Rodríguez Zapatero saldrá del gobierno, como ya lo hizo Felipe González, con una grave desestructuración social, pero con una situación económica y política agravada.
Los ocho años de gobierno popular, con cinco millones de empleos, reducciones en los impuestos, rebaja del endeudamiento público, 500.000 nuevas empresas, salvación de la Seguridad Social, mengua de las desigualdades y elevación del gasto social en un 70%, han sido borrados del mapa, y ahora toca, nuevamente, socialismo y pobreza.
El anterior presidente socialista, González, legó un sistema nacional de pensiones en quiebra y una tasa de paro record en Europa, pero Zapatero va a empeorar sustancialmente aquella herencia.
Y lo va a hacer básicamente en dos aspectos sustanciales que determinan la cohesión nacional, el primero el crecimiento del independentismo, y el segundo el empobrecimiento absoluto de más de un millón de familias.
Los presupuestos del Estado que ahora se debaten, empeoran este segundo elemento, y el número de españoles sin protección va a crecer alarmantemente ya que el gasto social previsto para 2010 disminuye en 12.000 millones de euros, el 6%, con respecto al año anterior.
Jueves, 31 de mayo
Carlos Ruiz Miguel
Juan Fernandez Krohn
Vicente Torres
Vicente A. C. M.
Manuel Molares do Val
Pedro Fernández Barbadillo
José Pómez
Antonio Cabrera
Francisco Rubiales
Raúl González Zorrilla
Rufino Soriano Tena
Miguel Barrachina