Aprovechando la convención popular del pasado fin de semana en Barcelona visité por segunda vez la Casa Milà, hoy más conocida como La Pedrera, del siempre sorprendente Gaudí.
En uno de los videos descriptivos de la obra del genial arquitecto, se asocia el nacimiento del modernismo al del movimiento político catalanista o nacionalista.
Sin embargo este mensaje, hoy ya oficial, de asociación política de la arquitectura modernista, pude verlo desmentido minutos más tarde cuando, en el acceso al magnífico claustro de la Catedral gótica de Barcelona, observé unos históricos grabados sobre azulejos.
Los grabados, hasta seis, creo recordar, en castellano, datan de la época de Gaudí, y conmemoraban “por la Religión, por la Patria y por Fernando Vll”, la ejecución, un siglo antes, de cinco valerosos catalanes por las “tropas invasoras francesas”.
Llama la atención que estos grabados barceloneses, contemporáneos de la arquitectura modernista de hace un siglo, no solo no se vieran afectados del presunto espíritu nacionalista, que según la versión imperante en la Cataluña oficial existía en la época, sino que muy al contrario exhibía orgullosamente un patriotismo español común a toda Nación y los cinco catalanes recordados.
Los episodios que se rememoran en los grabados barceloneses simplemente ponen de manifiesto que la Cataluña histórica, la real, poco tiene que ver con la que hoy propone consultas independentistas.
Jueves, 31 de mayo
Carlos Ruiz Miguel
Juan Fernandez Krohn
Vicente Torres
Vicente A. C. M.
Manuel Molares do Val
Pedro Fernández Barbadillo
José Pómez
Antonio Cabrera
Francisco Rubiales
Raúl González Zorrilla
Rufino Soriano Tena
Miguel Barrachina