Entrevista: Juan Carlos Ortega, filósofo del humor
13.05.07 @ 12:40:35. Archivado en ENTREVISTAS EN MOSAICO

!Y andábamos como locos dando vueltas a la rueda del dial! Oyentes del programa La Ventana de la SER, aguzábamos el oído ante la llegada de esa extraña, surrealista y sorprendente conexión con la Cadena ESTAR, ¿en qué dial se puede conectar?. Así nos toma el pelo Juan Carlos Ortega, peculiar e irónico humorista, que se toma muy en serio la esencia cósmica de la que está hecha el sentido del humor. Adoración de las suegras y mozalbete de buen ver, (según él, razonablemente atractivo) es el terror de los popes que pasan por la vida con una absoluta seriedad. Con sus personajes de barrio se metió en medio de la pareja Izaguirre-Siñeriz, y montó un ménage à trois de televisión surrealista. Hoy por hoy casi me apuesto los cuartos al afirmar que es el momento más hilarante de la gritona tarde del Chanel.
Sus admiradores esperan que chupe más tiempo a la televisión o la radio, mientras tanto lo disfrutamos hasta en las librerías, donde podemos encontrar las dos obras escritas por este cotidiano filósofo amateur: Buenos días Sócrates: reflexiones de un filósofo sin estudios (2004), tratando de desmontar unos cuantos tópicos de nuestro tiempo y Morirse es una mierda (2005), o como nos lo montamos para eliminar el miedo a la muerte. No son libros de humor, pero sí que reflejan esa mirada tan personal que Ortega le lanza a la vida y sus eternas cuestiones. Ha respondido a mis preguntas disparando con su agudeza habitual y en alguna me ha dejado k.o., por listilla y por olvidarme las pantuflas de andar por casa.
Entrevista (jo)cosa
P1: Empecemos por lo esencial. He leído por ahí que está soltero, pero vive con una magnífica hembra de su especie. Ya me ha quitao la alegría del cuerpo, yo que guardaba alguna esperanza...
Aquella magnífica hembra de mi especie sigue siendo magnífica, por supuesto, pero ya no vive conmigo. El tiempo pasa y de nuevo estoy agradablemente acompañado. De todas formas, le agradezco la esperanza que guardaba.
P2: Ah!, y también ha dicho que ha aceptado eso de que el tamaño no importa. Se toma usted el humor con toneladas de filosofía.
Creo que el tamaño no importa solamente en cuestiones cosmológicas. Siempre me ha parecido falso eso de que “nuestros problemas son insignificantes comparados con la grandiosidad del universo”. Aunque los humanos somos pequeños comparados con el cosmos, nuestros problemas son admirablemente gigantes, faltaría más. En ese sentido nuestro pequeño tamaño humano no importa. En cuanto al pene, creo que sí importa, pero puedo estar radicalmente equivocado.
P3: Me gusta el tema, insito. Usted tiene que ligar la o... porque ya habrá adivinado que eso del dinero y la belleza son mitos, lo que nos gusta (a las mujeres) de un hombre es que tenga sentido del “meta-humor”.
Usted está dando por supuesto que soy pobre y feo, pero que al menos tengo sentido del humor y eso me salva. Le agradezco esto último, pero no esté tan segura de lo demás. Hay seres humanos -pocos y raros- que me encuentran razonablemente atractivo. Y además puedo ahorrar algo a fin de mes.
P4: Lo de sus parodias con la Cadena ESTAR, para La Ventana de La SER, está tan logrado que al comienzo de la emisión me tenía en ascuas sobre si existía la emisora o no. Y luego !esos personajes!. ¿Qué le llevó a trabajar con marujos/as (dicho con todo el respeto) tan de andar por casa en zapatillas, en esos sketchs o gags?
Hago humor con personajes de “andar por casa en zapatillas” porque todas las personas andan por casa en zapatillas, y yo soy tan ambicioso que quiero reflejar a todo el mundo en mis gags.
P5: ¿Qué elemento químico o líquido tiene usted en el cerebro que no tengamos los demás, para tener ese talento humorístico?
Estoy tentado en hablar con la Academia Sueca para que le concedan de forma inmediata el premio Nobel. Al parecer, usted ha descubierto ciertos líquidos que no son químicos. Respecto a mi cerebro, tengo unos pliegues viscosos, como todo el mundo, abarrotados de neuronas, como todo el mundo.
P6: ¿Todo es humorable? ¿Se pueden hacer buenos gags con la globalización, el cambio climático, los muros que se levantan, la inmigración clandestina, la alineación mental de Corea del Norte, el choque de civilizaciones o la religión?
Se pueden hacer buenos gags con cualquier cosa, igual que se pueden pintar cuadros con cualquier paisaje. Como en casi todo, no importa tanto el qué sino el cómo. En mi caso, soy partidario de convertir en elementos cómicos los temas considerados serios, porque el contraste siempre es mayor. Pero vale todo, siempre que se haga con elegancia y cariño (un cariño hacia el trabajo en sí, se entiende, hacia el gag, pero no necesariamente hacia el asunto que se pretende parodiar).
P7: Tendría que invitar a su programa a más pedestales del periodismo, para que se les baje la bilirrubina porque se toman muy en serio; es que ni los políticos, oiga.
Tomarse en serio a uno mismo es algo muy desprestigiado, y probablemente con mucho motivo. Pero eso no implica, como algunos creen, que no debamos tomar en serio a nada ni a nadie. Yo tomo muy en serio a los demás.
P8: Siguiendo con política. El ego político tiene que ser un diamante para el humorista, hay mucho que rascar ahí, por ejemplo los debates en televisión tienen juego para semanas, ¿o no?
Los políticos no son los únicos que tienen ego. Los humoristas también lo tenemos. Creo que mi gremio trata demasiado mal a los políticos. En parte porque nos hemos terminando creyendo la tontería esa de que los humoristas “tenemos que ir contra el poder, por principio”. Para mí eso siempre ha sido falso. Ser político es una cosa muy honesta, y hay gente fantástica en la política a la que no quiero criticar. Ir contra el poder solamente porque es poder es injusto y demagógico.
P9: ¿Cuantas críticas negativas recibe un artista de culto como usted? Algunos dicen que ya es cansino, ¿no es hora de redecorar su vida profesional?
Imagino que recibo muchas críticas negativas, pero un elogio de una persona como usted me compensa todo eso. Y no creo que deba de “redecorar” mi vida profesional. Yo tengo un registro y moriré con él. Los que me consideran cansino ignoran que, en el fondo, me están elogiando. Sin ellos saberlo están sugiriendo que tengo el inmenso privilegio de poseer un estilo propio. Miguel Mihura escribió hace muchos años algo al respecto. Decía que a los humoristas se les exige siempre que cambien de registro, cosa que no se le pide a los demás artistas. Recomiendo la lectura de Mihura, por este asunto y por todos los demás asuntos del mundo.
P10: De La Bisagra a La noche americana, pasando por los mejores paradores, Sardà, Otero, Nierga, Quintero, Cuatro...sinceramente creo que es usted lo mejor de Chanel nº4. Y todo empezó a los 18. ¿Con quién o qué medio se ha sentido más agustito?
Creo que todos los medios son en realidad el mismo medio. Quiero decir que el medio, en mi caso, es el humor. Lo otro (tele, radio, prensa) es simplemente el soporte. Y, contestando a su pregunta, le diré que el medio en el que más a gusto me encuentro es el humor.
P11: ¿No será porque lleva apellido de filósofo que le da a la filosofía? Aprovecho para pedirle que me cuente, entre sonrisas, que libro/s lee en los momentos de asueto que le deja su buen humor
Espero que mi apellido no influya en mis gustos personales ni en mi visión del mundo, porque llamándome Ortega también podría haberme dado por torear en la plaza de las Ventas a las cinco de la tarde. Acabo de terminar de leer un libro magnífico “El espejismo de Dios”, de Richard Dawkins. Se lo recomiendo a usted y a sus lectores

P12: Después de dos libros, uno sobre filosofía, y otro sobre la jodienda de la muerte. ¿Dígame en primicia, por favor, el tema de su próximo libro?
De momento no me apetece escribir nada. Si lo hiciera, probablemente lo haría sobre algún asunto científico. Tal vez dentro de algún tiempo escriba una obra de divulgación científica para niños.
P13: ¿Qué gracia le hace este nuevo medio, Internet, y sus múltiples usos y usuarios?
Internet está bien, evidentemente. Me encanta poder conectarme y eso. Soy fan de la tecnología. Pero he observado que el uso de Internet, en ocasiones, provoca que la gente no confirme demasiado los datos. En Internet puedes encontrar, con el mismo grado de veracidad, una biografía documentadísima sobre Albert Einstein junto con tonterías mayúsculas sobre aterrizajes de ovnis. Hay que ir con cuidado con eso. Una vez, un amigo me dijo: “He leído en Internet que vas a colaborar con una radio”. Le dije: “eso no es verdad”. El insistía: “pero lo he leído en Internet”. Haberlo encontrado allí era para él motivo suficiente para creerlo. Pero yo he leído en una web que Osama Bin Laden es extraterreste.
P14: Es usted una buena receta contra la depresión. ¿No le ha propuesto algún galeno un tanto por ciento en comisión?
Creo que la única manera de no estar triste, al menos en mi caso, es dejarse llevar por la maravilla que supone estar vivo, y flipar con las cosas, mirándolo todo con estupefacción, y quedarse boquiabierto con una alegría inmensa. De todas maneras, entiendo que eso es algo que no puede forzarse. O se es así, o estás perdido. Pero probablemente es una técnica que se puede llegar a dominar: flipar con el mundo. Esa es la única receta que se me ocurre.

P15: Amamos su humor Ortega, porque no hay nadie mejor, si hubiera alguien mejor le amaríamos más. ¿Cuéntenos sus amados humoristas (a nivel global) como referente?
Gracias de verdad por pensar así. Eres fantástica. Los humoristas a los que más amo en el mundo son Miguel Gila, Woody Allen, Faemino y Cansado, Javier Sardá y el señor Casamajor, Miguel Mihura y todos esos genios que han escrito series como Cheers y Frasier.
Gracias Juan Carlos por este rato de grata risa.
Comentarios:
Gracias
Jajaja, vale, yo me apunto, tu consigues el veneno, y yo se lo pongo en la bebida!
Se muestran únicamente los últimos 40 comentarios de cada post.
Los comentarios para este post están cerrados.
Blanca Vázquez Fernández
Contacto


