Rafael Reig, entrevista pública
29.11.07 @ 12:25:01. Archivado en ENTREVISTAS EN MOSAICO
“Nací en Cangas de Onís, Asturias, en 1963. He vivido en Cuenca, en Colombia y en Estados Unidos, y casi siempre en Madrid y a poca distancia de la glorieta de Bilbao. Me he cambiado de casa no menos de cincuenta veces. Tengo estudios, pero de Letras. He trabajado casi siempre como profesor. He escrito muchas novelas y he conseguido incluso publicar algunas...”. Así, con esta perorata, sin alfombra roja, se cuenta el escritor Rafael Reig. Después de convivir, un poco, con Marilyn Monroe al escribir su autobiografía (1992), a la que siguieron otros volúmenes, nos sorprendió, gratamente, con "Manual de literatura para caníbales" (2006), en el que no se corta un pelo hablando del escribir de muchos autores, diciendo lo que muchos (solo) pensamos.
Ahora, desde las páginas de “Público” nos deleita diariamente con sus réplicas respondonas a la opinión del lector .
“Intento sin mucho éxito que me llamen Rafael, no Rafa”, añade también en su blog, que lo tiene y mantiene. Le he robado un rato de su preciado tiempo para preguntarles cuatro cosas, que con su simpatía habitual ha respondido. Torero, torero, lo que dice es de esa calidad humana que se toca.

P1: Empecemos con un chupito a palo seco: ¿Han querido partirle la cara alguna vez por su “Manual de literatura para caníbales”?
Nunca jamás me la han partido. Sí han querido, pero se han abstenido, yo no lo sé, pero me alegro mucho de que no lo hayan hecho. No soy muy valiente, la verdad.
P2: Dígame al oído, ¿la literatura fabrica tanto vanidoso, engreído y oportunista o es la razón de los tiempos del beneficio bruto?
No creo que haya más vanidosos, etc. que en la carpintería metálica, en la banca de inversión o en un claustro de profesores, por ejemplo. Evidentemente, para pensar que tienes algo que decir y que vale la pena que te escuchen, hay que tener vanidad. Sin vanidad no se escribe.
P3: Usted es de mi generación. ¿Cómo llevó la transición, o se la bebió toda en la Movida?
Politizado, la viví muy politizado y bebí bastante, pero en el mostrador de zinc de los bares de barrio. A mí entonces eso de la movida me parecía una cosa de niños bien que se hacían los interesantes, los provocadores y los terribles. Una pijada, en general, aunque había excepciones que me parecían valiosas.
P4: Estoy con usted en que hay vida más allá del Quijote. Parece más bien un símbolo convenientemente creado, una bandera en momento de banderas...
Bueno, es una cosa del nacionalismo burgués del XIX, evidentemente. En ese momento, para fabricar una identidad nacional, se considera necesario contar con un libro nacional, que exprese el carácter del pueblo español y demás pamplinas, la esencia de lo hispánico. El Quijote estaba a mano y era más fácil de leer aquí y más popular fuera que, por ejemplo, el Poema de Mío Cid. Tampoco había tantas opciones, la verdad, y la elección del Quijote fue acertada, dentro de la monumental tontería que es promover una novela a reflejo del espíritu nacional, claro.
P5: En cierta forma usted me recuerda a Roberto Bolaño en lo tocante a su opinión poco diplomática de los escritores que no le gustan. No se corta un pelo en nombrar a los que no le gustan.
Nadie se corta, lo que pasa es que muchos no se cortan en los bares con los amigos o en su casa con la familia; y otros no nos cortamos casi en ninguna parte. Creo que al fin y al cabo mi opinión no es tan importante. Si a mí no me gusta un libro, ¿qué más da? ¿Quién soy yo como para que mi opinión cuente? No es más que eso: mi punto de vista.
P6: Consideran los críticos que aporta mucha frescura, humor, postmodernismo con su escritura. Y también que provoca alergias a los lectores de narrativa convencional...
¿Ah sí? Primera noticia. No sabía que provocara alergía y me disgusta: prefiero provocar alegría. En fin, no sé quiénes son esos lectores ni qué es la narrativa convencional. En literatura yo soy omnívoro: me gusta un plato elaborado y también una tortilla de patatas. Me gusta la narrativa convencional y la más experimental. Esa es la clase de lectores que me agradaría tener: que coman de todo con buen apetito.
P7: ¿Qué tiene "Lengua de Trapo" que no tenga "Planeta"?
Chicas más guapas, para empezar. Y menos intereses comerciales, supongo, más libertad para hacer apuestas cuya rentabilidad económica no es evidente. Supongo que en un gran grupo editorial se tienen las manos más atadas, mientras que en una editorial pequeña e independiente el criterio del editor, del que lee, sigue siendo lo fundamental.
P8: No puedo resistirme a hablar del nuevo diario “Público” a casi dos meses de vida. Siendo usted redactor jefe algo podrá contarme. Eso de pasar de los anuncios de prostitución y de las esquelas supone mucha pasta gansa que se pierde, especialmente en el primer tema. ¿Aguantarán el trecho?
No sé cuánta pasta, la verdad. Entiendo que si el único propósito fuera ganar cuanta más pasta posible en el mínimo tiempo, habrían montado una inmobiliaria o una constructora. Un periódico tiene que intentar ser rentable, claro, pero también ganar en influencia, visibilidad, posibilidad de intervención en el espacio público, prestigio, etc. Y para todo eso, no publicar anuncios de prostitución es una inversión.
P9: Además no parece que lleven anillo de compromiso con pretendiente político y hablan de otros partidos que no sean los dos primos-hermanos. No parece muy creíble, ¿no caerán en la adicción al poder?
Ojalá, por mi parte me encantaría hacerme adicto al poder, pero lo veo difícil, no tengo el más mínimo poder en ningún lado. Un periódico, por otra parte, tiene que ser protestón y dar guerra a los políticos y a los poderosos. Sería muy mala idea hacer un periódico complaciente y servil. Otro más.
P10: Han hecho que vuelva a comprar papel casi a diario. En un momento que viene Internet marcando pautas informativas lo suyo es un tanto arriesgado. ¿Para cuando el suplemento dominguero?
Ni idea. Creo que en principio no hay planes. El papel es un valor añadido. Yo leo la prensa por Internet, pero no hay color: mucho mejor el papel, que se puede leer en la cama, en el metro de medio lado, mientras esperas una cola, etc.
P11: Lo de Bush estuvo bien, y aunque les pararon los pies nos dio tiempo a grabarlo en la retina. Sus portadas son atractivas con aire tabloide. Han hecho que "El País" pinte la casa, pero sin restaurar las grietas, me temo.
Me temo que no, editoriales tan lamentables como el del Che Guevara corroboran la impresión de que el problema de El País no es de diseño: es de contenido.

P12: Por último usted habla del fenómeno literario como de comunicación entre una persona que se pone a escribir en pijama y otra que le lee en pijama. Nos ha roto los esquemas, algunos que pensamos que los escritores son unos aventureros tipo Heminway...
¿Sí? Yo creo que no, los escritores los hay de todos tipos, pero en general tienen una característica común: dedican muchas horas al día a escribir. Así las cosas, ¿de dónde iban a sacar el tiempo para ser aventureros? Además, la aventura siempre la pone uno. No es más aventurero el que se va a la selva que el que mantiene a una familia con un sueldo español. Cuando los escritores se convierten en marcas, que venden por sí mismos, deja de interesar lo que escriben y lo fundamental pasa a ser los valores de la marca: que si es aventurero, que si es un bala perdida, que si nunca se fotografía, etc. Un aburrimiento, porque de lo que hablamos es de alguien en su casa, en pijama, que pone los pies encima de la mesa y siente placer leyendo. Lo demás no importa.
Comentarios:
Que el NIÑO DIOS te bendiga en esta Noche Santa.
Desearte lo mejor para estos dias y un año 2008, sin crisis...jajajajaj
Crisis o no que sigas con talento disfrutando de la vida.
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Blanca Vázquez Fernández
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