Poeta en la cárcel (2). MUERTE DEL HIJO

Permalink 07.04.08 @ 13:00:00. Archivado en Origen de la vida, Espiritualidad, Poesía, Miguel Hernández

Nace al fin su hijo el 19 de diciembre de 1937. Se llamará Manuel Ramón (Manuel como el padre de Josefina, Ramón por Ramón Sijé), y sorprenderá el parecido físico con su padre. Desde Madrid anhela, al cabo de unas semanas: "Quiero encontrarte gruesa y a mi Manolillo también. ¡Ay, qué ganas tengo de darle pellizcos y hacerlo llorar y sentir su mierda en mi mano!" Describe Josefina con orgullo a su hijo: "Era un niño muy hombretón y muy guapo, que llamaba la atención por donde pasaba, principalmente por los ojos que tenía. Los tenía negros y muy grandes, con las pestañas largas..." También Miguel lo recuerda con "los ojos más hermosos de la tierra". Era muy especial: "un hombre hecho y derecho y no un niño, porque un hombre parecía sufriendo, riendo, mirando"...
Ya en los primeros momentos, compone un entusiasta poema a la esposa que titula "19 de diciembre de 1937", y que se cierra con la siguiente estrofa:

Nunca tan parecida tu frente al primer cielo.
Todo lo abres, todo lo alegras, madre, aurora.
Vienen rodando el hijo y el sol. Arcos de anhelo
te impulsan. Eres madre. Sonríe. Ríe. Llora.

VENGO DE DAR A UN TIERNO SOL UNA PUÑALADA

El 19 de octubre, a sus exactos diez meses de vida, fallece Manolillo. El mito hernandiano de la eternidad de la sangre por la generación, se viene abajo. Sugiere Chevallier la súbita inversión de valores con el hundimiento de la metáfora mística del alumbramiento. Los poemas se encogen a lo ancho y a lo largo, como telegramas cartujos. Balbuceo de opuestos: balanceo místico. Intensidad. Rima fácil. Esencialismo. El striptease espiritual de Miguel -diario de agenda de un alma en mucha pena- está descubriendo la poética del corazón y la sangre, del vigor y la ternura.

Cuando en mayo de 1939 ingresa en la prisión de Torrijos en Madrid, transcribe, en un cuadernillo escolar de tapas grises, los suspiros, los gritos de su corazón vendimiado. Si, en Hijo de la luz, había preparado exultante las ropitas del niño que estaba llegando...

Las sombras y las ropas sin población, desiertas,
se han poblado de un niño sonoro, un movimiento,
que en nuestra casa pone de par en par las puertas,
y ocupa en ella a gritos el luminoso asiento...

...siente aún su presencia en el sudor de sus camisitas, en la fragancia de sus patucos (poema 1):

Ropas con su olor,
paños con su aroma.
Se alejó en su cuerpo,
me dejó en sus ropas.
Lecho sin calor,
sábana de sombra.
Se ausentó en su cuerpo.
Se quedó en sus ropas.

El luminoso asiento era cenit de la casa, del mundo (poema 51):

Mi casa contigo era
la habitación de la bóveda.
Dentro de mi casa entraba
por ti la luz victoriosa...

Mi casa es un ataud.
Bajo la lluvia redobla.
Y ahuyenta las golondrinas
que no la quisieran torva.

En mi casa falta un cuerpo.
Dos en nuestra casa sobran.

Murió el pequeño, como morirá un día Miguel, con los ojos abiertos (A mi hijo):

Te has negado a cerrar los ojos, muerto mío,
abiertos ante el cielo como dos golondrinas...

Los consejos del mar de nada te han valido...
Vengo de dar a un tierno sol una puñalada,
de enterrar un pedazo de pan en el olvido,
de echar sobre unos ojos un puñado de nada...

¿Un puñado de nada o un puñado de todo? La vida de Manuel Ramón resultó ser, como la de la rosa, una breve vida intensa...

-Pasaste, mi niño, caído del azul, no como un rayo que no cesa, sino como "un meteoro herido profundo / de hermosura y verdad". Y dejas un rastro dorado que nos eleva al infinito (Si nosotros viviéramos):

La huella que has dejado es un abismo
con ruinas de rosal
donde un perfume que no cesa hace
que vayan nuestros cuerpos más allá.

En El niño de la noche, identificado con Manolillo, confiesa el poeta que se ha enterrado con él. Mejor: que ha regresado al vientre materno, y no quiere renacer... (Una variante transcribe así el último verso: "Vuelvo a llorar desnudo, pequeño, regresado"...) Hay que observar que el cuaderno gris, que reúne 74 poemas, o mejor, un largo poema biográfico de una sola corazonada, informa en la cubierta: "Para uso del niño Miguel Hernández"...

Quise ser... ¿Para qué?... Quise llegar gozoso
al centro de la esfera de todo lo que existe.
Quise llevar la risa como lo más hermoso.
He muerto sonriendo serenamente triste...

El miércoles: LAS NANAS DE LA CEBOLLA...


Bookmark and Share

Comentarios:
me encanto y tanbien me dio mcha pena
Enlace permanente Comentario por doris lobos 14.07.09 @ 00:40
Pasa el tiempo y aún nos estremece el dolor que trasuntan esos poemas escritos en carne viva,creo que la poesía fue el oxígeno que mantuvo con vida a Miguel mientras el mundo se derrumbaba a su alrededor, oprime el pecho leerlos y aún así no podemos escapar a la belleza de las palabras.
Enlace permanente Comentario por carlos capelo 07.04.08 @ 22:47
Impresionante. Siempre he creído que la poesía tiene algo de metafísica, de oración. Hay en muchos versos un grito y una súplica.

Un saludo Nicolás.
Enlace permanente Comentario por Carmen Bellver [Blogger] 07.04.08 @ 19:06

Se muestran únicamente los últimos 40 comentarios de cada post.

Los comentarios para este post están cerrados.

Blogs
Religión Digital

Religión Digital

Creo en la Iglesia y la amo

Religión Digital

Desde el Atlántico

Desde el Atlántico

Torturas y asesinato en El Aaiun

Carlos Ruiz Miguel

Las crónicas de Juan Fernandez Krohn

Las crónicas de Juan Fernandez Krohn

Bankia, el estraperlo...y Annual: aviso a los navegantes, España no esta en venta

Juan Fernandez Krohn

Punto de vista

Punto de vista

Cancelar la cuenta de un banco por dignidad

Vicente Torres

Un país a la deriva

Un país a la deriva

El de la barretina y bufanda senyera ataca de nuevo.

Vicente A. C. M.

Entrelíneas

Entrelíneas

El Éxodo de Marley

José de Segovia Barrón

Crónicas Bárbaras

Crónicas Bárbaras

Terror sirio

Manuel Molares do Val

El blog de X. Pikaza

El blog de X. Pikaza

Dom 3 VI 12. Trinidad, El Espíritu Santo

Xabier Pikaza Ibarrondo

El buen vivir de Juan Luis Recio

El buen vivir de Juan Luis Recio

Ariel Rot toca con Kas

Juan Luis Recio

El Blog de Otramotro

El Blog de Otramotro

Por la ardua realidad

Ángel Sáez García

Creyentes y responsables

Creyentes y responsables

El icono de la Trinidad

Alejandro Córdoba

Opinión

Opinión

El rincón del soneto - LA FINAL BARSA-ATLETIC.

Opinión

Un minuto para el encuentro

Un minuto para el encuentro

Siempre son los niños los perjudicados

Ana Bou

Humanismo sin credos

Humanismo sin credos

LECTURAS PARA 1'. La irracionalidad como valor.

Asoc. Humanismo sin Credos

El blog de Antonio Piñero

El blog de Antonio Piñero

“Identidad, diálogo y transversalidad en la formación de las religiones bíblicas y en el mundo contemporáneo”

Antonio Piñero

Secularizados, mística y obispos

Secularizados, mística y obispos

Un gesto enfático de Juan Pablo II sobre el celibato

Josemari Lorenzo Amelibia

Bokabulario de Fernández Barbadillo

Bokabulario de Fernández Barbadillo

Ranas, de nuevo, con dientes. ¿Y qué dice Dawkins de todo esto?

Pedro Fernández Barbadillo

Gastronomía Navarra

Gastronomía Navarra

10 consejos para evitar quemaduras

Mª Rosario Aldaz Donamaría

El Blog de Francisco Margallo

El Blog de Francisco Margallo

¿bautizar el capitalismo?

Francisco Margallo

Tres foramontanos en Valladolid

Tres foramontanos en Valladolid

Desde mi observatorio en verano. Oro viejo.

Bustamante, Arévalo y Pardo de S.

Haz de PD tu página de inicio | Cartas al Director | Publicidad | Buzón de sugerencias | Publicidad
Periodista Digital, SL CIF B82785809
Avenida de Asturias, 49, bajo - 28029 Madrid (España)
Tlf. (+34) 91 732 19 05
Aviso Legal | Cláusula exención responsabilidad

redaccion@periodistadigital.com Copyleft 2000

b2evolution Creative Commons License
This work is licensed under a Creative Commons License.
Noticias Periodista Digital | Periodista Latino | Reportero Digital | Ciudadano Digital | Chistes, Videos y Poesias