UE-CONSTITUCION
Ankara confía en que el rechazo a la Constitución no afecte su entrada en la UE
Agencia EFE
Sábado, 4 de junio 2005
Ankara confía en que el rechazo francés y
holandés a la Constitución europea no afecte a la entrada de Turquía
en la UE, pero la opinión pública turca muestran serias dudas de que
el país pueda ingresar algún día en el club europeo.
Los responsables turcos insisten en que Turquía seguirá hacia
adelante hasta que consiga su objetivo de convertirse en el primer
país musulmán de la UE, pese a ser conscientes de que esa
perspectiva es uno de los motivos del triunfo del "no" en los
referendos celebrados en Francia y Holanda sobre la Carta Magna
europea.
"No se debe olvidar la fecha del 3 de octubre. Es nuestro derecho
esperar que los miembros de la UE no adopten ninguna actitud que
pueda dañar nuestro proceso de integración", afirmó hoy el portavoz
del Parlamento, Sermet Atacanli, en alusión a que ese día se
iniciará la negociación para la adhesión turca.
Igual postura fue expresada la pasada semana por el ministro de
Exteriores turco, Abdullah Gul, quien aseguró que "el inicio de la
negociación está únicamente en manos de Turquía".
"Si Turquía cumple sus compromisos con la UE, y no hace nada en
otro sentido, nadie puede impedir que comience el diálogo. Todo el
mundo está de acuerdo en esto", dijo Gul en una declaración
destinada a calmar las inquietudes en su país.
"La UE ha tomado su decisión. Los gobiernos cambian siempre, unos
van y otros vienen. Nada de eso nos afecta. Hemos hecho nuestro
trabajo. Debemos seguir con el trabajo duro para adaptarnos a los
estándares" (europeos), agregó.
Sin embargo, muchos sectores turcos han mostrado su inquietud, y
piensan que la crisis desatada en el seno de la UE por el rechazo
francés y holandés tendrá como una de sus primeras consecuencias la
paralización del plan de ampliación de la UE.
Erol Manisali, profesor de Ciencias Políticas en la Universidad
de Ankara, afirmó hoy en el diario Cumhuriyet que el "no" de Francia
y Holanda, junto con la posible victoria de los conservadores en las
próximas elecciones en Alemania, muestran claramente que Turquía no
conseguirá nada más que el estatus de un "aliado privilegiado" en la
UE, lo que no beneficiará "en nada" a este país.
Para la influyente Unión de Empresarios TUSIAD, la imagen de
Turquía en los mercados internacionales no será afectada
negativamente por el resultado de los referendos, aunque reconoce
que el "no" francés y holandés suponen un obstáculo más para la
entrada del país en la UE.
El director general de TUSIAD, Omer Sabanci, insistió en que
Turquía "no debe aceptar menos" que una adhesión completa, pero
reconoció que el rechazo de los pueblos francés y holandés a la
Constitución europea -junto al posible cambio en el Gobierno de
Alemania- "son una dificultad añadida" en el logro de ese objetivo.
"Desafortunadamente las tendencias derechistas y racistas son
cada vez más fuertes en Europa, y estar en contra de Turquía se ha
convertido en el epicentro de las políticas de los partidos con esas
orientaciones", comentó por su parte el conocido periodista
izquierdista Oral Calislar.
Otros analistas, como Ergun Babahan, editor jefe del diario
Sabah, temen que un rechazo a la entrada de Turquía en la UE como
miembro de pleno derecho cause, además, una paralización de la
democratización interna turca.
De acuerdo con ese análisis, el proceso de reformas emprendido
por el Gobierno de Ankara podría pararse en seco, si la UE cierra
las puertas a la adhesión del país.