Los charters de la desesperación

Permalink 17.10.06 @ 18:23:48. Archivado en Opinión desde la traducción

Air Europa Travelplan, el logo de la compañía aérea de charters, tiene el aire de una provocación. Los sesenta pasajeros del Boeing 737 que han aterrizado el lunes 9 de octubre en la pista del aeropuerto Bango de San Luis, Senegal, han frustrado su plan de viaje apenas han avistado Europa.
Son hombres vencidos que atraviesan la pista del aeropuerto entre dos filas de gendarmes. De lejos, esta cohorte de clandestinos recuerda a una colonia de forzados camino del presidio. De cerca la impresión no lo desmiente. Su desesperación mezclada con humillación es palpable. Lejos de forjar su juventud, este viaje abortado, la rompe.
Siguiendo un ritual que comenzó el 14 de septiembre, fecha del primer vuelo de repatriación, el grupo es conducido hacia una tienda donde el coronel Pape Diaw les informa de su futuro inmediato. Después de registrar su identidad, dirección y fecha de salida, se les ofrece un sándwich, una botella de cola de 25 cl. y un billete de 10.000 francos CFA, divisa local (unos 15 Euros). De camino a los dos autobuses abollados a los que tienen que subir, los expulsados pasan delante de una señal a la gloria de Pierre-Georges Latécoère, creador del correo transcontinental, que reza: “Nuestra idea es irrealizable, no nos queda hacer más que una cosa: realizarla”.
Son las 9:30 pero a la cruda luz del río, el aire vibra de calor, ensombrecen un poco más a los repatriados embutidos en anoraks, parkas, y gorros de lana, donados por la Cruz Roja.
Khadime Sagna tiene solo 20 años y cara de niño. Es el mayor de tres hermanos a los que mantenía con un salario de guardia de seguridad en Dakar, antes de dar el gran salto el 31 de agosto, 500 euros mediante. Eran 96 en la patera, que en la mañana del noveno día de mar arribó a Tenerife. Transferido a Las Palmas, Khadime dice haber sido bien tratado y alimentado. Dispuesto a morir por ver la tierra prometida, comenta sin poder reprimir las lágrimas que ha sido en pleno vuelo que les han informado del destino, por un momento creyeron que iban al norte.
Boubakar Sané, de 25 años, partió y retorna con sus compañeros, Paté, 26 años, e Ibrahim, 18 años, todos agricultores como él, en un pueblo de Casamance, y donde la cultura del cacahuete ya no alimenta a sus numerosas familias: “Mi madres estaba muy triste al verme partir, dice Boubakar. Mi consuelo es volver a verla”.
A pesar de las paupérrimas economías, han pagado cada uno 900 euros por pasaje, han sufrido 11 días de patera, 40 días de retención, la humillación del rechazo, solo tienen una idea en la cabeza: volver. “Dios no ha querido que tuviera éxito, pero si hace falta, lo intentaré 10 veces”, se enciende Boubakar, que esperaba encontrar apoyo en Francia. Ahora el gobierno nos va a tener que proporcionar trabajos, dicen sintiéndose traicionados por su gobierno. ¿Por qué permanecen en España los inmigrantes de Gambia, Ghana o Malí, y no nosotros? Preguntan.
El autobús resopla en dirección Dakar, con tarifa preferente (4,5 euros) y realizando las paradas que les pidan sus pasajeros, hasta su meta, Kaolack. Después la desbandada. Al mismo tiempo el Boeing despega de nuevo para una segunda ronda. Cuatro aterrizajes más están programados hasta la caída de la noche, que se repiten todos los lunes, miércoles y viernes transportando a 2.385 repatriados, entre las que se encuentran solo dos mujeres.
La mayoría no habrán visto nada de San Luis, petrificados en sus mitos. La vida es igual de dura que en Dakar, pero más colorida. En las largas playas de arena blanca del barrio de pescadores Guet N´dar, los fabricantes de cayucos se desloman, y el puente Faidherbe, única unión con Mauritania, continua oxidándose a pesar de la promesa de Jacques Chirac de restaurarlo con urgencia.
Llega la noche, y en la casa de la familia Thiam, se procede a la amonestar al joven, cuyos ojos negros hablan de un alma vencida. Café chicoria con leche, tostadas, un plato de arroz con una salsa de carne que comen con la mano. “Entre nosotros no se deja a la familia sin consultar antes con los ancianos, señala seriamente Moustapha, el mayor de los hermanos, impresor en paro. Se ha sacrificado mucho dinero en él, teníamos esperanza y el paraiso lo ha devulto a la miseria.

Fuente: Le Monde, desde Senegal.

Y también:

Ayer como hoy

Éxodo de África


Bookmark and Share

Comentarios:

Aún no hay Comentarios para este post...

Se muestran únicamente los últimos 40 comentarios de cada post.

Los comentarios para este post están cerrados.

Blogs
Arte

Arte

Pintor francés y fotógrafo norteamericano, por J.C.Deus

Periodista Digital

Religión Digital

Religión Digital

LEPROSOS DE AYER Y HOY

Religión Digital

El blog de José Arregi

El blog de José Arregi

La guerra que viene

José Arregi

El buen vivir de Juan Luis Recio

El buen vivir de Juan Luis Recio

Sabor del Año 2012

Juan Luis Recio

Crónicas Bárbaras

Crónicas Bárbaras

Engaños de CiU y PP

Manuel Molares do Val

El Blog de Otramotro

El Blog de Otramotro

¿No lo ven descabellado?

Ángel Sáez García

Las crónicas de Juan Fernandez Krohn

Las crónicas de Juan Fernandez Krohn

Sarkozy y el contingente español del Líbano

Juan Fernandez Krohn

El Blog de Francisco Margallo

El Blog de Francisco Margallo

¿Existe el Estado de bienestar?

Francisco Margallo

Gastronomía Navarra

Gastronomía Navarra

No hablo de salir del armario para evitar equívocos

Mª Rosario Aldaz Donamaría

Corrupción global

Corrupción global

824 Energías: riesgos y costes. ¿Quien controla?

Luis Llopis Herbas

Opinión

Opinión

Rafael Torres - Al margen - Sanidad: la bolsa o la vida.

Non Solum Sed Etiam, el Blog de Txenti

Non Solum Sed Etiam, el Blog de Txenti

Padre Patera un Corazón sin Fronteras

Vicente Luis García

Rumores de Ángeles

Rumores de Ángeles

La casilla de la Iglesia y Camino haciendo amigos

José Manuel Vidal

Humanismo sin credos

Humanismo sin credos

La calidad de vida no depende de la religión, depende de uno mismo.

Asoc. Humanismo sin Credos

El alma del haiku

El alma del haiku

Silencio

Vicente Haya

Diario nihilista de un antropólogo

Diario nihilista de un antropólogo

Explotación infantil

Manuel Mandianes

Ser y vivir hoy

Ser y vivir hoy

Novela PhD. 2º Fascinado por Cristo

Urbano Sánchez García

Secularizados, mística y obispos

Secularizados, mística y obispos

Llevar la comunión a los enfermos

Josemari Lorenzo Amelibia

No más mentiras

No más mentiras

Lo que nos cuesta el aparato estatal

Antonio García Fuentes

Jesús Mauleón, poeta y cura

Jesús Mauleón, poeta y cura

Saludo a los poetas-sacerdotes

Jesús Mauleón

Haz de PD tu página de inicio | Cartas al Director | Publicidad | Buzón de sugerencias | Publicidad
Periodista Digital, SL CIF B82785809
Avenida de Asturias, 49, bajo - 28029 Madrid (España)
Tlf. (+34) 91 732 19 05
Aviso Legal | Cláusula exención responsabilidad

redaccion@periodistadigital.com Copyleft 2000

b2evolution Creative Commons License
This work is licensed under a Creative Commons License.
Noticias Periodista Digital | Periodista Latino | Reportero Digital | Ciudadano Digital | Chistes, Videos y Poesias