Miradas cristianas

¿Refundar el capitalismo?

18.07.11 | 21:27. Archivado en Política, Economía
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Refundar o refundir: “this is the question”. Porque los grupos del 15M pueden haber cometido errores y generado desviaciones; pero todos esos fallos no nos autorizan para ignorar la enorme dosis de razón que tenían, al denunciar que los gestores de la cosa pública están aprovechando la crisis para poner en práctica aquella máxima de El Gatopardo: “cambiar todo lo que haga falta para que no cambie nada”. Y así cambiaron las palabras y siguieron tan contentos: el aristócrata Sarkozy ha sido en este caso un auténtico marqués de Lampedusa.

Si alguien quiere entenderlo mejor le recomiendo un libro de Luis González-Carvajal (El hombre roto por los demonios de la economía) que es de lo mejor que he leído sobre nuestra situación crítica. Y conste que no percibo ninguna dicotomía por este consejo.

El autor es una de las mejores voces del momento en ética social cristiana. Lo más irritante de él es que su lenguaje no es nada profético ni indignado sino tranquilamente gris: me recuerda a Francisco de Vitoria que, hablando siempre desde su despacho y sin los acentos atronadores de Bartolomé de Las Casas, llegó prácticamente a las mismas conclusiones que éste, y fue “padre del derecho de gentes”. O aquellos versos de M. Machado sobre Berceo: su prosa “es dulce y grave, monótonas hileras – de chopos invernales en donde nada brilla”.

Y sin brillo, pero con diafanidad cegadora, como si estuviera hablando de cosas intrascendentes como botones o cromos, llega a unas conclusiones que suenan a obviedades elementales. Pero esas obviedades queman tanto que nadie se atreverá a recibirlas en sus manos…

Allí se nos habla de ética y economía, de la moral cristiana sobre la propiedad, del mercado y de la globalización. Y resulta que el capitalismo es inmoral precisamente por su máxima eficiencia: porque esa finalidad del máximo beneficio se consigue aceptando que el fin justifica todos los medios. Y resulta también que la visión cristiana de la propiedad está más cerca del desplante de Proudhon (“la propiedad es un robo”) que de la doctrina neoliberal: porque la propiedad no es un derecho natural; el derecho natural es el destino común de los bienes de la tierra. Y la propiedad privada es un derecho positivo que sólo tiene vigencia en la medida en que sirve para realizar ese destino común de los bienes. Y el mercado necesita ser regulado “atacando audazmente los ídolos del liberalismo” porque “la dictadura económica se ha adueñado del mercado libre” (ambas frases de Pío XI).

Carvajal recuerda oportunamente que ya Marx subrayó que él no atacaba a los empresarios como personas, sino como personificaciones o hechuras de un sistema cruel porque está supeditado a la necesidad del máximo beneficio y a la competencia feroz para obtenerlo.

Cierto que, mientras existió el pánico a la amenaza comunista, el sistema se disfrazó como el lobo de caperucita, y aceptó reformas muy radicales como la de los impuestos progresivos. En tiempos de Nixon, las grandes fortunas norteamericanas llegaban a pagar un 70 % de impuestos. En los años de la caída del Este comunista y el ascenso de R. Reagan llegaron a bajar hasta un 28 %. Se nos explica que, al bajarles los impuestos, las grandes fortunas tienen más capital para invertir y así crean puestos de trabajo. No hace muchos años nos cansamos de oír esas razones en boca del entonces ministro Acebes, con una sensibilidad tan poco cristiana como económicamente falsa: porque, al bajarles los impuestos, lo que hacen las grandes fortunas es prestar a los gobiernos que necesitan dinero, o invertir en ingenierías financieras que resultan más rentables, sacando así más beneficios de un dinero que moralmente no era suyo.

Si todo esto molesta, suavicémoslo con dos textos papales citados por el autor: “la Iglesia no pretende sostener pura y simplemente el actual estado de cosas, como si en ello viera la expresión de la voluntad divina, ni puede proteger por principio al rico y al poderoso contra el pobre y el desposeído. ¡Todo lo contrario!” (Pío XII). “Las necesidades de los pobres deben tener preferencia sobre los deseos de los ricos, los derechos de los trabajadores sobre el incremento de los beneficios; la defensa del ambiente sobre la expansión industrial incontrolada; una producción que responda a exigencia sociales sobre una producción con objetivos militares” (Juan Pablo II).

Hasta papas conservadores decían esas cosas que suenan tan de izquierdas. Otra cosa es que los católicos les hayan hecho caso. Bastante faena tienen con eso del preservativo ¿verdad?.

14 comentarios


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Comentarios
  • Comentario por roberto torres collazo 30.12.11 | 06:47

    Gracias González Faus por recomendar "El hombre roto por los demonios de la economía". Lo recibí recientemente y casi lo estoy terminando. Estoy refrescando muchos conocimientos y aprendiendo muchos otros. En el capítulo sobre el derecho a la propiedad privada, tenía muchas dudas y Carvajal me está ayundando mucho.

    En en estos tiempos de crisis de todo tipo, sobretodo en lo económico, es bien recomendable su lectura. Como comentarista internacional e investigador, el libro es excelente desde el punto de vista moral y desde el Evangelio. Gracias a Usted y Carvajal.
    Abrazos desde Bosto, MA, roberto

  • Comentario por Jaime 01.09.11 | 17:37

    NI una palabrita sobre la JMJ??????

  • Comentario por José Ignacio Calleja 31.07.11 | 16:17

    Sofía, si te leyeran "los técnicos", quizá comprendieran de qué va la otra cara del debate; "quizá", sólo "quiza", pues todo lo que se salga del tratamiento contable de lo social, les desborda. Aspiran como solución, a "más de lo mismo" y "para los mismos"; ya sabes, argumentan, "es lo que gente quiere"; y, desde este supuesto, tus cuestiones éticas son enredos ociosos entre ignorantes y desinformados. Nadie ha dicho que se pueda saltar sobre la realidad, como en un sueño infantil, -añado yo-, sólo que la realidad no podemos recortarla a la medida de "mis" intereses y poder. Sólo esto, sólo esto. Saludos.

  • Comentario por JuanF 26.07.11 | 21:45

    Bueno... Si parece que el KO (en asuntos técnicos, que es de lo que se trataba) de Menéndez Ureña no le fue suficiente... Me gusta leer a González-Carvajal, pero con el artículo de González Faus... Pues que mejor aprovecho el tiempo con lecturas de los que técnicamente saben algo, que andar concediéndole credibilidad a quien va picoteando aprovechando la autoridad que para muchos tiene el sacerdocio no me parece de recibo. No se cambiará, ni refundará, ni refundirá ningún sistema si no se parte del cambio profundo en los corazones y en la continua lucha por ser una persona virtuosa, como sal en la tierra.

  • Comentario por Diógenes 23.07.11 | 10:55

    Pero en definitiva ¿cuál es su modelo económico? en uno de sus artículos de los últimos días hablaba de Nicaragua cuando era Nicaragua, es decir, los Daniel Ortega, hermanos Cardenal y compañía; los que acabaron peleándose por quedarse con palacetes, Ernesto cabreado porque no le daban el Nobel por culpa de sus examigos sandinistas, y también del Chile de Salvador Allende. Me imagino que ahora el referente será Cuba como aparece frecuentemente en los Congresos de Teología de la Asociación de Teólogos Juan XXIII a la que usted pertenece que viene celebrándose desde hace 30 años, alguno de los cuales acudí. Pues eso, hagan una Comuna que sirva de referente de lo que debe ser el Reino de Dios según ustedes, pero por favor se lo pagan ustedes, porque suelen tener costumbre de que encima paguemos los demás sus juergas.

  • Comentario por Norberto F. Wüst. 21.07.11 | 13:14

    Soy docente de educación física, ex seminarista, estudio catequesis con mi esposa Laura, vivo en la ciudad de Rosario-Argentina y estoy buscando un lugar donde pueda estudiar biblia y cristología vía on line; una carrera que dure tres o cuatro años y no un curso corto.
    Si tienen alguna información y me la pueden hacer llegar se lo agradezco.
    Dios los bendiga.



  • Comentario por sofía 20.07.11 | 23:38

    Pues mire Rigoberto, si atendiéramos a todos los factores humanos que rodean a esos hormigones, no dude de que seguro que es más cristiano consumir uno que el otro. Teniendo en cuenta las condiciones de los trabajadores del hormigón, teniendo en cuenta sobre todo si es buen hormigón o es una estafa para los consumidores, si es peligroso usarlo...
    No dude que no da lo mismo que consumamos de un modo o de otro, que fabriquemos de un modo o de otro, que sea la economía para el hombre y no el hombre para la economía.
    La explotación de esclavos o de niños no es cristiana, el fraude al consumidor no es cristiano, las condiciones de trabajo inhumanas no son cristianas...el robo no es cristiano aunque sea de guante blanco etc

  • Comentario por rigoberto 20.07.11 | 14:33

    No he conocido nunca ningún cura o teólgo que diga: "El hormigón de la clase C es más cristiano que el hormigón de la clase B".

    Sin embargo sí dicen que políticas económicas son más cristianas que otras. Verdaderamente pasmoso y además desde un desconocimiento radical.

  • Comentario por sofía 19.07.11 | 18:34

    Parece un libro interesante. Si no encontramos soluciones concretas, al menos queda clara la denuncia del sistema.
    Cierto que no basta con poner impuestos, porque lo importante es controlar su uso, como dice alguno, pero una cosa no quita la otra, y el poder económico no puede estar bajo el control de unos pocos. Naturalmente tampoco de una partitocracia.

  • Comentario por Vaya libro, madre 19.07.11 | 14:07

    Me hacen gracia los teólogos que se dedican a escribir de una ciencia que desconocen. Lamentable.

    Encima los de izquierdas, que ahora que han visto - sin decirlo, por sonrojo- que su sistema comunista es un pufo, se dedican a dar lecciones de capitalismo refundido. Penoso

    A su casa, y calladitos.

  • Comentario por José Ignacio Calleja 19.07.11 | 13:50

    No quiero polémicas entre "anónimos", así que lo mejor es "leer el libro". Toda la moral social cristiana, en su forma de Doctrina Social de la Iglesia, o de "Teología de las realidades sociales a la luz del Evangelio", es "sencilla", pero no "simple". Ella sabe de las dificultades para convertir en "política económica y social concretas" sus "interpelaciones morales", y sabe que eso requiere "saber, poder y querer". A menudo veo que muchos la califican de "simplista", apelando a que no sabemos otra cosa que el capitalismo (¿no?), no podemos hacer más (¿no?), y todos quisiéramos hacerlo mejor (¿sí?). Hay demasiada ideología "política" en eso de despachar como "simplistas" a nuestros adversarios, y más todavía, cuando damos por probada la verdad propia con un simple "mutis por el foro" entre despectivo y "de vuelta". Demasiado fruto intelectual y moral para tan poco esfuerzo. Paz y bien.

  • Comentario por aris 19.07.11 | 13:21

    el artículo es un análisis simplón y no pongo más adjetivos porque de lo simple que es no merece ninguno más.

    pongo un ejemplo de la simpleza: habla de los impuestos a los ricos y critica que se les baje los impuestos, pero ¿se plantea el autor a dónde van a parar los impuestos? ¿se plantea la buena o mala gestión de esos impuestos? ¿y si resulta que esos impuestos se usan para que otros se hagan ricos?

    el articulista se deja llevar por su ideología de izquierdas a la hora de analizar, la izquierda no puede tener la culpa de la crisis, la culpa es de los ricos.

    saludos

  • Comentario por Juan 18.07.11 | 23:59

    Yo sí lo sabia. Verdad todo.

  • Comentario por geoda 18.07.11 | 22:24

    Me ha hecho reir mucho el párrrafo final. No sabía quien era J. I. González Faus. Cómo no "exhibe" su "profesión" en los escritos que publica ... Lo leo en "La Vanguardia" y algunos de sus artículos los he recortado y guardado. Ahora ya sé quién es, hoy he buscado en Google

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