“El 19 de juliol se m`avisà per telèfon que Barcelona estava en mans de la FAI –anarquistas- que les esglésies cremavem i que la meua casa havia estat ocupada. Molts homes de la Lliga foren assassinats…Comença la guerra civil”. Era julio de 1936 y así concluye “Memòries” el libro autobiográfico de Francesc Cambó, uno de los padres del catalanismo político y figura destacada del primer tercio del pasado siglo.
Fundador de la Lliga Regionalista en 1901, después Lliga Catalana, y, a pesar, de haber sido el político más destacado de principios del pasado siglo en aquella tierra, su figura ha sido poco reivindicada.
Seguramente el apoyo financiero al bando de Franco durante la Guerra Civil incomoda a quienes a quienes debieran sacar lustre a este personaje fundamental para acercarse a la España de inicios del siglo XX.
El párrafo inicial, con su vivienda asaltada y tras haber escuchado el "morí Cambó" en boca de parte de la izquierda catalana, si no justificativo sí puede ser explicativo del comportamiento de muchos españoles católicos y conservadores, como lo era Cambó, que, aún siendo beligerantemenete contrarios a las dictaduras, lo eran mucho más a los desordenes sociales.
Quizás lo más destacable del que fuera abogado, empresario y mecenas artístico es que llegó a transformar un sentimiento patriótico catalán minoritario en un movimiento político mayoritario en Cataluña. Con sus propias palabras “S´inicia en aquest període l´expansió del catalanisme polític, que fins llavors no havía tingut més que manifestacions breus i esporádiques”.
Como en el País Vasco, el regionalismo entonces, nacionalismo hoy, era inexistente, así se lamentaba, el fundador del PNV, Sabino Arana, de que nadie pensara como él “…encontrándonos sin un periódico amigo, ni una sociedad que persiga nuestros ideales, ni un miembro de corporaciones adicto a nuestras ideas…”.
La Lliga fue la principal fuerza política en Cataluña, hoy comunidad autónoma, en el primer tercio del siglo XX rivalizando al final con Esquerra Republicana, de quienes Cambó tenía pésima opinión.
Francesc Cambó, Ministro en 1918 y 1921, afirmaba que la satisfacción del deseo de autonomía regional de Cataluña se debía lograr en un proceso de engrandecimiento de España, y afirmaba, que “Com que jo era un home fort, mai no vaig caure en la feblesa separatista, fruti d´inconsciència o expressió notòria d´un complex d´inferioritat”. –Como yo era un hombre fuerte, nunca caí en la debilidad separatista, fruto de inconsciencia o de expresión notoria de complejo de inferioridad-.
Después de haber leído “Memories”, y ahora con la campaña de las elecciones catalanas, tengo la impresión de que hoy Cambó estaría más cerca Alicia Sánchez-Camacho y su catalanismo que engrandece España, que de Artur Mas que se proclama separatista “a título personal”.
Jueves, 31 de mayo
Carlos Ruiz Miguel
Juan Fernandez Krohn
Vicente Torres
Vicente A. C. M.
Manuel Molares do Val
Pedro Fernández Barbadillo
José Pómez
Antonio Cabrera
Francisco Rubiales
Raúl González Zorrilla
Rufino Soriano Tena
Miguel Barrachina