Miradas cristianas

La sinrazón de la razón

09.06.12 | 19:04. Archivado en Etica
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Esta reflexión podría llevar como subtítulo “el segundo mandamiento laico”. En el sentido siguiente: es conocido que Jesús de Nazaret, cuando le preguntaron por el mandamiento más importante de todos, se negó a presentar sólo uno. Hay otro mandamiento similar e inseparable del primero: no sólo amar a Dios sino también amar al prójimo como a uno mismo. Hoy quisiera parodiar a Jesús de manera laica y sin meter a Dios de por medio (incluso aunque uno piense que Dios siempre está de algún modo, aunque no lo metamos nosotros). Pero conservando la intuición de que “no hay uno sin dos”.

Si nos preguntan por la norma fundamental de convivencia en los inevitables conflictos de la vida, solemos pensar que lo decisivo es quién tiene razón. Si tengo yo razón, conflicto resuelto; y si persiste la confrontación, toda la culpa será de la otra parte. Pues no. Junto al punto decisivo de tener o no tener razón, hay otro igual de importante: qué uso hago de la razón que tengo. Y ahí solemos fallar todos: usamos tan mal la razón que tenemos que acabamos perdiéndola total o parcialmente.

Un primer uso erróneo de la propia razón consiste en creer no sólo que tengo razón sino que tengo toda la razón. Reaccionando así perdemos el único camino de reencuentro, que discurre por lo que sugiere el significado etimológico de la palabra “diá-logo”: dejarse atravesar por la razón del otro. La cual no negará mi razón pero puede matizarla, situarla o completarla. Cuando ambas partes se dejan atravesar de veras por la razón del otro (cuando dia-logan) brota la reconciliación. Pero hoy vamos a fijarnos en otras sinrazones que se producen cuando uno tiene prácticamente toda la razón, o está, como decimos, “cargado de razón”. Veamos algunos ejemplos de estas otras sinrazones.

Después de la barbarie del 11S es innegable que los EEUU estaban cargados de razón contra un sector del mundo islámico. Parece igualmente claro que perdieron casi toda esa razón con la barbarie de Guantánamo. Obama lo reconoció cuando prometía el cierre de Guantánamo como uno de sus primeros objetivos si llegaba a la presidencia. Que no lo haya cumplido (por impotencia o por incoherencia) confirma de rebote la sinrazón de aquella cárcel: las promesas de Obama resultaron ser “un homenaje del vicio a la virtud”, según la definición que daba Tanqueray de la hipocresía.

Hace meses hablé en estas páginas de la sinrazón que supone la existencia de ETA, aun reconociendo la realidad de un “conflicto vasco”. Pero la coherencia obliga a reconocer que el gobierno de Felipe González perdió parte de su razón cuando recurrió a los GAL como forma de lucha contra ETA. Y hoy, la barbarie etarra tampoco es razón para que el PP exija una vinculación total con su afán de humillar a ETA sin condiciones, y anatematice como “equidistancia” cualquier intento de facilitarles la desaparición (con políticas de presos etc. Pues equidistancia significa situarse exactamente a mitad de camino; mientras que la honradez puede exigir situarse más, o mucho más, cerca de unos que de otros sin llegar por eso a la identificación total.

Pasando del campo político al eclesiástico, la institución eclesial y alguno de sus jerarcas resultan hoy criticables y a veces hasta escandalosos; pero ello tampoco es razón para que las críticas se conviertan en descargas de la propia adrenalina, o en excusa para ciertos ateísmos movidos en realidad por otras razones que ellos prefieren no confesarse.

Si de los campos institucionales pasamos a los personales, los peligros de esa sinrazón son aún mayores. Ignacio de Loyola dijo que fundaba la Compañía “para reconciliar a los desavenidos”: y a uno le vienen ganas de responder “¡imposible!”. En casi todos los conflictos en que te ves implicado, las partes exigen no sólo que se reconozca su razón sino que se justifique también su modo de reaccionar. Se exige el “totalmente conmigo”. Y si no, te acusan de “totalmente contra mí”: la otra parte no tiene nada de razón porque la tengo yo toda. Así no hay reconciliación posible.

Nuestro inconsciente es tan sutil que, a veces, va incluso más allá: no sólo absolutiza la propia razón sino que recurre a la provocación para privar de razón al otro: si temo que tengas razón contra mí, intentaré provocarte hasta que reacciones de manera injusta, para luego agarrarme a esa injusticia y pretender que soy yo quien tiene la razón. Los conflictos de pareja se ven a veces marcados por esta sutil manera de proceder, quizás inconsciente.

Cada quien conocerá sus ejemplos. Aquí sólo pretendíamos subrayar que no todo está resuelto con tener razón. Es preciso también integrar la razón que pueda tener la otra parte. Y sobre todo, hay que procurar no perder la razón que tengamos por el mal uso que hacemos de ella.

Un segundo mandamiento casi más difícil que el primero….


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Comentarios
  • Comentario por Willi 11.08.12 | 18:45

    Cuando todo parece perdido, aparece de nuevo su palabra, clara y sencilla, hecha para que le entendemos los humildes los de antes y los de ahora, eso he sentido al leer lo que ha escrito, que Jesús me explicaba que hacen y hago con "tener la razón", por eso no nos reconciliamos, pero a través suyo el hace posible que al menos sepamos como se haría si quisiéramos
    Gracias

  • Comentario por Manuel García Sesma 13.06.12 | 23:28

    Me gustaría mucho que leyera este artículo escrito en mi blog. Me encantaría saber su opinión al respecto.
    http://mgsesma.blogspot.com.es/2012/06/de-la-indiferencia-al-ser.html?spref=fb

    Un saludo cordial.


  • Comentario por Pignatelli 12.06.12 | 15:16

    José, ya me dirás tú qué tienen que ver tus refranes con lo que he dicho.

    Yo no he hablado de mi jesuitismo. Eso sólo es una estúpido ataque ad hominem que se os ha ocurrido a vosotros. Yo de lo único de que "presumo" es de conocer el supuesto conflicto de cerca. Y mi conclusión no me la vais a cambiar vosotros con vuestras tonterías: el conflicto se reduce a la existencia de una ideología asesina, la batasunil, que sirve de base a los matarifes de la euskadi ta askatasuna. Pero estos últimos son sólo la punta del iceberg, aunque muevan el cotarro. El problema son las ideas falaces, inhumanas, totalitarias promovidas durante décadas. He ahí el verdadero conflicto. Ahí, y en las decenas de miles de vascos desplazados, el silencio impuesto, el miedo...

    ¿Reconciliar? No se puede reconciliar sin decir primero la verdad. ¿Gafas? ¿Queréis os explico como piensa un nacionalsocialista vasco? Me lo sé mejor que vosotros.

  • Comentario por José 12.06.12 | 08:18

    De acuerdo chinto: es también mi impresión como antiguo alumno de la SJ. Aquellos hombres aparentaban tener actitudes más humanas y comprensivas que las del tal Pignatelli quien, contra lo que dice el refranero, cree que "una mosca hace verano" pintando su caso. "Dime de qué presumes y te diré de qué careces", dice también el refranero castellano.

  • Comentario por Pignatelli 12.06.12 | 00:50

    Incluso un vecino batasuno murió hace algunos años porque le reventaron en su coche los cócteles molotov que llevaba en el coche. ¿Conoces eso Chinto? Igual resulta que eres de Hernani y ves las cosas de otro modo. Pero me da a mí que no eres más que un charlatán de los que les gusta trollear.

    Desde mi punto de vista, creo que no existe un "conflicto". El conflicto de lo ha inventado una ideología de corte nacionalsocialista para legitimar su opresión y su búsqueda del poder. La demostración es muy sencilla. Proyectad un mundo sin batasunismo y veréis que no pasa nada. Ni se derrumbaría Euskal Herria, ni España le daría por entrar con tanques en Azpeitia, ni los maquetos se dedicarían a dar palizas a los vascongaditos por las aceras. Más bien lo único que pasaría e sque se acabaría el conflicto y, si acaso, quedarían otras vías para defender las ideas nacionalistas. Como en Cataluña.

  • Comentario por Pignatelli 12.06.12 | 00:43

    Y, perdónenme la disgresión, en general estoy de acuerdo con Faus, salvo en este punto: "aun reconociendo la realidad de un “conflicto vasco”". Sé que Faus se está mostrando muy crítico con ETA, pero a mí ya esta concesión me parece excesiva.
    No sé si soy mejor o peor jesuita que el P. Faus, querido Chinto, pero al menos soy navarro, y creo que del llamado "conflicto" nadie puede darme lecciones. Si quiera porque conozco a algunas personas que estuvieron a pocos segundos de morir en la Universidad de Navarra, o porque me perturbó la injustísima muerte de Tomás Caballero por no sé qué conflicto vascongado, o porque en mi patio de vecinos hay cosas que de joven nunca pude decir en alto, o porque mi madre (vasca por los cuatro costados, rh negativo) no quiso matricularme en la ikastola por miedo a que me lavaran el cerebro, o porque la kale borroka, en mi barrio, ha hecho pinitos considerables, y ha puesto en peligro la vida de personas....

  • Comentario por Pignatelli 12.06.12 | 00:14

    Antes, ¿cuándo? ¿Antes de la 32? ¿Antes de Rahner? ¿Antes del CVII? ¿Antes de Arrupe?

  • Comentario por Pignatelli 12.06.12 | 00:12

    Que cigoñil te ha quedado eso, Chinto. ¿Te has vuelto de los de la caverna?

  • Comentario por Chinto 11.06.12 | 08:13

    José: algunos ni cambiando de gafas. ¿Verdad P. Pignateli?. Antes, los Jesuitas elegían más a quienes querian ingresar en la S.J.

  • Comentario por Pignatelli 10.06.12 | 23:40

    Existe un "conflicto vasco". Pues vaya, a mí no me lo han presentado. Debo ser un navarro un pelín perdido. Bueno, pero conozco a uno que quizá podría ser el que decís... sí, pero no estoy seguro, porque ese es mucho más sencillito que las conspiraciones complejas que nos pretenden vendernos los nacionalistas. El único conflicto vasco que yo conozco es que ETA exista.

  • Comentario por Ludovico 10.06.12 | 18:44

    A veces, Faus, la sinrazón se convierte en razón de disparates. ¿Humilla la sociedad al ladrón cuando le condena? ¿Humilla la sociedad, o el PP, a los etarras cuando les obliga a entregar las armas sin condiciones? Si hasta Pagola ha dicho, eso sí, una sola vez, que lo que cometieron fueron asesinatos.

    Faus no hay uno sin dos, aunque la expresión castellana es no hay dos sin tres. No uno swin dos, . Urdangarín sin Diego Torres. Y, en este caso de dineros públicos, no hay dos sin más de media docena de ESADE, un centro de la Compañía. Han escrito sus nombres los periódicos. Qué manera más lucrativa de mantenerse equidistante (aquí un tototerreno, allá un sobre de cientos de miles de euros...), eso es una escuela de negocios y lo demás son utopías.

  • Comentario por José 10.06.12 | 08:34

    El refranero castellano lo dice muy claro: "En este mundo traidor nada es verdad bi nentira; todo es del color del cristal con que se mira·
    Conclusión: si quieres comprende al otro, cambia de gafas.
    La Psicología de las actitudes, lo expliacan más científicamente: "Dime qué actitudes tienes y te diré qué hechos necesitas". Las actitudes seleccionan los hechos y les dan significado. Las razones sólo justifican nuestras opiniones; no las generan. No confundamos razones con justificaciones.
    Conclusión: si quieres comprender al otro, cambia tus actitudes, (si puedes).

Martes, 21 de octubre

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  • José Ignacio González Faus José Ignacio González Faus

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