Ayer, domingo, Cosme cumplió 65 años (1)
21.05.07 @ 22:15:00. Archivado en Mayores, Espiritualidad, Sexualidad, Psicología
Ayer, domingo 20 de mayo de 2007, Cosme Puerto, mi amigo y amigo de tantos por su bondad y sabiduría, celebró, echando campanas al vuelo, sus 65 años. Pareciera que estaba deseando hacerse viejo, ya que, desde su madurez, se acercaba fervorosamente a los mayores con sus charlas y publicaciones (tengo entre las manos El sexo no tiene edad, Temas de hoy 1995, y La sexualidad del anciano vista con ojos nuevos, San Pablo 2000). Sexólogo dominico, acaba de enviar a algunos afortunados, via email, un entusiasmado y tembloroso “PREGÓN SOBRE LA SEXUALIDAD AL CUMPLIR LOS 65 AÑOS”. Como no hay espacio en este post para reproducir íntegras las catorce páginas de su emocionada proclama, me permitiré levantar, en dos sesiones, una esquinita del velo y dar a conocer algunos párrafos (hasta que él mismo abra un primer BLOG, y prosiga, quizás, sus amenas conversaciones desde el teclado de su ordenador).
Resulta curioso leer con qué convencimiento identifica sexualidad y persona. No hay contradicción: un célibe por el reino de los cielos puede disfrutar alegremente, intensamente su sexualidad, aunque no viva en pareja ni realice prácticas sexuales:
En el camino de tu vida sexual célibe, puedes llegar tan lejos como te lleven tus metas y sueños. Pero se debe ser paciente y compresivo con la sexualidad de todos los que se acercan a tu camino y a tu vida, y sobre todo, sé muy, muy, muy… paciente con la tuya. Hay todavía un montón de días gozosos en tu sexualidad que aún vendrán, uno de ellos es el día de tu jubilación, lo pasado pasó. El mañana de tu sexualidad durará siempre. No olvides que cada día lo estrenamos y lo despedimos; el día de hoy es uno más: el día en que llegas a tu jubilación. Un tiempo, como su nombre indica, de júbilo, felicidad, gozo, alegría, futuro, esperanza.
Y repite lo que tantas veces ha predicado de Dios creador y su obra maravillosa: el hombre y la mujer sexuados:
Lo que más quiero resaltar en mi experiencia del pasado es lo siguiente: La experiencia sexual cristiana me ha enseñado. Y he encontrado a muchos creyentes que tienen tatuados en el cerebro religioso de su inconsciente que su sexualidad, su corporalidad, su vida espiritual está reñida con un proyecto de vida sexual positivo y gozoso y así hacen mucho daño a la fe cristiana, a ellos mismos y a los demás.
Tienen una imagen de Dios como un ser que anda vigilante para pillarlos en falta, como si nos hubiera dado la sexualidad y el cuerpo sexuado, sexual y erótico nada más que de adorno, y todo lo que se haga en ese campo con ella está mal visto por Dios. Deben hacer un examen de conciencia para darse cuenta del mal que hacen a los que podían creer en Dios, a los que creen y a ellos mismos
Vivir la sexualidad es vivir el amor. Está decidido Cosme a arriesgarse y vivirla con los cinco sentidos:
Si la verdad sexual, en mi camino vivido, ha sido que la sexualidad célibe es un camino de amor siguiendo el modelo de Jesús, los años que me conceda me gustaría que sean un gran riesgo: quiero arriesgarme a amar más que antes.
Me preocupa que los jóvenes confundan la sexualidad con hacer el amor, pero la sexualidad tiene que ver con vivir el amor con todo el cuerpo, de manera especial con el órgano del cerebro, vivirla con los cinco sentidos. Y en tan largo trayecto de mi vida sexual, el sentido común, el menos común de los sentidos en el campo sexual, y el sentido del humor, muy poco frecuente en nuestras sexualidades, son los que tal vez más me han ayudado.
¿Qué opina nuestro sabio dominico de la educación en la sexualidad que ha recibido? Si volviera a nacer, ¿volvería a escoger esta misma aventura de sexualidad célibe por el reino de Dios?:
Si pudiera volver para atrás, volvería a vivir mi sexualidad de la misma manera. Me gustaría que mis padres me educaran como lo hicieron, desde la creencia en el más allá. No creo que esa educación me haya privado de vivir mi sexualidad de una manera saludable y en positividad. Creo, más bien, que encontré en ella un mejor ejemplo a seguir para vivirla, y tratar a la mujer como compañera y amiga de peregrinaje.
Me ha enseñado a verla como una obra de la mano creadora de Dios; como un don o regalo de Dios para ser feliz y hacer felices a los demás. El mismo Jesús se ha encarnado en ella, para enseñarme el camino correcto de cómo vivirla; me la alimenta en la Eucaristía con un cuerpo y una sangre sexuada. Con su ejemplo, ha tratado de enseñarme a vivirla enmarcada en el principio ético de amor a uno mismo y, desde él, amar a los demás. Y me pide integrarla en el amor cristiano del ágape, sin separarla de mi eros.
Gracias, Cosme, por estas reflexiones de experto, por estas confidencias de varón jubilado. En próxima fecha trasvasaré a este blog nuevos lúcidos y sinceros pensamientos de esta gran persona, de este gran cristiano.
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Gracias por todo el bien que haces. Has quitado muchos tabues de ¡cuanta gente!
"La sexualidad es un regalo que Dios nos da para ser felices"
Felicidades y muchas gracias por tu amistad y cariño.
Dichosas las parejas que, aun antes de unirse en matrimonio, recibieron el consejo oportuno de este sexólogo dominico. La verdad es que los humanos formamos parejas en una ignorancia casi total en este detalle tan humano y tan divino de la sexualidad.
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Nicolás de la Carrera
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