veía por la calle..."
Y en otro momento:
"...Habría que hacer películas sobre lo que está pasando no sólo en Irak, sino también sobre lo que pasa con Eta, sobre la opresión de los ciudadanos del País Vasco, que es una cosa propia del fascismo. Pensé que había que denunciar no sólo el fascismo del pasado, sino también el del presente."
TAMBIÉN HAY REFERENCIAS A LA IGLESIA
En secuencias iniciales, una monjita de hospital se afana por orientar éticamente al desmemoriado etarra.... Otro importante dato: un miembro de la sociedad gastronómica que da la espalda a Xabi, es Sacerdote... Le contemplamos, en cierta escena, diciendo misa en su Parroquia. Al quedar la Iglesia vacía, se le acerca Josu y pide confesión. El encuentro es muy dramático. El ministro del sacramento va recorriendo los mandamientos. Cuando enumera el quinto ("no matarás"), el desmemoriado etarra parece que recuerda algo de su pasado y pregunta si puede recibir la absolución una persona que no esté arrepentida, que no tenga decidido propósito de enmienda. La respuesta del Párroco es la tradicional: no puede recibir la absolución. El final es extraño, porque parece que Josu recuerda, de pronto, que ya en otra ocasión había recibido del Cura la misma respuesta, y como que entonces no le convencía. Ambigüedad de cierta iglesia vasca que tantas veces ha coqueteado con el terrorismo, justificándolo, amparándolo acaso..., considerando a los presos, por ejemplo, como luchadores por la libertad de Euskalerría, etc...
RESUMIENDO
TODOS ESTAMOS INVITADOS es un film honesto y necesario que, sin tratarse de un documental, pero basado en un suceso real ocurrido en los 70, retrata con fuerza y sensibilidad, el ambiente de terror y disimulo que se vive en el País Vasco. Entretenida película que estremece, y enciende la admiración hacia los hombres y mujeres que se enfrentan con valentía y claridad a la Bestia y sus acólitos. Que arroja luz para desenmascarar a los aprovechados listillos que tiran la piedra y esconden la mano, manteniendo, a causa de la violencia ejercida siempre contra los otros, contra sus enemigos políticos, posiciones de privilegio (recogen las nueces).
Si os apatece ver el video promocional en YOU TUBE, pulsad aquí
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Parece ser una radriografía del interior del territorio donde anida el miedo. Películas así pueden hacer mucho bien a la sociedad. Denuncias claras que avergüenzan el discurso demagógico de cierta izquierda.
Me la apunto en pendientes de ver.
Un saludo.
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Nicolás de la Carrera
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