Religión y política, herramientas complementarias
27.07.06 @ 23:15:17. Archivado en La mesa de arena
Con el triunfo de Evo Morales en Bolivia toda Hispanoamérica de conmovió profundamente. No sólo porque se ve en este carismático líder un giro a la izquierda, sino y principalmente porque la minoría de orígen europeo -es un hecho, exceptuando Argentina- vió asomar el poder indígena con una promesa de temibles reinvindicaciones. Morales les dió nueva vigencia a las remotas antinomias entre las cuales la religión juega desde siempre un papel clave. En la mayoría de los países, los cultos de los pueblos originarios sobrevivieron en su inclaudicable identidad trasmitida con fidelidad dentro de la tribu y en general no se plegaron a un sincretismo ritualista como el que se percibe, por ejemplo, en Brasil. Ahora, ante el eje Chaves-Morales, radicalizado, y la izquierda "civilizada" de Bachelet, Lula y Vázquez, tal vez Alan García, más el astuto movimiento pendular de Kirchner, los grupos de poder económico podrían enmascarar su resistencia y posterior contraaque en una cantidad grande de iglesias y cultos. Esta teoría está siendo cuidadosamente analizada por los analistas de la política latinoamericana. Reproducimos una nota muy interesante sobre el tema, escrita por un especialista respetado.
¿¿Hay un avance del evangelismo político en Latinoamérica?
Por Germán Gonaldi
De orígenes regionales o importados desde el Norte, gran cantidad de grupos religiosos se trasladan a la política electoral con un fuerte contenido conservador.Un fenómeno incipiente, silencioso y constante se está observando en la política de América Latina en los últimos tiempos; la formación de partidos de orientación evangélica -o con fuerte tendencia- que hacen de la intolerancia y las posiciones extremas, su bandera de lucha. En las recientes elecciones para elegir constituyentes en Bolivia, el partido Concertación Nacional (CN), brazo político de la Iglesia Evangélica, obtuvo ocho miembros. Ellos, junto a otros 247 asambleístas más, discutirán la nueva Carta Magna del país. En Perú, otra nación andina, el partido Restauración Nacional fue la revelación de los comicios que se realizaron en abril pasado, al ser uno de las pocas agrupaciones chicas que pasaron la valla del 4 por ciento, indispensable para obtener representación en el futuro parlamento, además de habilitarlos legalmente a presentarse en las próximas elecciones.
La agrupación religiosa en Bolivia tuvo su mayor caudal de votos en el departamento de Oruro, uno de los más pobres y postergados del país, sede de una fuerte identidad indígena, y paradójicamente -o no tanto- uno de los que rechazó con mayor contundencia las autonomías regionales tal cual propone la elite de Santa Cruz de la Sierra. Estos grupos religiosos son de neto carácter conservador. Muchos de sus seguidores son ex católicos que buscan una confesión más práctica y rigurosa. Claro que otras confesiones, seguramente con más poder político, también ejercen gran influencia. En México, con la comunidad católica más grande y devota del mundo, el candidato derechista Felipe Calderón va todos los domingos a misa y hace de su adscripción religiosa una forma de vida, con la ayuda del marketing, y del dinero de los empresarios conservadores.
Sectores ultracatólicos como El Yunque tienen gran influencia en el Partido Acción Nacional Mexicano de Calderón, que desde el poder del Estado acaba de operar otro fraude más en el país azteca, esta vez contra el candidato de la centro izquierda Andrés Manuel López Obrador.
El periodista Guillermo Giacosa resumió desde su columna del diario Peru21 una reunión de evangelistas en Estados Unidos: -Más de 18 mil -mensajeros de Dios participaron en la Convención Anual de la Iglesia de los Bautistas del Sur durante junio de 2006, en Greensboro (Carolina del Sur). Se trataba de uno de los sucesos más importantes de la vida política y social de Estados Unidos, ya que esa denominación religiosa representa la principal reserva electoral de Bush. Por consiguiente, los discursos pronunciados no deben ser vistos como simples anécdotas folclóricas. Representan la manera de pensar de una mayoría relativa y no dejan de tener consecuencias; implican que la teología de los Bautistas del Sur rige el Partido Republicano y sirve de fundamento popular a la guerra que se desarrolla en Iraq.
¿Estamos hablando de que aquí en Latinoamérica se presentan iguales? ¿Son los evangelistas latinos tan conservadores y fanáticos como sus correligionarios del norte? Por ahora podemos decir que no, pero hay algunas coincidencias que para aquellos que creemos que el progreso social, y en los derechos individuales, asustan. Si tomamos en consideración niveles generales de matriz ideológica, entonces podemos colegir que al menos, se encuentran del mismo lado del camino. Los evangelistas bolivianos y peruanos no se han pronunciado justificando la ocupación de norteamericana en Iraq pero si despotrican con las minorías sexuales, se oponen a la unión de parejas gay y hasta la educación sexual en las escuelas, en las cuales, hay que decirlo, coinciden con el clero católico. La Asociación Nacional de Evangélicos de Bolivia (ANDEB), por ejemplo, se opone a que se incorporen libertades sexuales en la nueva constitución que se discutirá a partir de agosto. Dicen en un documento que son una -invasión foránea que quiere imponer a todos, ideologías, formas de pensamiento y de vida.
Según su presidente Bruno Ossio una medida tolerante a las uniones civiles entre personas del mismo sexo va en contra de la familia, la niñez y la libertad de expresión. De más está decir que se oponen al aborto, al concubinato y a las relaciones sexuales pre matrimoniales.
En Brasil es conocido el poder que van adquiriendo los grupos religiosos en todas las capas de la sociedad, y el lento pero sostenido avance, por ejemplo, en la representación política en el Congreso.
Casi todos estos grupos son de tendencia conservadora, se oponen a los partidos liberales pero especialmente a todo lo que huela a izquierda. Aun cuando hay minorías dentro de los evangélicos que apoyan al sector progresista -en Bolivia algunos apoyan al MAS de Evo Morales-, cuando hay que posicionarse electoralmente o en una ley en el congreso, lo hacen a favor de la derecha política. Este es el caso de Restauración Nacional (RN) en Perú, que gracias a un trabajo de base silencioso pero práctico, ocupó el quinto lugar en los comicios de abril superando a tradicionales partidos como el Socialista o hasta el mismo devaluado oficialismo del presidente saliente Alejandro Toledo. En su discurso parecen más tolerantes que sus pares bolivianos, pero a la hora de la segunda vuelta peruana, cuando la opción era votar a Ollanta Humala, cercano a la izquierda y a posiciones de defensa de los recursos naturales y la independencia económica, o al ahora presidente electo Alan García, el candidato que tapándose la nariz, impulsó la derecha peruana para frenar a Humala, el partido de raíz evangélica se inclinó contra este último con estos argumentos:
La candidatura del Dr. García es la alternativa que podría defender mejor los principios democráticos y la soberanía nacional, y enrumbar al país hacia el desarrollo y la prosperidad; mientras que por parte del Sr. Humala vemos preocupantes indicios de amenaza a la democracia, de sometimiento a influencias extranjeras, de volver a modelos estatistas del pasado y a un populismo desorbitado que puede llevar al país nuevamente a la quiebra.
Hay más ejemplos de adscripción religiosa asociados a la política, casi todas ellas, según creemos, modeladas desde Norteamérica para dificultar la democracia popular, los derechos sociales, el acceso de los pueblos al poder real, la soberanía nacional, la igualdad económica.
Nada nuevo quizá, si asociamos esta corriente con la antigua iglesia católica, que, con otra tradición, también ha estado a favor de los poderes de turno.
Por nuestros países la época de los pastores electrónicos ya pasó de moda (¿?). Sin embargo, la paciente labor evangélica continúa sin prisa pero sin pausa.
Si bien ya no hay tantas curas milagrosas y conversiones divinas, las confesiones religiosas que se oponen al cambio social se van instalando en la arena política.
Que Dios nos libre y guarde.
Rómulo Berruti
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