No esperen al 2036
09.10.07 @ 15:11:01. Archivado en Izquierda impertinente
Simplificar la vida a lo que realmente importa es la mejor cura contra la mala vida y los malos recuerdos, que no es lo mismo que las malas memorias. Para ello nada como quitar lastre de encima. Deshollinar la memoria de lastre, y la historia vuelve a su lugar, a su verdad. Entonces las generaciones posteriores avanzan más ligeras porque tiran las alforjas de resentimientos, odios, venganzas, y se salvan, desafiando los ambientes enrarecidos, de tropezar siempre con la misma piedra.
A nivel individual supone un alivio y ayuda a encarar un futuro de constantes cambios, la vida, qué!. Como sociedad, de obligada convivencia respetuosa, es toda una expiación que nos permite avanzar en paz, descansar las heridas -que se van adormilando-, y cerrar puertas, dispuestos a recolocar el espíritu.
Blanca Vázquez Fernández
Contacto


