Al igual que el dictador Franco recurría a la confabulación judeo-masónica para tratar de encubrir aquellos fracasos de los que no quería responsabilizarse, el todavía presidente del gobierno Rodríguez Zapatero acude a culpar a “los poderosos”, los “abusones” o los “avaros” de la galopante crisis nacional en la que nos hayamos inmersos.
Tras cinco años de presidencia socialista, agotada la despensa popular y finiquitado cualquier ahorro público, Zapatero responsabiliza a un enemigo oculto, sin dar nombres ni apellidos, de los problemas que en buena medida él ha generado.
“Si ahora hay crisis es porque ha habido abusos, avaricia desmedida” ha llegado afirmar ZP, y ¿dónde ha estado él estos cinco años para impedir que avaros y abusones nos condujeran a esto?
Es un recurso histórico, de gobernantes incompetentes, la invención de enemigos ocultos para dirigir hacia ellos la frustración del resultado de las políticas propias.
En nuestro caso el dedo acusador de Zapatero, Pepiño Blanco, Alfonso Guerra y otros parece dirigirse veladamente hacia “los ricos”, “el gran capital” y “la banca”, claro que este especie de malos malísimos ya existía cuando el socialismo gobernante alardeaba de habernos situado en la champions de economía europea.
Es más, la revivida casta de poderosos y avaros, ha sido conveniente y electoralmente utilizada por el socialismo gobernante, la foto en mangas de camisa de Zapatero y Emilio Botín luciendo tirantes “rojos” es reveladora de la doblez de nuestros gobernantes.
Jueves, 31 de mayo
Carlos Ruiz Miguel
Juan Fernandez Krohn
Vicente Torres
Vicente A. C. M.
Manuel Molares do Val
Pedro Fernández Barbadillo
José Pómez
Antonio Cabrera
Francisco Rubiales
Raúl González Zorrilla
Rufino Soriano Tena
Miguel Barrachina