La foto del pasado fin de semana en Rodiezmo, con Zapatero, ministros y dirigentes socialistas con el puño en alto cantando “La Internacional” ya solo encuentra parangón en Cuba, Bolivia o Venezuela.
Caídas las dictaduras socialistas de la esfera soviética, y con tímidas muestras de apertura en China, lo del pañuelo rojo solo se lleva con dignidad en Pamplona, Segorbe y otros municipios, pero para asistir a los toros.
El año que cayó Ceaucescu en Rumanía anduvo Alfonso Guerra dando una conferencia veraniega con loas al régimen socialista e hizo halagüeñas previsiones sobre su futura transición.
El dictador socialista allí instalado hizo variar la rutas aéreas rumanas para alejarlas de su domicilio, y en la iglesia de su pueblo natal se podía adorar las imágenes de sus progenitores en tamaño real.
El afecto por la familia, el puño en alto y el amor por la elevada deuda pública han unido siempre a Alfonso Guerra y a Nicolau Ceaucescu.
Lastima que la lucha de clases y la persecución del patrón haya quedado un tanto desdibujada por la emergencia de las clases medias, los trabajadores autónomos o que ocho millones de españoles sean propietarios de grandes empresas a través de la Bolsa.
De no ser por estas modernidades que trae la economía de mercado, los discursos preñados de sectarismo, parcialidad y radicalismo izquierdista que vimos en Rodiezmo formarían el “corpus” ideológico completo del buen socialista.
Sin embargo ahora se olvidará pronto. Tan pronto que ya ni allí lo recuerdan.
Rodiezmo es una de las 19 pedanías conforman la leonesa localidad de Villamanín en la que el Partido Popular venció en las últimas elecciones municipales por 466 a 360 votos, no está mal para ser icono del rojerío patrio.
Porque lo que preocupa a los vecinos de aquella tierra, como a los del resto de España, no es si sus abuelos eran azules o rojos sino como pueden llegar a fin de mes.
Cosa que cada vez se hace más difícil con un Presidente que afirmó hace un año que la deducción de los 400 euros era “un compromiso programático que tiene vocación de permanencia” y que “creará 100.000 puestos de trabajo” y ahora decide eliminarla.
O que decía, en marzo de 2008, que no había crisis cuando ya estábamos en recesión, o que afirma en julio que "lo peor de la recesión económica ya ha pasado" y en el mes de agosto 85.000 españoles más van al paro.
En Rodiezmo, en León y en toda España los vecinos agradecerían menos verborrea progresista, menos fuegos de artificio y más austeridad y eficacia en la gestión.
Sábado, 18 de febrero
Vicente Torres
Manuel Molares do Val
Cesar Sinde
Toni García Arias
Juan Fernandez Krohn
Vicente A. C. M.
Pedro Fernández Barbadillo
Raúl González Zorrilla
José Pómez
Francisco Rubiales
Antonio Javier Vicente Gil
Carlos Ruiz Miguel