Entre los diversos problemas que tiene España, dos están en la base de nuestras dificultades presentes y futuras; el sobreendeudamiento y la baja productividad.
Respecto del primero, la deuda, que ha hecho que la nuestra sea una Nación intervenida y tutelada internacionalmente, hay motivos fundados para el optimismo, al menos dos recientes.
El jueves el gobierno de Rajoy logró vender el doble de la deuda prevista a un interés un 1.6% inferior, lo cual nos puede dejar indiferentes, pero si tenemos en cuenta que con ese ahorro se paga el AVE Valencia-Castellón completo, la cosa cambia.
Además el mismo ejecutivo nacional anunció que la creación de deuda neta en 2012 por parte del Estado se va a reducir en un 25%, si a ello añadimos las del resto de administraciones, que en el caso de la Diputación de Castellón va a suponer la disminución de deuda en más de 20 millones en 18 meses, la previsión es de solución en el medio plazo.
Más difícil arreglo tiene el segundo problema, el de la baja productividad, que nos hace escasamente competitivos, caros, y por tanto nos sitúa en la cola de Europa. Este no es un problema creado solo por las malas prácticas de administración socialista como sucede con la deuda, sino histórico.
Y dado que la productividad, tanto pública como privada, es la relación, el quebrado, entre lo que producimos y los recursos que utilizamos para ello, una de dos, o creamos más bienes y servicios con los mismos trabajadores, o si solo somos capaces de producir lo mismo hay que hacerlo con menos personal.
Esta explicación rudimentaria supone, por ejemplo para la administración que, o bien se utilizan los mismos empleados públicos para hacer más cosas, o bien se prescinde de funcionarios. Y lo óptimo es hacer como la Diputación que con 20 empleados menos presta este año más servicios, es decir se ha transformado, gracias a la dedicación y entrega de sus trabajadores, en una administración más productiva.
De la misma forma el sector privado está ajustado costes para ganar en productividad, para lo cual una nueva regulación laboral y financiera resulta indispensable y urgente.
Todo tiene arreglo, pero nada se hará sin el sacrificio, hoy bendición, que supone tener que trabajar más horas o hacerlo más eficazmente.
EFICACIA es la palabra, no por estar más horas y tener menos vacaciones estás asegurando mayor productividad, no señor, las horas actuales son suficientes: más de 1/3 de tu día en currar? más bien pienso que las últimas horas estás ya saturado y el rendimiento no puede ser le mismo, ahora eso sí, trabajando desde el primer momento hasta el final. Es como el absentismo, señores...que los hay que no van al curro por un dolorcillo de cabeza y los hay que acuden hasta con una pierna rota, los hay que se enferma el abuelo de su cónyuge al que casi ni conoce y se coge todos los días y los hay que o no se coge los días y va a visitar al enfermo fuera de sus horas de trabajo o si no hay más remedio coge lo imprescindible...¿qué hay que hacer? hala, pues ahora nadie tiene ni un día para estos casos? ¿Por el abuso de unos pagamos todos? No, eso no es justo señores míos.
Vamos a ver, pero por qué todos vamos a tener que pagar el pato?? Hay trabajadores que con sus vacaciones y su horario tal como están producen un montón mientras otros no dan un palo al agua en esas mismas circunstancias. Habría que pensar en un sistema donde realmente se pueda evaluar esto, y no decir pues cmo se produce todo hala, a acortar vacaciones y a poner más horas de trabajo porque mire usted, estamos pagando los que pasamos nuestras horas de trabajo currando sin parar, sin ir ni a tomar el consabido café que traemos tomado de casa (y claro, no fumamos), lo mismo que los que cada media hora se salen a fumarse su cigarrillo y toman su café, y etc, etc. ¿Esto es la justicia y la equidad? Dejémonos ya de complejos y de tratar por igual a los unos que a los otros, alguien debe evaluarlo sin empacho y llamar la atención a quien corresponda y no tomar medidas que afecten a todos lo mismo, a los currantes netos que aprovechan su tiempo en un 95% y a los que 95% es lo que pierden
Vamos a ver, pero por qué todos vamos a tener que pagar el pato?? Hay trabajadores que con sus vacaciones y su horario tal como están producen un montón mientras otros no dan un palo al agua en esas mismas circunstancias. Habría que pensar en un sistema donde realmente se pueda evaluar esto, y no decir pues cmo se produce todo hala, a acortar vacaciones y a poner más horas de trabajo porque mire usted, estamos pagando los que pasamos nuestras horas de trabajo currando sin parar, sin ir ni a tomar el consabido café que traemos tomado de casa (y claro, no fumamos), lo mismo que los que cada media hora se salen a fumarse su cigarrillo y toman su café, y etc, etc. ¿Esto es la justicia y la equidad? Dejémonos ya de complejos y de tratar por igual a los unos que a los otros, alguien debe evaluarlo sin empacho y llamar la atención a quien corresponda y no tomar medidas que afecten a todos lo mismo, a los currantes netos que aprovechan su tiempo en un 95% y a los que 95% es lo que pierden
Jueves, 31 de mayo
Carlos Ruiz Miguel
Juan Fernandez Krohn
Vicente Torres
Vicente A. C. M.
Manuel Molares do Val
Pedro Fernández Barbadillo
José Pómez
Antonio Cabrera
Francisco Rubiales
Raúl González Zorrilla
Rufino Soriano Tena
Miguel Barrachina