Antonio
22.06.09 @ 13:19:36. Archivado en esperanza, sueños, seguridad, confianza
27 años de edad. Futuro promisorio. Trabaja en una Multinacional. Da clases. Conferencias. Tiene proyectos. Desarrolla descubiertas y aparcerías. Está novio. Ms allá de su trabajo, anela constituir família. Cómo casi todo el mundo. Sospecha que tiene un linfoma. Todavía no está seguro de eso. Voz calma, aún que diga que su voz está muy diferente de lo que era ("He aprendido a colocar mi voz!"). Hemos hablado un poco: lo posible. Él se cansa cuando habla: hablar le provoca la tos. Hace unos días me decía: "Estoy descubriendo que soy ateo". Porque?, le contesté. "Oijo mis colegas enfermos que se lamentan y dicen 'porque a mí?' 'que mal hice yo a Dios?' 'Dios está castigandome'... Yo no soy capaz de decir eso. Con mi mentalidad científica, todo esto hace parte de la naturaleza humana."
Me acordé de una persona que hace unos tiempos me ha dicho: "el Hospital es un cementerio de Dios". Las imagenes de Dios que vamos construyendo en nuestra vida, es en el Hospital que las enterramos. El dios tapa-agujeros, el dios milagrero, el dios justicero, el dios que está fuera y a quién llamamos para actuar en cada una de las situaciones haciendonos infantiles... estos dioses mueren en el Hospital. Tenemos que enterrarlos. Porque ellos no son el Dios de JesuCristo. Como dice alguién en un comentario al Evangelio de este fin de semana (Marcos 4, 35-40): "Dios está con nosotros, pero guarda silencio"
Antonio no es capaz de 'investir' contra Dios en su enfermedad. Por mi parte, no sé si él está a ser tan ateo cuanto eso! Pero lo respecto en su no-creencia. Da gusto charlar con Antonio. Solo espero que él sea capaz de realizar lo que quiere para dentro de unos 5 o 6 años (ya que no lo ha conseguido por lo momeento): ser padre de uno o dos hijos.
Un abrazo, Antonio. Seguiremos charlando. Siempre que lo quieras y lo puedas.
José António
autor
Contacto


