Este verano, bajando un día en coche desde el Montseny, recogí en autostop a un pobre señor que movía desaforadamente los brazos en la carretera, sin un bártulo en las manos. Se nos presentó así: andaluz, edad 63, varios años sin trabajo él y la mujer, sin subsidio de paro y ya casi sin nada que echarse a la boca, decidió venirse desde Algeciras siguiendo aquel eslogan ya viejo de: “en Cataluña hay trabajo”. Había recorrido casi toda la costa a pie o en autostop, sin encontrar nada (“allí to’l trabajo lo tien moros y negros”, decía).
Alguien le encaminó hacia el interior, los mossos d’esquadra le prohibían hacer autostop en autopistas o autovías. Así, por carreteras secundarias, unos tramos andando y otros recogido por algún alma buena, había salido de St. Celoni a las seis de aquella mañana (eran cerca de la una cuando lo recogimos). “¿Mi’usté?: en Caritas sólo te dan buenas palabras; y los curas lo mismo: mucho rezaremos por usté y que Dios le ampare pero con eso no se come” (y aquí no le faltaba razón porque Dios sólo le amparará a través de nosotros los humanos). Hasta que un buen hombre (“catalán pero camionero, sab’usté?”), tras llevarle un buen trecho, le sugirió ir por Viladrau y, si no encontraba nada, seguir hasta Tona para coger allí el tren y regresar a Algeciras, “a ver si tuviera la suerte de que al llegar allí, la mujer haya encontrao alguna chapucica”…
La historia es más larga. Intentamos defender a Caritas sin decir que éramos curas, y luego, viendo las noticias ya en casa, apareció la ministra de hacienda explicando que “estamos haciendo los deberes” y Zapatero hablando de las “reformas necesarias”. Lástima no poder explicar a nuestro viajero que, lo que él veía tan negro era muy bueno: que si nosotros hacíamos esos deberes y reformas necesarias, él se encontraría mucho mejor...
Pero brotaba una pregunta incómoda: quien impone a los políticos semejantes deberes ¿no es un auténtico criminal?, quien vuelve necesarias semejantes reformas ¿no es un verdadero dictador?. Eso nos lleva a otra palabra del momento: “los mercados”: ¿qué son esos entes?.
A Aristóteles como a todos los genios (llámense Agustín, Hegel o Marx) le debemos muchas cosas, pero también hemos de perdonarle algunos fallos clamorosos. Aristóteles nos enseñó la abstracción que permite pensar universalmente, pero cometió el error imperdonable de creer que la abstracción vale lo mismo para las cosas que para las personas. Desde entonces Occidente tiende a reducir las personas (que son irrepetibles) a cosas. Poco a poco hemos descubierto que, cuanto más va asentándose la vida, menos vale la abstracción: y decimos que “no hay enfermedades sino enfermos”, o cosas así.
¡Y ahí queríamos llegar! Hablamos de “los mercados” en abstracto. como si fuesen objetos, fuerzas naturales de ésas que estudian los físicos o los meteorólogos. Pero en realidad, no existen los mercados sino “los mercaderes”. Y los verdaderos mercaderes son unos señores avarientos, crueles, insaciables, hipocondríacos del dinero, que buscan enriquecerse no sólo con el trabajo de los otros sino con el riesgo de los mismos inversores. Keynes, que además de economista era buen psicólogo, insinuó que los humanos somos “potenciales neuróticos del dinero”: y la crisis estalla cuando esa neurosis pasa de la potencia al acto.
Nuestra deformación de “los mercados” -de mero instrumento a categoría suprema y fin de toda economía- los ha convertido en dioses: de ellos hablamos siempre con respeto (”la blasfemia se castiga con el despido” ¡nunca mejor dicho!); las reacciones de los mercados son las que permiten calificar de justas o injustas las conductas humanas. Ellos han implantado el nazismo económico en que vivimos, fruto del culto al dinero, como el nazismo de Hitler fue fruto del culto a la raza. Son ellos quienes imponen esas conductas criminales que producen masas de individuos como el de la autostopista de que hablé al principio.
De ahí la gran pregunta ética de nuestra hora: ¿cómo vivir de manera honesta, humana, los que somos beneficiarios (y por ello cómplices materiales) de esta especie de apartheid que no se basa en el color de la piel sino en el bolsillo?. Primo Levi y otros comentaristas del Holocausto nazi aseguran que la maldad mayor no estaba en las muertes físicas sino en el proyecto de llegar a convencer a las víctimas de que no eran seres humanos, que no tenían dignidad alguna, que sus verdugos los trataban de manera normal: H. Harendt lo calificó como “banalidad del mal”, y hoy vivimos en la banalidad del mal de los mercados. Nuestro hombre de aquel día de agosto estaba ya casi en ese nivel de no-humanidad: sólo cuando decía “hostia puta” y nos mentaba la madre a todos parecían brotar esas palabras del penúltimo peldaño de dignidad –ya degradada- que aún latía en él y que intentaba salvar del único modo que sabía.
Quizá por eso, instintivamente, preferimos no contestar a sus insultos, sino desearle que le fuera bien en Viladrau y tuviese un buen regreso. Aunque nos aguara parte de las vacaciones como uno de esos días de mal clima del pasado julio.
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Amigo Bastiat
En esas comunidades podrían perfectamente vivir los musulmanes, ateos y cualquier otro. Lo único necesario sería que acepte vivir sin "lo mío y lo tuyo", sino aceptando compartir las vivencias y los bienes.
Cordiales saludos
MARANA-THA
PD. Si algún día te animás a leer el artículo MARANA-THA, que tiene sólo 26 páginas, no tienes más que pedirlo.
No es que sea mi caso....
Pero imagínate que soy musulmán o ateo....
No ha lugar a seguir lo que llamas las comunidades de JESUS. Por eso digo que son tus comunidades, no es cuestión de posesión sino que es la forma en la que tú vives lo que crees.
Y que yo respeto.
Amigo Bastiat
Insisto en que me parece que prefieres negarte a analizar lo que expongo. Y podré un ejemplo al respecto.
Es sencillo decir que son “mis” comunidades, ya que eso te libera de pensar sobre lo que menciono (al ser una mera opinión personal de "un fulano cualquiera").
Sin embargo diré —y repetiré hasta el cansancio— conforme lo expongo a lo largo de todos mis escritos, que son las comunidades DE JESÚS, y constituyen lo que denomino la “esencia” del Evangelio.
Y he tratado de explicar que ese fue el motivo que hizo que los jerarcas hebreos, después de la resurrección de Lázaro (Jn.11,47-50), decidieran que Jesús debía morir, ya que comprendieron que de extenderse esa forma de vida solidaria habría significado el fin de la esclavitud, que era el motor de la economía de ese entonces, tal cual como ahora lo haría con la relación de dependencia y la desocupación.
Deseándote o mejor, y te envío un cordial saludo
MARANA-THA
Es una propuesta que tú haces son tus comunidades.
Aunque sean basadas en el Evangelio sin entrar a juzgar al Evangelio ni tu interpretación.
No es nada más.
Pero no hablo sólo por ti, sino que hablo por aquellos que pretendes poner miradas cristianas a aquellos que no hablan más que desde el socialismo.
«Asimismo, estas nuevas comunidades, al igual que aquella de Jerusalén, deberían estar marcadas por la libertad (26) dado que semejante estilo de vida de forma alguna puede ser interpretado como el único que señaló el señor Jesús (27).»
(26) «Pedro le dijo: “Ananías, ¿por qué dejaste que Satanás se apoderara de ti, hasta el punto de engañar al Espíritu Santo, guardándote una parte del dinero del campo? ¿Acaso no eras dueño de quedarte con él?. Y después de venderlo, ¿no podías guardarte el dinero? ¿Cómo se te ocurrió hacer esto? No mentiste a los hombres sino a Dios”.» Hech.5,3-4
(27) «No se inquieten. Crean en Dios y crean también en mí. En la Casa de mi Padre hay muchas habitaciones; si no fuera así, se lo habría dicho a ustedes» Jn.14,1-2
Lo único que afirmo es que ese estilo de vida es el más afín al Evangelio, esa “nueva forma de vida” que debería ser el cristianismo (Hech.5,20)
Cordiales saludos
MARANA-THA
Amigo Bastiat
Sigo insistiendo en que me parece que te limitas a prejuzgar con respecto a mi pensamiento, sin intentar conocerlo.
Das por hecho (y lo repetís reiteradamente) "mis comunidades" mientras que si te animases a leer el pequeño texto del MARANA-THA, verías que yo jamás digo que serían "mis" comunidades, sino que debería ser UNA OPCIÓN DESDE LA IGLESIA, una OPCIÓN DESDE LOS APÓSTOLES (Obispos) cosa que ahora no sucede.
Reitero una y mil veces más.
Por favor, no intentes decir que mi pensamiento es, o tiende a lo "obligatorio", cuando a mí eso JAMÁS me pasó por la cabeza.
Y para que lo comprendas mejor te trascribo un párrafo del texto que escribí hace ya tiempo.
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Otra cosa es que me quieras decir que lo que es mío, propiedades muebles, inmuebles o semovientes no puede ser mío sino que tiene que ser de todos....independientemente de si pertenezco o no voluntariamente a tu comunidad
Eso sería socialismo.
Mario, lo que me preocupa no es lo que quieres conseguir, sino que se quisiera imponer. Eso es el socialismo. NO el socializar la propiedad dentro del grupo al que uno voluntariamente quiera pertenecer.
Por lo demás, la idea de que hay bienes que son de todos puede parecer muy buena en principio pero la historia nos ha dicho que la realidad es que cada uno trabaja para si y por si, no para los demás.... generalmente. Por ello es fundamental la libertad, la libertad para entrar en tus comunidades, la libertad para salir de tus comunidades y la libertad para aceptar o no a quien quieras ir a tus comunidades. Porque el principal rasgo es que son tus comunidades y allí se vive conforme a como tu quieres que se viva, o la mayoría de los que allí viven quiere que se viva, en un posterior momento.
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También recordar lo expresado por San Juan Crisóstomo, uno de los tres “grandes doctores ecuménicos”: «¿Por qué Dios creó como bienes comunes a los más importantes y necesarios para la vida, mientras que los menos importantes y más insignificantes no son comunes? Me refiero a las riquezas. ¿Por qué motivo? Para que nuestra vida esté asegurada y tengamos la posibilidad de entrenarnos en la virtud. Si esos bienes necesarios no fueran comunes, tal vez los ricos, con su habitual avaricia sofocarían a los pobres. Si ya lo hacen por dinero, mucho más lo harían tratándose de bienes necesarios. Por otro lado, si las riquezas fueran comunes y estuvieran al alcance de todos, no habría ocasión para dar limosna y practicar la caridad. Por lo tanto, para que podamos vivir con seguridad son comunes las fuentes de la vida» (Homilías sobre las estatuas. 2,6 y sigtes).
Esperando haber aclarado mi postura, te saludo cordialmente
MARANA-THA
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Y para ver que sobre la idea socialista y la propiedad privada hay que meditar bastante, conviene meditar dos párrafos que transcribo en mi libro “Por que mataron a Jesús”
«De un modo se debe amonestar a los que no desean lo ajeno ni reparten lo suyo, ... que consideren diligentemente que la tierra de que disponen es común para todos los hombres, y por eso también produce frutos en común para todos. En consecuencia, en vano se creen inocentes quienes reivindican para sí solos el don común de Dios; y también quienes no dan lo que han recibido y son cómplices de la muerte de sus prójimos porque matan, en cierto sentido, todos los días, a cuantos mueren de pobreza negándoles su socorro. Cuando proporcionamos algo necesario a los indigentes, les devolvemos lo suyo, no les comunicamos lo nuestro; pagamos una deuda de justicia, más que cumplir con una obra de misericordia.» (San Gregorio Magno - Libro de la Regla Pastoral, ML 77,87).
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Lo cual repite un poco más adelante diciendo
"En el grupo de los creyentes todos pensaban y sentían lo mismo; lo poseían todo en común y nadie consideraba suyo nada de lo que tenía. Los Apóstoles daban testimonio de la resurrección del Señor Jesús con mucha eficacia; todos ellos eran muy bien mirados porque entre ellos ninguno pasaba necesidades, ya que los que poseían tierras o casas las vendían, llevaban el dinero y lo ponían a disposición de los apóstoles; luego se distribuía según lo que necesitaba cada uno. José, a quien los apóstoles llamaron Bernabé (es decir, Consolado), que era clérigo judío y natural de Chipre, tenía un campo y lo vendió; llevó el dinero y lo puso a disposición de los apóstoles" Hech.4,32-37
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Y no sólo surge de allí, sino que esa fue la forma de vida que mantuvieron en la Primera Comunidad Cristiana o Iglesia de Jerusalén, donde estaban, no sólo los apóstoles, sino también la madre y “hermanos” de Jesús (es decir, todos los que más lo conocieron) lo cual podemos verificar leyendo el Libro de los Hechos de los Apóstoles
"Los creyentes vivían todos unidos y lo tenían todo en común; vendían posesiones y bienes y lo repartían entre todos según la necesidad de cada uno. A diario frecuentaban el Templo en grupo; partían el pan en las casas y comían juntos alabando a Dios con alegría y de todo corazón, siendo bien vistos de todo el pueblo; y día tras día el Señor iba agregando al grupo a los que se iban salvando" Hech.2,44-47
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Pero además, y dado que muchísimas veces se afirma que el ideal cristiano debe ser seguir a Jesús, te recuerdo que mi pensamiento consiste —simple y sencillamente— en vivir tal cual como lo hizo Él, cosa que podemos leer en el Evangelio cuando dice
"Judas Iscariote, uno de sus discípulos, el que lo iba entregar, dijo: “¿Por qué‚ no se vendió este perfume en 300 denarios para dárselos a los pobres?” Dijo esto, no por que se interesaba por los pobres sino por que era ladrón y, como estaba encargado de la bolsa común, robaba lo que se ponía en ella" Jn.12,4-6
"Pero ninguno de los comensales comprendió por que le decía esto. Como Judas estaba encargado de la bolsa común" Jn.13,28-29
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Amigo Bastiat
Aquí solemos decir «la libertad es libre», lo cual, si bien parece una obviedad, encierra un gran verdad.
Somos libres de ir por la senda que queramos, y por ende, hasta negarnos a analizar cualquier tema o posibilidad.
Por supuesto que también la libertad implica ser responsable de lo que uno hace. Sólo quien actúa coaccionado de manera irresistible por algo o alguien no es responsable de sus acciones, enseña un viejo principio jurídico.
Ahora bien, tu mención sobre la posible “socialización” del pensamiento de Jesús, y la indignación que tal actitud te causa, me obliga a decirte que mi postura no tiene absolutamente nada de socialista ya que, como lo señalé antes, la vida comunitaria que propongo debe ser total y absolutamente libre, mientras que el socialismo (marxismo) plantea la supresión de la propiedad privada de los medios de producción en forma obligatoria (hay otras diferencias pero no importa)
Gracias Mario por la invitación pero he de decirte que mi forma de vivir el sentimiento religioso va por otros caminos.
Por ahora lo que verdaderamente me preocupa es tratar de evitar que haya personas dispuestas a imponer su doctrina, sea cual sea, a los demás.
Y sobre todo, lo que verdaderamente de altera es ver cómo detrás de una fachada religiosa, sobre todo la de Cristo, se oculta un socialista.
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Caso contrario, si no deseas hacerlo, anímate (como buen argentino había escrito animate, sin acento en la í, pero me imagino que te resultará extraño) a ingresar en mi blog (al que titulé «la “locura” del vivir compartiendo») que está “perdido” por algún lado de esta página de religión digital) y allí podrás tener, no sólo eso, sino muchos otros puntos que son aclaratorios de mi pensamiento, entre ellos uno de los últimos que publiqué, y que forma parte de mi libro “Por qué mataron a Jesús”, relacionado con las deudas que tanto ahogan a los seres humanos pues junto con la relación de dependencia y la desocupación (el paro) son las nuevas “patas” de la actual esclavitud.
Cordiales saludos
MARANA-THA
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Amigo Bastiat
Sin duda alguna que la vida en esas comunidades debería ser absolutamente libre, tanto para ingresar como para salir de ellas.
Incluso he explicado en mi escrito (al que titulé "MARANA-THA Invitación a re-crear la primera comunidad cristiana”) cuando propuse esa forma de vida comunitaria, que cuando se desee egresar se debería contar con apoyo económico del grupo del que uno se retire.
Y también expresé que —entre otras cosas— lo proponía de esa forma considerando que así se lograría evitar (aunque sea en parte) algo de lo que sucede en la actualidad, donde hay más de un cura o monja (o lo que sea) que no se animan a “irse” por temor a afrontar los problemas de la vida cotidiana, especialmente los económicos.
Insisto en que ingreses en mi página www.jesusescomunidad.com.ar y hagas clic en el botón donde dice “obsequio” y allí está ese texto del MARANA-THA (y otro “Aclaraciones”). sigue
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Lo que me preocupa es que una determinada orientación filosófica, ideológica o religiosa se quiera imponer a los demás. Hacer del estado la forma de lograr hacer realidad lo que un grupo humano, aunque fuera mayoritario, quiera imponer a todos.
Eso aunque se hiciera de manera democrática no dejaría de ser dictatorial.
Mario, disculpa por la tardanza... pero los fines de semana desconecto. Ahora es la noche del domingo en España.
No te digo lo contrario. Me resultaría muy difícil que siendo la pertenencia voluntaria, y los grupos reducidos, se pueda uno escaquear, acto de hacerse uno el "chancho rengo" supongo, y vivir a costa de los demás.
Pero he de incidir en lo de pertenencia voluntaria.
¿Se pertenecería voluntariamente a ella? ¿No?
¿Y voluntariamente uno se podría ir? ¿No?
No sólo eso, sino que lo que se pretende es que se puedan permitir formar dichas comunidades dentro de una sociedad mucho más amplia, caso de los menonitas, cuáqueros, amish, etc., que viven en estados en los cuales se les permite mantener un estatus especial. No hay problema en eso si es que es así.
Amigo Bastiat
En las comunidades que propongo eso no sería una dificultad, ya que deberían estar formadas por grupos de entre 50 y 100 familias.
Y en grupos tan reducidos sería muy difícil hacerse el "chancho rengo" y no trabajar, por aquello de que "somos pocos y nos conocemos mucho", por lo cual el negarse a trabajar sería muy notable.
Si te interesan mis ideas, no tengo inconveniente en enviarte lo que constituye el núcleo central de mis pensamientos, texto que envío gratuitamente a cualquiera que lo solicite.
Basta con que ingreses en mi página www.jesusescomunidad.com.ar y marques los textos gratuitos y recibirás también uno de mis libros, "Aclaraciones", que contiene una serie de explicaciones CON LA BIBLIA de algunos puntos sobre los que suelo tener dificultades con amigos de Iglesias Reformadas (la Virginidad de María, las Imágenes, etc.). O si no deseas hacerlo infórmame tu mail y listo, o lee las cosas que puse en mi blog (la locura de compartir).
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Ahora bien, puesto que te refieres a esas comunidades te recuerdo la 2ª Carta de San Pablo a los Tesalonicenses en los que venía a decir aquello de que el que no trabaje que no coma. Es decir, el deber de contribuir al bien común. Eso tiene sus implicaciones. Exige normas y formas de coacción que impidan a las personas vivir a costa de los demás.
Digo esto porque, como dijo mi alter ego, el Estado (de Bienestar) es esa gran ficción por la que todo el mundo pretende vivir a costa de los demás.
¿Cómo evitarías esto? ¿Cómo conseguirías hacer progresar a tu comunidad si la responsabilidad individual queda diluida en la comunidad?
En el fondo, sólo pido que me dejen vivir la vida como considere oportuno porque yo quiero que tú y todos los que pensáis como tú podáis vivir la vida como considerarais. Porque yo lo que pido es libertad. NO coacción.
La verdad, Mario Enrique, que lo que dices suena muy bien. Es más, en una sociedad libre, verdaderamente libre, no en lo que se tiene ahora mismo y mucho menos en lo que predica el señor José Ignacio González Faus, ese cristianismo socialista tan contradictorio con la palabra de Jesús, se puede vivir de esa manera, en comunas, comunidades, pueblos donde la pertenencia al mismo fuera voluntaria y todos pudieran decidir el cómo vivir su vida, sin propiedades o con propiedades, con libertad para relacionarse con todos y con todas o establecer rígidos rituales matrimoniales y de concepción. En una sociedad libre sí sería eso posible.
Es más. Incido en lo de una sociedad libre porque entiendo que para que sea verdaderamente hacer realidad la iglesia primigenia, la pertenencia a esas comunidades sería libre, tanto para entrar como para salir. Es decir, la libertad ha de primar sobre la coacción. No podría ser, por tanto, socialista.
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Hace un tiempo abrí un blog aquí (que por cierto no tuvo mucho éxito) para explicar que el verdadero sentido del cristianismo es compartir vivencias Y BIENES, como lo hizo Jesús con sus discípulos y lo practicó la Primera Comunidad Cristiana, estilo de vida que se "perdió" cuando la Iglesia se "enancó" en el poder de Roma.
Es decir. No creo que la "solución" del problema sea que el cura lleve al necesitado a su casa (aunque no estaría mal) y tampoco que vendamos todo y lo repartamos entre los necesitados (al poco tiempo todos seríamos necesitados) sino en buscar la forma de crear (recrear) el estilo solidario de Jesús, estableciendo comunidades autosuficientes donde cualquiera pueda vivir, SIN BIENES PROPIOS, pero disfrutando de la totalidad de los que pudieran ser obtenidos por el esfuerzo de todos.
Igual me parece bueno el post, ya que es uno de los pocos que aquí se ocupa de lo vital, y no sólo de ritos y aspectos por el estilo.
MARANA-THA
Pues yo si.
Es más soy tan concreto que para hacer monerías debería de inventarme algún coco como el que tu identificas al mercado.
Y sin embargo el mercado es eso. La gente compra y la gente vende. La gente busca comprar barato y los vendedores vender caro. Y cuando los intereses de unos y otros concuerdan es cuando e produce el acto que identifica al mercado: el beneficio de los dos.
¿No sabes que eso es el mercado?
Vaya.... pues dame tu la definición correcta.....
Bastiat: te vas por las ramas, como el mono. Si eres capaz concreta lo que quieres decir en algo intelegible. Cuando hablamos del mercado, no hablamos de ls plaza de abastos de tu pueblo.
Hombre, José, lo de juzgar mi aliento se lo dejo a quien quiera darme un beso, que no va a ser tu caso. Ahora bien, si de lo que me quieres hablar es de cuando Jesús de Nazaret condena el mercado, no el egoísmo o la avaricia, sino el mercado te lo agradecería porque me resulta tremendamente difícil que persona tan preclara fuera capaz de demonizar aquello que todos hacemos todos los días.... ir al mercado.
Y por cierto, lo mismo hay que ver a Jesucristo no como el profeta del amor, el hijo de dios vivo que nos hablo del amor al prójimo sino que habría que verlo como un precursor del Che que mataba a quien no pensara como él.
Lo mismo lo de pseudocristiano habría que ponérselo a otros.
Espero que a Bastiat no le huela el aliento tan mal como huele su comentario pseudocristiano. Jesús de nazaret, en su proyecto puso al hombre como centro de todas las cosas,por encima del culto y de la torah. El mercadoen cambio. pone al dinero como centro de todas las cosas, incluso por encima del hombre. Quien defiende el Mercado difícilmente puede encajar dentro del proyecto de Jesús de Nazaret. Nadie puede servir a Dios y al dinero. A Jesús le ajusticiaron por atacar a los ricos y a la jerarquía judía.
Hola Franz.....
Lo tuyo es una pregunta, una aseveración o simplemente un insulto.
Bestiat, sin mí o tí, ni Dios consigue algo.
Bestiat, sin mí o tí, ni Dios consigue algo.
De todas formas no creo que le afecte lo que digo. Lleva ya mucho tiempo metido en estas harinas y no ha conseguido aprender.
Tengo claro que el señor González Faus no va a entrar en debate con sus comentaristas en este blog. El Sr. González Faus lanza un sermón desde el púlpito, como cualquier cura, y pretende aparentar que eso es Palabra de Dios.
Lo que dice su comentario es cuanto menos demagogo. Analizando lo que quiere decir habría que calificarlo de socialista. Que yo sepa Jesús no preconizaba el socialismo sino la libertad y la responsabilidad sobre nuestros aptos porque sólo desde la libertad se puede ser cristiano y sólo asumiendo cada uno la responsabilidad de sus actos puede obtener el perdón de Dios. Y será Dios y no Ud. el que tiene que juzgar a cada uno de nosotros.
Ahora bien, si lo que preconiza es que se persiga al rico porque existen pobres sin entender qué es la pobreza ni cómo se crea la riqueza.
Eso, además de mal cura, le convierte en mal teólogo porque analiza mal la realidad del hombre y la labor de Dios para con el hombre.
De todas f...
el comentario de Faus agradará a la calamidad zetaparo.El hambre de este andaluz viene causada por la abstración mercados lejanos,no por el nefasto inquilino de Moncloa.(ca),ni por la Junta de Andalucía. Estas miradas cristianas,sin ser oftalmólogo,precisan gafas.Para estas miradas,cinco millones de parados son mejores que cinco millones de empleos de época anterior.Son las mismas miradas que no ven nada malo en el aldeanismo nazionalista,ni en la degeneración social concomitante.
mientras leo este artículo veo publicidad en el blog, publicidad capitalista y malvada cuyo objetivo es conseguir más dinero y alimentar la avaricia de unos pocos; haga algo padre, su blog participa del sistema, haga una campaña para eliminar la publicidad capitalista de RD y destinar sus dineros a paliar el hambre el Somalia.
saludos
El P.González Faus, al que tanto he admirado en otros tiempos, me ha decepcionado totalmente. Yo esperaba que le llevaría a su gran casa, que le daría de comer -¿no son los pobres el gran tesoro eclesial?- le haría descansar y luego llamaría a alguno de sus grandes amigos para que le proporcionara algún trabajo con el que poder vivir o al menos le comparía el billete de tren hasta Algeciras... Pero en el fondo es jesuita y vive como los grandes, por eso este pobre andaluz le sirve solo como ejemplo para sus tesis. ¡Qué pena!
El
¡Vaya mezcla de topicazos! El pobre andaluz y los señores avarientos, hipocondriacos del dinero. La única pregunta valida (¿como vivir honestamente?) queda en pura retórica sin intento de respuesta. Ese pobre no es representativo de las victimas de la crisis. Sin juzgarle me recuerda a los profesionales de la mendicidad y picaresca. Pero los señores del coche si somos practicamente todos: unos se qejan y otros ladran y ya está.
Artículo flojo y demagogo.
Ahí hay un "priester" (sacerdote en alemán) que sabe leer intenciones de otros.
Así es facil juzgar a sus hermanos.
Ahí hay un "prester" que sabe leer intenciones de otros.
Jueves, 31 de mayo
José Ignacio González Faus
José de Segovia Barrón
Alejandro Córdoba
Ana Bou
Asoc. Humanismo sin Credos
Josemari Lorenzo Amelibia
Francisco Margallo
Pedro Tarquis
Juan Jáuregui Castelo
Jesús Mauleón
Julián Moreno Mestre