El año 2010 no será el de la recuperación económica sino el del asentamiento de la pobreza en España.
Conocido ya que las soluciones socialistas a la crisis son el nocivo Plan E, con cargo a nuevo endeudamiento público, y consiguiente subida de impuestos, y la intervencionista ley de Economía Sostenible, también con elevación de la factura fiscal, no es difícil hacer de futurólogo.
En 2010 los indicadores económicos serán más favorables que en 2009, que ha sido un año catastrófico, el peor en la estadística nacional, y dado que en economía las comparaciones suelen hacerse con indicadores anuales, estos serán vagamente positivos con la excepción del desempleo que seguirá creciendo.
Como dice “The Economist” España es el enfermo de Europa, pero a pesar de ellos los indicadores de producción, consumo y precios, sobretodo por el impulso exterior, comenzarán a mejorar.
Sin embargo, el hecho de que la producción nacional deje de caer, esto es, que volvamos a tener crecimiento del PIB positivo en lo últimos meses de 2010 no es garantía de generación de empleo, para ello debiéramos crecer a tasas del 2 o el 3%, cosa que no sucederá.
En el nuevo año, la falta de liquidez y los elevados impuestos que pesan sobre la actividad privada, harán que nos asentaremos en los cinco millones de parados reales. A los 3.923.000 parados registrados en el INEM hay que agregar más de 400.000 pendientes de formación o incluidos en ERES que el gobierno excluye.
Viernes, 17 de febrero
Vicente A. C. M.
Pedro Fernández Barbadillo
Raúl González Zorrilla
José Pómez
Francisco Rubiales
Vicente Torres
Manuel Molares do Val
Juan Fernandez Krohn
Antonio Javier Vicente Gil
Carlos Ruiz Miguel
Rufino Soriano Tena
Enrique Zubiaga