Entre los ocho cardenales nombrados por el obispo de Roma para la reforma de la curia, hay un tal Marx… Si quieres saber algo de él aquí va. Ironías de la historia: en Trier nació hace dos siglos el ateo K. Marx, autor de El Capital. Y de Trier salió dos siglos después, un obispo católico llamado también R. Marx, que se había manifestado públicamente contra la guerra de Irak y que ahora es cardenal en Munich. Este nuevo Marx acaba de publicar otro “El Capital”, con un expresivo subtítulo: “Un alegato a favor de la humanidad”.
Tengo mis quejas contra los medios de comunicación: me han traicionado algunas veces, creo que también ellos son servidores del Capital y que, por tanto, el buen titular o la defensa de la propia ideología pasarán por delante de la verdad; lo que engresca les gustará más que lo que construye; y muchas veces compiten indignamente porque parece que más importante que comunicar una verdad es ser el primero en hacerlo, o darla en exclusiva.
En mi opinión, cuando se habla de reformas de la Iglesia hay que distinguir, en primer lugar, entre reformas más urgentes y menos urgentes (que pueden no coincidir con las que más nos gustarían a nosotros). En segundo lugar hay que distinguir también entre reformas que requerirán tiempo (quizás mucho) y otras que parecen ser de factura inmediata, con sólo que un papa lo quiera. Teniendo esto presente esbozaré el siguiente programa.
-¡Qué bonita es la primavera!
- Pero dura poco...Este diálogo de "El séptimo sello" de Ingmar Bergman reverdece hoy, 11 de octubre, a los cincuenta años del comienzo del Vaticano II y su fugaz primavera. Un florecer preparado por años de estudio lento, en los llamados movimientos bíblico, patrístico y litúrgico, más la adopción de filosofías distintas de la aristotélica (hegeliana y heideggeriana sobre todo), como instrumental filosófico para la reflexión sobre la fe, por el relieve dado a la historia y a la experiencia personal.
En tiempos de pederastias clericales y morbos afines ¿puede un pobre diablo pecador y jesuita ofrecer su testimonio sobre el tema del celibato? Lo Intentaré, amparándome en testimonios más añejos que el mío.
La historia es confusa porque antes de ella la tierra había sido casi arrasada, no se sabe bien si por una guerra atómica o por un desastre ecológico sin precedentes, con lo que se perdió muchísima documentación. Pero el dato incontestable es que, a mitades del siglo XXII, la iglesia católica había aceptado ordenar mujeres al ministerio presbiteral. Y el primero que las ordenó fue un papa que, según unos, se llamaba Pablo y, según otros, Pedro. Sobre esto falta documentación.
Sábado, 25 de mayo
José Ignacio González Faus
Religión Digital
JC Rodríguez, A Eisman
Asoc. Humanismo sin Credos
Josemari Lorenzo Amelibia
Virtudes Parra
Francisco Margallo
Juan Jáuregui Castelo
José Mª Castillo
Jose Gallardo Alberni
Francisco Baena Calvo