La última terapia: pintando con luz 1
16.01.07 @ 20:15:00. Archivado en Psicología
Estas Navidades he venido observando la publicidad y su impacto en la sociedad (no sólo en los niños). Acaso nos cuesta reconocerlo, pero podríamos preguntarnos a veces por qué elegimos unos objetos o servicios y no otros. Hay grandes profesionales detrás de los anuncios. Saben mucha psicología del inconsciente. El anuncio que acompaña este post lo acabo de escanear de una revista del corazón en su última página. La marca nos anuncia que, además de cuidar de nuestra vista, a partir de ahora se ofrece a cuidar de nuestra boca y nuestros pies..."Crecemos para ti", un bonito eslógan. El "para ti" nos llega al corazón. ¿Quién no anhela que le cuiden, que le mimen? Vemos un ojo claro y hermoso, acaso femenino: un rostro muy próximo nos sonríe y seduce. En la tercera imagen acaricia o masajea un pie a otro pie. Nos acercan un teléfono muy fácil de memorizar...
Se asocia sugestivamente el producto a las necesidades humanas. Así se relaciona el producto o servicio, por ejemplo, con la felicidad, el adelgazamiento, la alegría, el ir a la moda, el sexo, el dinero, el poder... No necesitan convencernos con razonamientos. Lo hacen con imágenes, con sensaciones, con sentimientos.
La magia de la PNL. El color
Escribo esto para indicar que, admitiendo que somos influidos por brillantes publicistas, y esto en parte supone ser manipulados, podríamos usar creativamente los mismos recursos en nuestro beneficio. Hay un movimiento psicológico, la Programación Neuro Linguística (PNL) que, con técnicas incoscientes pero muy efectivas, ayuda en el desarrollo personal. Técnicas que podemos experimentar en un taller grupal o en una terapia personal. Pero que también es posible aplicarse personalmente.
En esta nota y en las de los próximos días, escribiré sucintamente sobre la utilización del color, describiendo ejercicios que he realizado como terapeuta con otras personas y a veces, desde mi propia sabiduría interior, como autoejercicio sanador.
Max Luscher, en su conocido "Test de los colores" (Paidos) sugiere la tranquilidad y pasividad como significados para el color azul oscuro (la noche). El amarillo claro dibuja la luz del día, y significa esperanza y actividad. La acción externa de atacar y conquistar, se representa en todas las culturas con el color rojo. La autoconservación, con su complementario: el verde. Blanco y negro podrían simbolizar respectivamente el Sí y el No, nacimiento y muerte. Pero el único que debería atribuír significado a los colores, como a los sueños, sería el propio protagonista de la experiencia.
La silla eléctrica
En gestalt hablamos de silla caliente. Me atrevería a calificar este ejercicio como el de la silla eléctrica. El objetivo es: aclarar, mejorar una relación (resolver conflictos con otra persona).
Veamos un ejemplo. Ana, administrativa, quiere aclarar por qué se pone tan nerviosa frente a su jefe. Hay dos sillas (o dos cojines) en la sala. Se sienta Ana en la silla A. Es su silla. Describe desde ahí su relación con el jefe, que estaría sentado imaginativamente en la silla B. Se pone en pie y, mirando a las dos sillas, imagina que entre ambos personajes fluye una energía que ella intenta visualizar, dándole color, forma, sonido, temperatura, etc.
Así, describe esa energía como roja y rosa alternativamente. Descubre que existe mutua seducción... Determina, en un segundo momento, modificar su actitud imaginando, frente a sí, como un cristal ahumado verde-azul que canaliza las ráfagas rojas y rosas, generando relajada autoafirmación. Este juego de luces funciona muy eficazmente si se vivencia con seriedad y sabiduría.
Otros dos ejemplos
Maruja. Madre de adolescente, descubre como blanca la energía del hijo y verde-oscuro la suya. No hay contacto, no hay diálogo entre los dos campos de fuerza. Decide acercar su energía a la del hijo, como llamando a su puerta. El verde-oscuro se aclara y dulcifica por los bordes, aumentando su temperatura. El hijo, imaginado como protegido por una capa como de nieve, probablemente iniciará el deshielo de su escudo, descubriendo sus secretas ilusiones a una madre que, ahora sí, se interesa por él.
Lucía. Separada, tiembla cada vez que se relaciona con su ex (hay juicio de divorcio pendiente). Visualiza a su antiguo compañero como un rojo vendaval, y se contempla ella misma como pequeña plantita marrón, sin apenas raíces. Modifica su autopercepción: ahora es una cimbreante palmera verde-claro que, experta en artes marciales, esquiva divertidamente los ciegos y torpes embites del toro-viento. Esta metáfora resultó muy útil para nuevos encuentros.
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Como la palma
tus ojos se abren y cierran
Como el fruto
me sacan los colores
El acontecimiento siempre es neutro, y nosotros podemos leer su justificacion por ley de causa-efecto.
Lo que ocurre por regla general es que la mente no entrenada se fija más en la valoración negativa, y por ello hay tal mar de ansiedades y depresiones.
Los medios de comunicación, siguiendo una política interesada, proponen valoraciones negativas de las noticias. El individuo que no se programe neurolinguisticamente, sucumbe.
Se muestran únicamente los últimos 40 comentarios de cada post.
Nicolás de la Carrera
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