La banda criminal ETA acaba de atentar contra la sede del PSE de Elgoibar, y ya van seis ataques contra los socialistas desde la ruptura de la tregua en junio del 2007.
El más doloroso el que le costó la vida a Isaías Carrasco a dos días de las pasadas elecciones.
Esta sede guipuzcoana de Elgoibar ha padecido ya numerosos atentados y felizmente sigue abierta.
Todos los demócratas, en este tiempo de recrudecimiento criminal y hostigamiento al PSE, estamos junto a ellos, han de saber que la inmensa mayoría de los vascos les secunda y deben notar la presencia de los 44 millones de españoles a su lado.
Nunca hubo “proceso de paz” porque previamente tampoco hubo una guerra, de haberla habido la habríamos ganado los demócratas, que además de tener razón somos algo más del 98% de los españoles.
Muchos españoles, posiblemente la mayoría, nos disgustamos profundamente cuando vimos al secretario general del PSE Pachi López sentado de tú a tú con el etarra Otegui.
Hoy partidarios de este último, que por decisión gubernamental anidan en las instituciones, como la concejal de ANV en Hondarribia Miren Legorburu afirman que “el PSOE, PP y PNV tienen las manos manchadas de sangre".
¿Cabe alcanzar acuerdo alguno con quien además de justificar el asesinato, parte de planteamientos tan delirantes? Indudablemente no, confiemos en no caer en los errores de la pasada legislatura.
UCD sufrió en su día una criminal campaña de acoso que le hizo claudicar en el País Vasco, el Partido Popular tiene sedes clandestinas y en nuestros mítines hay más policía que simpatizantes, a pesar de ser la tercera fuerza política y contar con líderes del valor de María San Gil, Carlos Iturgaiz o Regina Otaola. Al PSE no debe pasarle lo mismo.
Contra ETA todos estamos con el Gobierno, y frente al ataque al PSE todos nos sentimos socialistas vascos.
Viernes, 1 de junio
Carlos Ruiz Miguel
Juan Fernandez Krohn
Vicente Torres
Vicente A. C. M.
Manuel Molares do Val
Pedro Fernández Barbadillo
José Pómez
Antonio Cabrera
Francisco Rubiales
Raúl González Zorrilla
Rufino Soriano Tena
Miguel Barrachina