Las rutas del cinéfilo
09.06.06 @ 10:02:24. Archivado en Viajando en monocicleta

Llega la época estival propicia para aceptar el hecho de que por mucho que queramos ser viajeros, como los idealistas poetas del siglo XIX y principios del XX, nos quedamos en meros turistas, y no nos queda otra que aprovechar los pocos días de asueto de que disponemos y lanzarnos a una carrera contra el tiempo. Leo en El País, sección viajes, unos curiosos destinos turísticos que podrían impregnar de cierto glamour nuestras escapadas de la realidad diaria. Ni siquiera los hermanos Lumière hubieran imaginado la bomba publicitaria que el cine puede llegar a ser, además de la más fastuosa agencia de viajes provista de folletos virtuales. Penélope Cruz (ese gran marketing y poca sustancia actoral) y Nicholas Cage fueron los protagonistas de una mediocre, mediocrísima película, La mandolina del capitán Corelli, de la que el único zumo exprimido ha sido el lugar de la narración, una diminuta isla griega, Cefalonia, que ha visto aumentar sus visitas turísticas a raíz del somero filme.
¿Qué películas han contribuido a aumentar el turismo de la zona protagonista del guión? Es un hecho que Tokio ha recibido un 28% más de visitantes después del estreno de Lost in translation. Y Harry Potter está haciendo que el castillo de Alnwick, en Northumberland (Gran Bretaña) sea ya lugar de peregrinación como si se tratara del colegio de marras, quiero decir de magia.
La única película, Bailando con Lobos, que interpretó adecuadamente Kevin Costner ayudó enormemente a la afluencia de turistas en Fort Hays (Kansas, Estados Unidos). Por supuesto que hay reyes de la pista, y como les supongo adivinos ya saben que es la trilogía de El Señor de los anillos la que se lleva la Palma de oro del turismo: Nueva Zelanda es el nuevo paraíso deseado (si no lo era ya) para aquellos con corazón de hobbit.
Deduzco que El último tango en París influyó en el trasvase de turistas con tendencia voyeur desde la España de entonces a tierras galas. Y tenemos un largo etcétera: Los puentes de Madison, Braveheart, Memorias de África, Una habitación con vistas ( todas las de James Ivory), El Piano....y cuanta ganas de visitar Manhattan no habrá provocado el cineasta Woody Allen.
¿Y qué ocurre en nuestro país de flema más que turística? Carlos Rosado y Piluca Querol cuentan en su libro: Cine y turismo, una nueva estrategia de promoción, que hay muchas posibilidades de atraer a los turistas cinéfilos. Una de ellas son esos rincones de Almería que huelen a cinemascope puro y duro. El mito de Carmen repasa diferentes lugares de Andalucía. Y por supuesto Alatriste nos llevará a Cádiz y El camino de los ingleses a Málaga. Igualmente En el reino de los cielos supuso un orgullo (al menos para nosotros) y un muestreo de las reliquias históricas de Segovia, Ávila, Huesca y Córdoba. ¿Qué decir de Por quien doblan las campanas, El Cid, y 55 días en Pekín, rodadas en la España de los años 50 y 60?
Foto: Casa de la moneda de Sevilla (rodaje de Alatriste. Fotografía realizada por Jaime Hernández Vaillo
Comentarios:
Aún no hay Comentarios para este post...
Se muestran únicamente los últimos 40 comentarios de cada post.
Los comentarios para este post están cerrados.
Blanca Vázquez Fernández
Contacto


