El gobierno socialista de Rodríguez Zapatero no deja de sorprendernos. Ahora en una acción de consumado sectarismo se desentiende de la crisis y ya busca solo el éxito electoral en 2012, sin considerar que aquella le llevará o no a este.
El ejecutivo ha pactado con los sindicatos una paga, que podría alcanzar los 500 euros pora cada uno de los tres millones de empleados públicos y con un coste total estimado de 1.452 millones de euros, que los socialistas harían efectiva durante la próxima campaña electoral de Rodríguez Zapatero.
Podría parecer una broma en una república bananera pero es real, se trata de España y tiene un coste estimado de 1.452 millones de euros,
Lo descubrí preparando una comparecencia de la Vicepresidenta Fernández de la Vega, al encontrar en el punto 47 del acuerdo que ella misma rubricó junto a los sindicatos representantes de la función pública. Y, a pesar de ser cofirmante, la Vicepresidenta no supo responder, en las casi tres horas de comparecencia del pasado día 2 de marzo, sobre cómo harían efectivo este desprendido y novedoso gesto electoral.
Reproduzco, para los incrédulos, el texto que, al hablar de las retribuciones del personal, afirma literalmente que “dentro del primer trimestre de 2012 –campaña y precampaña de las elecciones generales- se percibirá el importe correspondiente a la desviación de la inflación y el aumento salarial de 2010 y 2011”.
Dado que en el presente ejercicio el crecimiento salarial ha sido del 0.3%, y que el propio gobierno, en los presupuestos, estimó un crecimiento de precios -a través del deflactor del PIB- del 1.6%, es evidente que la desviación se va a producir y que habrá “percepción” o cheque, casualmente en fechas electorales.
La función pública española es una de las más eficientes de la Unión Europea, y en muchos casos merecen -cuando España se lo pueda permitir- una retribución superios.
No me parecen, por tanto,ni bien ni mal las subidas salariales en sí, o las recuperaciones razonables de poder adquisitivo perdido, pero es impresentable que la paga se realice en campaña electoral y, además, esta ignore la situación de crisis nacional en la que el propio gobierno nos ha situado, y a la que hay que someter cualquier decisión salarial.
No puede el ejecutivo socialista desdeñar la situación de crisis y pensar sólo en las elecciones.
Con el gobierno popular hubo congelación y posterior recuperación salarial en la etapa de crecimiento, pero nunca tuvo ni forma de cheque, o pago único, ni fue en campaña electoral, se hizo con la normalidad que un gobierno previsor hacía las cosas.
Por eso el Secretario de Estado de Hacienda, señor Ocaña, afirmó hace dos semanas que para cumplir el Plan de Austeridad habría revisar el acuerdo salarial con los sindicatos de la Función Pública, y fue convenientemente acallado por el interés electoral que mueve al ejecutivo.
Los comentarios para este post están cerrados.
Gracias Pedro, la función pública española es de una gran profesionalidad y es que la salva diariamente a gobiernos como el actual.
Si ella no habría España, sin más.
Y el uso político que el Gobierno quiere hacer de ella no le dará el fruto electoral apetecido.
Muchas gracias.
Para concluir, decir que prefiero mil veces más que me respeten y que se metan el dinero dónde les quepa.
Mal de muchos consuelo de hijos de perra.
Vd. sabe que eso que llaman “privilegios” de los funcionarios, no es sino una garantía para el sistema democrático (art. 103 de la Constitución) Si el trabajo del funcionario dependiera de las decisiones de sus jefes, los políticos, éstos harían sin miramientos lo que el político le mandará aunque fuera ilegal. Además pasaría como en el siglo XIX, con los “funcionarios cesantes” que cambiaban conforme se turnaban en el gobierno los Liberales o los Conservadores.
En un país como éste, la corrupción se multiplicaría por cien.
Vd. sabe que si hay funcionarios que no cumplen con su trabajo, hay también un régimen disciplinario que puede incluso acabar con la separación del servicio si la falta es muy grave. También sabe que los responsables de aplicarlo son los políticos. Que les pidan cuentas a ellos los administrados.
2- Que sea el azucar que hará tragar mejor la pildora del “Despido Libre” a los trabajadores de la privada. Entienden que si, como pretenden, se implanta el despido libre y gratuito para todos los trabajadores, éstos tragarán mejor si se acaba con lo que llaman “la privilegiada casta de los funcionarios”. Saben que la envidia es el pecado nacional por excelencia y que, el colmo de los colmos de esa envidia hispana, es que el que está jodido, se siente más feliz cuantos más le acompañen en su desdicha. El español, si no puede igualarse por arriba con su vecino, prefiere igualarse por abajo.
Mal de muchos consuelo de hijos de perra.
Vd. sabe que eso que llaman “privilegios” de los funcionarios, no es sino una garantía para el sistema democrático (art. 103 de la Constitución) Si el trabajo del funcionario dependiera de las decisiones de sus jefes, los políticos, éstos harían sin miramientos lo que el político le mandará aunque fuera ilegal. Ademá...
... métase en el diario del mismo grupo de “El Mundo” , “Expansión”, en el apartado de Función Pública)
No tienen ni idea de función pública y acuden a los viejos tópicos de los chistes de Forges para descalificarnos. Nos hacen aparecer ante la opinión pública como unos privilegiados y hasta como los culpables de la crisis.
Aunque al principio no comprendía este ataque feroz y constante, ahora tengo elaborada mi teoría de cuáles son las razones reales del mismo.
No es más que una estratégia consensuada de los medios de la DERECHA ULTRA LIBERAL, que pretende:
1- La privatización de los Servicios Públicos: Argumentan que mejorará la eficiencia y el servicio al ciudadano, pero a ellos lo único que les interesa es el beneficio. Para los que están detrás de esto, el sector público es una oportunidad de negocio. Un suculento negocio aun por explotar del que quieren sacar rédito.
2- Que sea el azucar que hará tragar mejor la pildora del “Despido Libre” a ...
Señor mío, si lo que el PSOE pretende es que los funcionarios le votemos por cuatro duros que luego nos quitaran subiéndonos los impuestos o congelándonos de nuevo el sueldo, va listo.
Pero la cosa es que si el propósito es electoralista, más vale que se ahorre el esfuerzo y el dinero, pues dudo mucho de que al PP lo vayan a votar muchos funcionarios e incluso le adelanto que, por el contrario, va a perder votos (entre ellos el mío que siempre os he votado)
La feroz campaña de desprestigio que estan llevando contra nosotros muchos medios de la derecha y/o afines al PP, le va a acabar pasando factura en las urnas. No digo que el PP participe directamente de esta campaña, pero tampoco he oido ninguna crítica de alguna voz autorizada de su partido contra esta campaña y ya saben qué dicen del que calla.
Creo que sabe vd. de que le hablo y de cuáles medios le hablo (si quiere un botón de muestra, métase en el diario del mismo grupo de “El Mundo” , “...
Sí tienes razón, gracias.
No dudo que habrá funcionarios públicos eficientes, que merecerían subidas salariales, pero tampoco dudo que el colectivo mencionado, está sobre-dimensionado, con multitud de duplicidades (son 3 millones).
En cuanto al uso y abuso del Gobierno sobre el Tesoro público con fines electoralistas, cabría escribir miles de páginas. Baste mencionar el "Plan E", que, en multitud de casos ha sido más elevado el coste de la cartelería que el de la obra ejecutada.
Jueves, 31 de mayo
Carlos Ruiz Miguel
Juan Fernandez Krohn
Vicente Torres
Vicente A. C. M.
Manuel Molares do Val
Pedro Fernández Barbadillo
José Pómez
Antonio Cabrera
Francisco Rubiales
Raúl González Zorrilla
Rufino Soriano Tena
Miguel Barrachina