Las costuras que unen España están cada día más deshilachadas, las distintas partes de nuestra histórica nación cada vez más desencajadas.
Nuevas barreras artificiales se levantan entre las comunidades autónomas para hacer más difícil la convivencia.
Las medievales fronteras comerciales renacen, a quién rotula o etiqueta en la lengua común, en la oficial del Estado, lo sancionan.
La comunidad autónoma de Cataluña se rige por un Estatuto claramente inconstitucional y el Tribunal que debe enjuiciarlo lleva tres años de cómplice y bochornoso silencio.
Vivimos en una indolencia judicial por parte del Tribunal Constitucional que permite al ilegal Estatut seguir su implacable proceso secesionista.
La denuncia popular del “España se rompe”, es hoy una realidad, de hecho lingüística y comercialmente ya está rota. Durante la aprobación de la Ley de Educación Catalana, a propuesta del gobierno socialista-separatista, el diputado de ERC que la defendió afirmó que el objetivo era “construir el estado catalán”.
Jueves, 31 de mayo
Carlos Ruiz Miguel
Juan Fernandez Krohn
Vicente Torres
Vicente A. C. M.
Manuel Molares do Val
Pedro Fernández Barbadillo
José Pómez
Antonio Cabrera
Francisco Rubiales
Raúl González Zorrilla
Rufino Soriano Tena
Miguel Barrachina