UNION EUROPEA / Tras el rotundo rechazo holandés y francés
El NO al Tratado gana por primera vez en los sondeos en Dinamarca y Luxemburgo
PD / Agencias
Viernes, 3 de junio 2005
Portugal, donde todavía está por celebrar la consulta, admite que la Constitución podría paralizarse. El ’no’ francés a la Constitución Europea ha creado un efecto dominó cuyas consecuencias todavía están por calibrar. Primero fue Holanda quien siguió la estela del rechazo y ahora, según reflejan los resultados de cuatro sondeos hechos públicos hoy en Dinamarca, los partidarios del ’no’ al Tratado superan por primera vez a sus defensores.
Dinamarca será tras Luxemburgo -que celebra su referéndum este mes- el próximo país comunitario que realice una consulta sobre la Constitución. Lo hará el próximo día 27 de septiembre, una fecha que ha confirmado el primer ministro, Anders Fogh Rasmussen, "siempre que el proyecto siga adelante".
Las cuatro encuestas, hechas después de conocerse el rechazo de los franceses y antes de saberse el resultado de Holanda, conceden un espectacular avance a los detractores del tratado, que obtienen entre 3 y 9 puntos de ventaja, cuando todos los sondeos realizados en los últimos meses indicaban una clara victoria del "sí".

En el estudio de opinión realizado por Greens Analyseinstitut para el diario económico "Boersen", el rechazo al tratado ha pasado en un mes del 26% al 39,5, mientras que votarían a favor el 30,8 y habría un porcentaje de indecisos del 29,7.
En el sondeo de Megafon para el canal de televisión público TV2, el "no" ganaría por seis puntos (42 frente a 36%, por 31 y 49 hace una semana), distancia que se reduce a cuatro (38 y 34, por 25 y 45 el mes pasado) en el de Gallup para el diario "Berlingske Tidende" y a tres (34 y 31) en el de Vilstrup para "Politiken".
’Drásticos mensajes’ El ministro de Asuntos Exteriores danés, Per Stig Moeller, en declaraciones a la agencia Ritzau, restó importancia a los resultados de las encuestas, resaltando su carácter variable y los justificó por los "dramáticos mensajes" enviados tras las consultas populares en Francia y Holanda.
Dinamarca, tradicional país euroescéptico, ya rechazó el tratado de Maastricht en 1992.