
Hospital de Dia. Porque es viernes, el salón estaba ocupado sólo a unos 50%. Personas de todas las edades y sexos. Unos acompañados por un familiar. Otros (muy pocos) estaban sólos. Unos más tristes, otros ni tanto. Unos con vómitos, otros ya 'experimentados' en estos trabajos. Alguien que viene hacer el tratamiento por la primera vez: mirada y rostro interrogativos; y estaba sólo; se sentia desamparado; 55 años, pero con semblante de quién aparenta unos 70.
Un joven de 20 años con un linfoma. Su madre lo acompaña. Él duerme. No lo quizo despetar y he hablado con su madre. Las madres son siempre un pozo de afecto, de preocupación para con sus hijos. Preferirían sufrir ellas y no ver a sufrir a sus hijos. "Es él que me da fuerza. Para que no me vea a sufrir me dice para no estar triste porque, si no, mis arrugas se quedarán más acentuadas. Intento no le enseñar mi sufrimiento; pero, a veces, todo es superior a mí. Voy a intentar no perder la esperanza!"
La dejo. Pasados unos minutos, miro hacia atrás y veo la madre a mirar fijamente su hijo. Me parecia que estaba charlando con él. Pero él continuaba dormiendo.
Y miro de nuevo para el hombre de 55 años. Me ha dolido el semblante de este hombre. De quién no estaba entendeno lo que estaba a pasar. Y continuaba sólo. Ya no tenía madre para hablarle, incluso en el silencio.
|
Em discurso directo:
"Depois de me ter sido diagnosticado um cancro no ovário, de ter feito quimioterapia durante algum tempo, estive hospitalizada muitos meses.Fui operada várias vezes (retiraram-me primeiro um ovário, depois tive que retirar o outro, passado uns tempos foi o útero e alguns meses mais tarde o rim esquerdo). No pós-operatório da operação ao útero tive um AVC que me deixou todo o lado esquerdo paralisado, uma lesão no cérebro que de quando em vez me provoca fortes dores de cabeça e a usar fraldas. Sempre fui uma pessoa muito alegre, sem conseguir estar parada. Andava sempre de um lado para o outro, tinha sempre algo para fazer. Sou jovem e a minha vida era uma correria constante.Quando me vi numa cama, sem me poder mexer, entrei em total desespero. Muitas vivências negativas do meu passado começaram a vir-me à memória e mais desesperada e angustiada eu ficava. Para mim viver já não fazia qualquer sentido!! Sentia-me lixo, inútil, sem qualquer vontade de estar ou falar com as pessoas. Não queria ajuda para nada, recusava tudo, não queria ver ninguém. Isolei-me de tudo e de todos.O meu único pensamento era a morte; só queria morrer!! Tentei o suicídio, mas Deus pegou em mim ao colo e aqui estou eu…No meio de todo o meu desespero, um dia, peguei no portátil e abri este blog do nosso querido e grande AMIGO o Sr. Padre "Migalhas" e comecei a ler todos os textos…. Cada um deles parecia-me ser escrito para mim. Comecei a comentar os post's e escrevi-lhe para o email pessoal. Nunca pensei ter resposta, mas ela veio… e a força que este"meu" querido AMIGO me deu, juntamente com as suas orações, fizeram com que os meus olhos se abrissem e começassem a ver a vida de uma forma diferente. Comecei a lutar… a vontade de viver novamente, começou a renascer dentro de mim!!! Já em casa, em recuperação, a fazer fisioterapia e outros tratamentos, um dia abri o blog (pois nunca mais o deixei de ler) e o texto lá escrito deixou-me a pensar… o nosso AMIGO escrevia as suas experiências no INEM. Tinha sido convidado para formar parte da equipa e cada palavra que escreveu deixou-me alguns dias a reflectir na minha vida…Dentro de mim começou a nascer uma vontade louca de também fazer alguma coisa por esta nossa sociedade que cada dia está mais virada para o TER do que para o SER, o DAR-SE…Descobri que ter maior alegria e a minha vida ser completa não basta TER. A alegria nasce do facto de eu poder AMAR alguém que anseia pelo meu amor… Um amor desinteressado! O mar da nossa vida torna-se oceano quando partilhamos a nossa existência com quem necessita verdadeiramente dela. Lembrei-me de Jesus Cristo que se apresentou como quem veio " não para ser servido, mas para servir e dar a vida em resgate por todos" (Mt.20, 28). A Sua morte foi a suprema manifestação do amor que n'Ele se fez serviço gratuito à "multidão" dos Homens. Comecei a trabalhar afincadamente na minha recuperação total. Eu tinha como meta deixar a cadeira de rodas, as muletas, as fraldas…. Eu queria e ansiava ser voluntária!!!!
>> Sigue...
|
15.09.08 @ 00:44:26. Archivado en solidaridad, dolor
Nos conocemos hace mucho tiempo. Pero hace poco más de un año que no hablamos.
Ha tenido un gran problema de salud. Después de una intervención quirúrgica tuve de hacer quimioterapia y radioterapia. Felizmente parece que lo peor ha sido ultrapasado.
Hace unos días nos hemos encontrado.
"Mira como va tu vida? Y tu salud?"
"Al nivel de la salud física todo va corriendo normalmente. Claro que mis capacidades físicas jamás fueran las mismas. No estoy totalmente disminuido, pero... He tenido un matrimonio de veinte y pocos años. Pasado algún tiempo después de la intervención, han comenzado los problemas en mi casa. Yo sé que no podría corresponder totalmente a las expectativas de mi mujer en relación a mí: la enfermedad y los tratamientos han dejado marcas. Ella terminó por pedir la separación y yo no ofrecí resistencia. Nos divorciamos. Me encontré sólo. Vacío. Fue el segundo gran terremoto de mi vida después de la enfermedad."
"Y ahora? Al nivel de la serenidad, de la auto-estima, como van las cosas?"
"Mire, hace un año encontré alguien que está aceptandome como soy yo y como yo me encuentro. Tenemos una muy buena relación."
Yo iba escuchando. Pero veía que había algo en él que yo no estaba siendo capaz de alcanzar.
"A pesar de que me siento más o menos bien, hay algo que me está haciendo sufrir. Me hace falta la fuerza de la Comunión. Y yo la necesito tanto! Las leyes de la Iglesia dicen que no puedo recibir la Comunión por estar casado civilmente. Porque no puedo yo comulgar?"
Charlamos durante algún tiempo. No voy a decir aquí cual la "solución" que hemos encontrado para su problema. Pero creo que él salió mucho más a gusto.
|
Lo sé que tiene un hijo y una hija; pero, como están enfadados entre si mismos, no la visitan: no quieren encontrarse!
Y, mientras esto, ella (de 80 y muchos años) se consume. Las dos compañeras de habitación saben de su carencia de afecto y procuran darlo lo más que pueden. Pero ni todo pueden hacer. Sus fuerzas físicas son pocas o ningunas.
Ayer, a la hora del almuerzo, fui a su habitación; sus dos compañeras habían ya comido, pero ella aún estaba con casi toda la comida junto a sí.
"Mire, no hay apetito?"
"No, no soy capaz de comer!"
Aparte sale un piropo: " Lo que le va es que le pongan la comida en la boca!" Todos nosotros sonreímos.
"Vamos a ver si alguna comida va a desaparecer! Primero la sopa. Creo que está muy sabrosa..." Tomo la cuchara y comienzo a darle la sopa en la boca. Han sido solo 5 cucharas, pero fue muy bueno.
Veo una taza llena de fruta triturada. Comienzo a darla a las cucharadas. La comió toda.
Había una taza más de pudín.
"No, no quiero nada más!"
"Mire, solo 3 cucharas. Puede ser?"
"Sí,pero solo 3!"
"Muy bien. Vamos a ver: una... una y media... una y tres cuartos... dos... dos y media... dos y tres cuartos... tres!" Y se fueran siete cucharas de pudín!
"No puedo más. Pero ahora estoy consolada!"
Lo que hace falta a esta enferma no es apetito: lo que le falta es alguien que le de atención!
Y sus dos hijos continúan enfadados.
Qué pena! Así, la sopa, fruta y pudín continúan encima de la mesa sin que esta pobre mujer les sea capaz de tocar.
|
09.09.08 @ 12:01:42. Archivado en amor, afectos
El señor José está hospitalizado hace dos meses. Es un hombre simpático, y tiene 70 años. Casado con D. Maria. No tienen hijos. Todos los días, puntualmente a las 14 h., su mujer lo viene a visitar. La semana que pasó me acerqué de ella para darle la enhorabuena por la manera como siempre viene vestida: con el traje tradicional de su tierra. Ayer, por la mañana, he visitado el sr. José. Estaba triste (lo que no es nada normal en él). “Ayer, a las 14:30, comencé a quedarme preocupado: mi mujer no aparecía. Más tarde, me han dicho que ella habia tenido una gripe y no podria venir. Solo por la noche me dijeran que ella estaba hospitalizada aquí en el hospital, a raiz de un AVC. Aún no sé en que enfermería ella está, pero la quiero ir a visitar.”
Por la tarde hemos conducido el sr. José a visitar su mujer. Lo hemos llevado en una silla de ruedas. El encuentro entre los dos fué indescriptible. El cariño, el afecto, la alegría… Los dejámos a cortejar un poco.
“Ahora estoy un poco más descansado. He visto que ella está bien. La amo y nos amamos mucho.”
|
Estaba en frente a mí. Todos los días me (nos) viene a visitar. Por la mañana, aún antes del desayuno. Pide permiso para entrar y se senta en uno das los asientos vacíos. Tiene un 'refran' que le es habitual: "Hoy van a matarme!". Es enfermo da la psiquiatría. Hace más de una semana 'le prohibí' que repetiese ese 'refran'. Y él ha cumplido. Pués si todos nosotros le queremos bién, como le ibamos a matar? Es extremadamente inteligente; demasiado. Él sabe história, geografia; canta bién y es capaz de hacer letras para canciones. És muy simpático, podemos decir que es un gentleman! Le gustan mucho las galletas y también de regalar revistas del corazón a las chicas. Deprisa va a tomar el desayuno y regresa de nuevo para junto de nosotros.
Ayer, al contrario de lo que ocurre normalmente, solo ha llegado al mí despacho por las 10 de la mañana. Como estaba con alguno apetito, busqué unas galletas que tenía e también le ofrecí. Las comemos todas. El paquete se quedó vacío. Él se ofreció para colocarlo en la basura. Le he dicho: "no te molestes: voy yo a colocarlo en la basura". Él se quedó triste. Me equivoqué. No he sabido aprovechar la disponibilidad de Manuel. Le pedí perdón. Y seguimos amigos.
|
Su esposa me pedió para visitarlo. Pero me avisó que le era muy difícil hablar: su estado de enfermedad era ya muy avanzado. Entretanto, me contó la historia de estos últimos 3 años de vida de su marido. Él tiene 30 años. Hace 3, a su primera esposa le fue detectado un melanoma. La enfermedad avanzó tan rápido que, pasado un año, falleció. Aliviado el shock, él intentó rehacer su vida.
“Comenzamos a enamorar. Su esposa había fallecido hacía poco más de un año. De un momento para otro, también le fue declarado un melanoma. Nos casamos hace 15 días. Deseábamos que nuestro amor fuese sellado por el matrimonio. Ahora, aquí está, en fase terminal. No se percibe ya lo que dice. Por favor va a visitarlo. Yo ya le he dicho que vendría demandar a usted que lo visitara. Hoy, por la mañana, con mucha dificultad, me preguntó: “no viene a visitarme el capellán?”
Me preparé interior y exteriormente. Hablé un poquito con la familia que estaba reunida junto a él en la habitación. Pasado un rato, demandé que me dejarán a solos con Anselmo. Intenté hablar. Pero que palabras podría tener yo? Hay momentos en que las palabras no tienen lugar. Aquel momento lo era. Anselmo tenía mucha dificultad en respirar. Cansado y lleno de dolor. Intentó decirme algunas palabras (pocas), pero aún se cansaba mucho más. Me miraba como que a decirme “no soy capaz!”. Con su mano derecha me pedió la mía. Nuestras manos han charlado mucho una con la otra; casi se podría oír lo que ellas decían, con todo el silencio que estaba en la habitación.
Pasados algunos momentos, Anselmo se dejó endormir con su mano agarrada a la mía.
Aproveché su sueño para rezar un poco. Su mano me daba más fuerza para rezar. Mi plegaría como que fue una canción de acunar. Cuanta fuerza tenía la mano de Anselmo! Y cuanto yo he aprendido de él!
|
Tiene 29 años. No lo conocía hasta que lo he visto en un internamiento. Ayer, ha venido a saludarme acompañado de un colega suyo. Me ha demandado que le diera un rosario para colgarlo a su cuello.
Esta tarde, cuando iba en búsqueda de otro enfermo, lo encontré. Venia acompañado por una otra persona que yo conocía ya, hace unos 7 años. Los saludé y me quedé sorprendido cuando veo que él es hijo de esa persona que yo conocía.
Su historia es muy sencilla: ha ingerido una sobredosis de medicamentos. Quería terminar con su vida. Ha tenido un romance durante 7 años con una chica que se ha separado de él hace 1 mes. La amaba tanto que no fue capaz de aguantar el dolor de la separación.
Ingenuamente le he dicho que “una mujer no merece que terminemos con la vida por nos haber quitado!” Esta mi afirmación ha sido de todo ingenua y nada respetadora de su sufrimiento. Él muy simplemente me ha dicho que el amor no se puede medir.
Pasadas unas horas, alguien me encuentra y me dice: “Soy el abuelo de Hugo. Yo sé que él estuve hablando con usted. Me ha llamado por teléfono y me ha dicho que esta tarde estaría en la Misa. He venido a visitarlo y quiero estar junto a él. Por favor, ayude mi nieto.”
En la Misa veo los dos: abuelo y nieto. En la homilía, Hugo y otros colegas suyos han tenido conciencia que yo me he dirigido a ellos. Lo noté en sus rostros.
Terminada la Misa, Hugo y su abuelo vinieran saludarme. He preguntado a Hugo: “Te gusta tu abuelo?”. Él me contestó: Yo AMO mi abuelo!”
Creo que este amor aún va a dar muchos frutos. Amen
|
18.08.08 @ 12:44:33. Archivado en afectos
Estabamos en el 14º Domingo del Tiempo Ordinario.
En el Evangelio, decía Jesús: "Venid a Mí, todos los que estáis fatigados y agobiados, y Yo os aliviaré" (Mt. 11, 28).
En la homilia, hablaba yo de las correrías hoy día, de la nuestra vida de estrés... hablaba aún de las vacaciones que muchos de nosotros tenemos y que son vividas en el mismo corre-corre de todo el año. Decía yo que es necesario, hoy más que nunca, aprender a saborear la vida, a saborear las pequeñas cosas de la vida, del día-a-día. Saborear el apretón de manos de un amigo, saborear el servicio que los otros nos prestan, saborear el poner del sol...
De repente, Luís, un internado en el servicio de Psiquiatría, siempre atento al que yo decía, irrumpe, alto y fuerte: "Es verdad. Y si contemplarmos el poner del sol en la compañía de una chica guapa, será aún mucho mejor!"
Una sonrisa se abrió en el rostro de todos los que estaban presentes. Esta 'broma' de Luís ha venido muy a propósito.
Al terminar la Misa, él me ha dicho: "Quería pedir disculpas, pero era lo que yo sentía en el momento". Nos sonreímos los dos.
Y me acordé de mi amigo P.e Vitor que escribia: "Abrir con generosidad los brazos y abrazar todo lo que está lleno de vida".
|
15.08.08 @ 11:39:20. Archivado en afectos
Tiene 36 años, pero una vida mucho vivida ya. Ha tenido una niñez y juventud como cualquier outro chico de su edad. Comenzó a trabajar. Tenía un futuro risueño en su horizonte: risueño, porque "normal". Pasado un tiempo después de haber comenzado a trabajar, se le ha declarado una enfermedad que le va a incapacitar: los níveles de plomo en su organismo eran excesivos. De tratamiento en tratamiento, su estado de salud se degradaba. Fue sometido a un transplante. Pero los resultados no han sido los que la esperanza esperaba!
Su caminar es titubeante; y con mucha dificuldad comprendemos lo que nos quiere decir.
Muichas veces hemos hablado. Lo conozcoo hce muchos años.
Me duele ver una vida sin horizonte. Tiene su pequeña reforma antecipada, pero se siente centrado a su pequeño espacio familiar; solo puede salir de casa una noche por semana; por las tardes, una o otra vez consigue alguién que o conzca hata el bar para leer el periodico y convivir con algun amigo. Tiene un "espacio" demasiado apretado.
Ayer, durante 45 minutos, hemos conseguido entendernos. Lo he invitado a llenar los pulmones antes que diga cada palabra; sé que le ha sido difícil, pero fue la sola manera que yo lo entendiera. Una invitación para que haja exercício físico (andando a pie), y exercício mental (leyendo bastante)... una oferta de disponibilidad para podernos escucharnos uno al otro.
"Hace algunos días estuvieran en mi casa unas asistentes sociales y me han dicho que eecribiera un libro. Ya lo comencé a escribir; su título es 'Corazón traicionado' ".
Me imagine "en el pellejo" de este chico. Me senti incomodado, me senti muy mal: angustiado, como que sin aire para respirar.
Pero lo que es verdad es que este nuestro último encuentro me ha hecho sentir más cercano de él.
Y no termino de preguntarme: que será de Tiago, en el futuro? Espero que Diós y nosotros no lo abandonemos.
Será que en esta tarde él va a tener un amigo que lo conduzca hasta el bar?
|
De vez em quando reservo uma manhã para ir ao Hospital de Dia. Duas salas: uma mais dedicada a Hematologia e Ginecologia; outra, para Gastroenterologia, Pneumologia... Claro que estou a falar de salas onde se administra quimioterapia. Cada sala tem capacidade para umas 30 camas. Duas enfermeiras em cada sala para cuidarem de todos estes doentes.
O doentes que vão pela primeira vez, necessitam de cuidados especiais: o seu nervosismo e ansiedade exigiam uma maior atenção por parte dos profissionais. Mas haverá tempo para isso, no meio de tantos(as) a tratar?
É sempre 'bom' ir lá. Quase todos os doentes estão acompanhados por algum familiar. É possível conversa 'amena'. Há possibilidade de grande abertura. Parece que o carinho e o afecto envolvem todo aquele ambiente. E não é neste pequeno 'post' que serei capaz de descrever tudo o que lá se passa. Muitas das pessoas já as encontrei em internamentos anteriores, no Hospital.
Cada doente é único, diferente. Gente de perto do Hospital e de longe. Uns estão em casa de familiares que vivem perto; outros vieram de ambulância, de táxi, ou em carro próprio conduzido por um familiar.
>> Sigue...
|
13.08.08 @ 11:57:38. Archivado en afectos
Éramos uns putos. Apesar de estarmos num internato, não deixávamos de ter as mesmas qualidades e os mesmos defeitos dos outros miúdos do nosso tempo. As traquinices, as fugas para lugares "só nossos", o esconder muitas coisas dos superiores, a solidariedade e fidelidade à camaradagem, as escapadelas... enfim, um rol de situações que fizeram que, ainda hoje, nos sintamos amigos.
Faltar às aulas era impossível. Só se estivessemos doentes. Mas também podíamos inventar uma febrezita que nos permitisse ficar de cama dois ou três dias. Lá tínhamos as nossas artimanhas para que isso pudesse acontecer (é claro que não as vou revelar aqui!).
Para nos acompanhar tínhamos um médico (que sempre foi o médico do Seminário Menor). Lá nos ia medicando conforme ele via que necessitávamos. Mas às vezes ficava preocupado com essas "temperaturas não muito altas, mas que não se sabia donde vinham". E, com a sua paciência, nos ia tratando com esmero e afecto: éramos umas crianças! Todos podíamos ser seus filhos.
Tudo isto me veio à memória hoje. Esse médico está internado. Doença que, espero, passe depressa.
De manhã fui levar-lhe a Comunhão. Estando ele deitado no seu leito, tive de o ajudar a beber água. Mão debaixo da almofada, tentei levantar-lhe a cabeça para que pudesse beber melhor. E vieram-me as lágrimas aos olhos.
Ele que tantas vezes tratou de mim quando eu era ainda criança... estava, agora, a necessitar de ajuda.
Não me arrependi das marotices de miúdo (!). Mas agradeci o desvelo que ele teve comigo e com todos os meus colegas.
|
Perdeu o pai aos 3 anos. A partir daí, ele e a mãe, viveram numa cumplicidade de amor até hoje. Fui presidir ao casamento dele. A mãe encontra-se, hoje, em fase terminal. Ele passa o dia e a noite junto dela. Não a quer perder. Dói a alma vê-los juntos: fazem-se carícias, choram. Ele não quer mesmo deixar partir a mãe. Um e outro estão conscientes da situação. Esta manhã estive com ele, primeiro, e, depois, com os dois ao mesmo tempo. Conversámos de tudo. Até do fim que se avizinha. Ele teve de sair uns segundos para atender um telefonema. A mãe segredou-me: "Ele diz que está conformado. Mas não está! Eu noto que não.". Por muito que a mãe esteja cansada de sofrer e queira 'partir', ele não deixa.
"Amo-te muito, mãe!"
"Eu também te amo muito, filho!"
Saí com a alma a doer. Como será amanhã?
|
29.07.08 @ 15:48:00. Archivado en revuelta
Um país. Um hospital, considerado entre os melhores desse país. Um ministro da saúde que visita esse hospital. Assuntos urgentes a tratar. Visitas a uns (poucos) serviços. Também é visitada uma unidade com uns 30 doentes a receberem tratamento (numa sala onde todos se podem ver; quase podem falar uns com os outros).
O ministro visita essa unidade acompanhado de uma grande comitiva. São debatidas questões técnicas: horários, funcionamento, número de utentes-dia/ano...
Os dois enfermeiros que lá trabalham continuam a labutar com todo o seu afã e "nem podem notar" a presença de gente estranha ao serviço (cumprem a sua obrigação).
Depois de alguns (poucos) minutos de "presença" e de conversa, lá parte a comitiva e o ministro. Nem uma palavra para os profissionais, nem uma palavra para os doentes. Nem era preciso falar muito alto: todos ouviriam a dizer "as melhoras!"
Pois é: estavam as peças da engrenagem todas no sítio: os doentes deitados na cadeira/cama; os enfermeiros no corropio a atendê-los.
Mas... e as pessoas?
Esta história é uma ficção. E se se tivesse passado mesmo? Que diríamos?
Mas... e as pessoas?
|
13.07.08 @ 11:28:18. Archivado en solidaridad
Uma mesa na esplanada dum café. Uma bica, um cigarro e meio digestivo. À sombra, saboreava o vai-e-vem das pessoas num início de tarde de sábado. Apesar de estar sozinho, não me sentia só. Depois de, no dia anterior, ter vivido emoções fortes, sentia-me quase em paz. Quase. Ia revendo o filme desse dia.
Chega um colega que já não vejo há algum tempo. Faz-me companhia somente na conversa; ele ainda não tinha almoçado. É inevitável, quando dois padres se encontram, falar do nosso trabalho, das nossas preocupações, das nossas alegrias. Partilho algumas experiências que fui tendo ao longo dos quase muitos anos da minha vida de padre. Falo até das minhas primeiras duas paróquias. Digo que, muitas vezes, penso que "não há amor como o primeiro!". As pessoas eram pobres, não tinham dinheiro, mas eram solidárias, tinham espírito comunitário: davam do pouco que tinham. O meu colega trabalha não muito longe dessas duas paróquias. E diz que as pessoas não são lá muito 'praticantes'. Eu confirmo. E ele pergunta: "Mas como é que dizes que as pessoas até são boas, se elas não são 'praticantes'?". Pois... mas são solidárias! Ele calou-se alguns segundos e rematou: "Tens razão! As pessoas de lá são mesmo solidárias. Por isso, são boas!"
|
03.07.08 @ 23:25:27. Archivado en afectos
Pediu licença para entrar. Notei-lhe o rosto alegre, mas com alguns sulcos de tristeza. Convidei-a a sentar-se. As palavras saíam-lhe como que num turbilhão:
"Não sei por onde começar. Faz hoje um ano que saí deste hospital. Não sei se ainda se recorda de mim. Vim junto de si algumas vezes para procurar ajuda. Fui para casa e passados três dias morreu o meu genro. Ainda não tinham passado 4 meses e morre a mãe dele com um câncro no pâncreas. Há dois meses apenas, descobriu-se que eu tinha um tumor também no pâncreas. Tive de fazer exames rigorosos. Vim hoje saber o resultado. Nem imagina a minha apreensão. E a da minha família. A minha filha está a sofrer muito por imaginar o pior. Felizmente os resultados dizem que não é maligno. Estou feliz. Já fui à capela agradecer a Deus. Mas sinto que as palavras que Lhe disse não bastam. Que hei-de fazer mais para agradecer a Deus?"
"Já telefonou à sua filha a dizer que não é nada maligno?"
"Não. Ainda não. Não tenho telefone".
Passei-lhe o meu telefone para as mãos.
"Ligue daqui. E já! Diga-lhe que está tudo bem".
Ligou. Falaram. Choraram as duas. De alegria.
"Obrigada. Estou mesmo feliz. Graças a Deus!"
"Vê? Essa foi a melhor maneira de agradecer a Deus: fazer alguém feliz (a sua filha) com a boa notícia que tinha para lhe transmitir. É assim que Deus nos quer ver: felizes. Essa é a melhor maneira que temos para Lhe agradecer".
Partiu. Feliz. E Deus também ficou.
|
01.07.08 @ 19:47:26. Archivado en afectos
A idade, há muito que não lhe permite grandes correrias. Há bastante tempo que anda com uma bengala que a ajuda a caminhar. Ultimamente tem piorado bastante; sobretudo depois da morte do marido. A saudade que tinha, era bastante. Uma saudade que lhe tolhia os movimentos e, de maneira especial, a alma. O semblante sempre carregado. Mas não desistia de procurar algo. Às vezes queixava-se de ainda não ter encontrado a 'paz'. Mas lá ia caminhando. E a bengala sempre a acompanhava.
No domingo passado vejo-a vir ao longe. Vinha para a Missa. Dirijo-me a ela para a acompanhar no resto do caminho. Falamos de algumas trivialidades. Noto que vinha sem bengala. Mas não lhe digo nada. Eis senão quando ela me diz: "Ainda não reparou que venho sem bengala?" Faço-me estupefacto: "Olha, pois vem! Mas o que é que se passou?" Responde-me: "Iniciei um tratamento novo; ainda só fiz uma sessão, mas já está a dar resultado". Ela caminhava razoavelmente bem.
A Missa decorre. No momento da Comunhão, na fila, uma senhora caminha com dificuldade. E quem eu vejo a acmphanhá-la? A "ex-senhora da bengala". Ajudava-a com todo o entusiasmo e carinho. Foi levá-la ao lugar.
No fim de Missa, publicamente fiz menção deste caso (mas sem nomear fosse quem fosse; só os conhecidos ficaram a saber de quem se tratava; até porque também estavam todos contentes).
Quando a "ex-senhora da bengala" ia a sair a capela, disse-me: "Quando eu melhorar mais um bocado, até se vai admirar daquilo que eu serei capaz de fazer!".
|
25.06.08 @ 22:36:34. Archivado en esperanza
Fui visitar um doente: numa sala de 6 camas. Ao entrar, saudei os que estavam acordados. Dirigi-me à pessoa que ia visitar.
Ao sair, houve um rosto que me chamou a atenção. De um homem forte. Disse quem era e meti conversa. Não foi preciso esperar muito para que as palavras lhe saissem como que num turbilhão.
"Eu sei que não me espera muito tempo de vida. Tenho consciência disso. Aquela esperança na medicina, já não me desperta muito interesse. Sei que tenho 'os dias contados'! Todos os profissionais fazem o que podem. E eu também. Esperança, não tenho. Mas deixe que lhe diga que tenho optimismo. Procuro viver cada momento da melhor maneira. Repito: com optimismo. Sou feliz assim. Se me sinto vivo neste momento, há que vivê-lo bem. Para quê dramatismos? Sempre que os tratamentos mo permitem, lá vou eu ao meu trabalho. E gosto muito do que faço. Não tenho esperança, mas tenho optimismo."
A conversa continuou, mas isto foi o essencial do que ele me disse.
Para quê mais discursos, se ele se sente bem assim?
Ainda o hei-de encontrar mais vezes.
|
24.06.08 @ 23:14:52. Archivado en esperanza
Há muito tempo que vinha a sonhar com uma equipa inter-religiosa do Serviço de Assistência Espiritual e Religiosa neste Hospital.
Hoje, demos o 2º passo na realização deste sonho; o primeiro, foi convocar as pessoas. Reunimo-nos pela primeira vez. Dez pessoas. Dos convidados, só faltaram 4. Faltaram-nos os irmãos ortodoxos, adventistas do 7º dia, judeus e muçulmanos. Esperamos que não nos faltem para a próxima reunião. Muitos outros ainda podem vir.
Conversámos, dialogámos, rezámos.
Temos trabalho programado. O sonho começa a realizar-se. Tenho a certeza de que o Espírito nos vai encher de surpresas.
O Hospital espera-nos!
Posso pedir que rezem por nós?
|
23.06.08 @ 23:23:44. Archivado en amor
Há seis anos que nos conhecemos. Encontramo-nos várias vezes. Posso dizer que sintonizamos em muitas ideias. Diz que não é católico. Pelo menos diz que não é 'praticante'. Tem sucesso na profissão: conquistado a pulso. Já com quarenta e tal, tirou um curso superior, o qual exerce agora com todo o brio e felicidade: foi para isso que sempre lutou, pensava eu.
Diz (e eu acredito) que é feliz com a esposa. Tem um filho.
Com toda a felicidade que fui capaz de lhe ver nos olhos, disse-me:
"Olhe, o meu filho é a maior realização da minha vida! Não foi a profissão que me realizou plenamente. Mas sim o meu filho. Por causa dele, eu lutei. Ele é a minha melhor obra. Não me posso sentir mais feliz. Sou um pai realizado."
E eu também fiquei feliz. Por eles. Pais e filho.
E, depois desta conversa, ficámos ainda mais amigos.
|
17.06.08 @ 23:33:43. Archivado en afectos
Uma vida passada no estrangeiro: como emigrantes. Muito trabalho, poucas férias. Dois filhos. Lá os foram educando conforme o tempo e as possibilidades o permitiam. Chegado o tempo da reforma, o casal volta para a sua terra. Os filhos ficaram no país que os viu nascer e crescer.
>> Sigue...
|
27.05.08 @ 23:19:15. Archivado en gratitud
A vida dum capelão hospitalar não é só lidar com o sofrimento, com a dor.
Há momentos de felicidade quando a dor (física, moral e espiritual) é superada; há momentos de alegria quando vemos que, depois dum internamento prolongado, o doente (ex-doente) sai alegre, feliz e a dizer: "Foi difícil este espaço de tempo, mas velu a pena! Saio com saúde física e espiritual. Fiz amigos não só entre os profissionais, mas também entre os colegas de infortúnio. A minha fé também sai fortalecida. Abençoado o tempo que aqui passei".
Mas estes momentos de felicidade também os passamos com os profissionais da saúde. A solidariedade e a camaradagem entre eles é algo que se deve valorizar cada vez mais.
Ontem, ao fim do dia, participei na "despedida" duma enfermeira que se reformou.
>> Sigue...
|
07.05.08 @ 22:39:32. Archivado en ilusión
Depois de ter recebido a história do post anterior, fui chamado de urgência para dar a Unção dos Doentes a uma jovem de 20 anos.
Encontrei uma mãe despedaçada. A filha tem um gravíssimo problema cardíaco. Está em pré-coma. Aos 3 anos teve um linfoma; aos 7, teve leucemia. Há 10 anos que o problema cardíaco apareceu e se foi agravando. E agora, lá está ela deitada numa cama, cheia de máquinas que a mantêm viva (artificialmente?). Vivem sós as duas: o pai abandonou-as há muitos anos.
>> Sigue...
|
06.05.08 @ 17:53:48. Archivado en ilusión
Enviaram-me esta "história" por internet. De certeza que já muita gante a conhece. Mas não resisto a colocá-la aqui:
"Ela deu um pulo assim que viu o cirurgião a sair da sala de operações. Perguntou-lhe:
'Como é que está o meu menino? Ele vai ficar bom? Quando é que eu o posso ver?'
O cirurgião disse:
'Tenho pena. Fizemos tudo, mas o seu filho não resistiu.'
Ela perguntou:
'Porque é que as crianças pequenas têm cancro? Será que Deus não se preocupa? Onde estavas Tu, Deus, quando o meu filho necessitava?'
>> Sigue...
|
25.04.08 @ 12:30:20. Archivado en solidaridad
Várias causas contribuíram para o seu internamento. Uma vida de amargura, de solidão. O seu corpo é o seu instrumento de trabalho e o seu ganha-pão. No intervalo de cada cliente, e com o dinheiro adquirido, lá se ia injectar; para esquecer? Não importa por agora. Dois filhos já lhe foram 'tirados'. A família desprezou-a por completo.
Agora, deitada numa cama, não tem consciência do local onde se encontra e muito menos do seu estado de saúde. Tem por perto os profissionais de saúde. Uma religiosa vem visitá-la. Conhece-a 'da rua'. Também vem uma colega da rua e um cliente. Estas são as suas amizades sinceras. Vêm mesmo sem ela ter consciência de que vêm. E choram. Amizade sincera. Esta é a sua família.
|
Porquê?
É a pergunta que me vem à mente sempre que penso nas horas que passei no último dia de estágio no INEM.
Porque é que uma grandíssima parte das chamadas que recebemos são de pessoas que vivem em solidão?
De várias camadas etárias. Mas, para o final do dia e princípio da noite, as pessoas idosas não se cansavam de ligar a pedir ajuda. "Estou doente". "Sinto-me mal". "Acho que vou morrer". "Parece que o meu coração pára". "Acudam-me que me sinto aflito". "Mandem-me depressa uma ambulância". "Salvem-me antes que eu acabe com a minha vida".
>> Sigue...
|
20.04.08 @ 22:12:02. Archivado en amor
Era da Bulgária. Já há alguns anos que veio para esta zona trabalhar. Para ver se melhorava a sua situação de vida. Deixou por lá toda a família. Por cá, estava sozinha. Trabalhou muito. fez limpezas... Começou a sentir algo esquisito na sua garganta: de médico em médico, foi-lhe detectado um tumor. Além da doença, a sua situação económica era mesmo difícil. Pessoas de bom coração a acompanharam. Procuravam que não lhe faltasse nada em casa.
>> Sigue...
|
17.04.08 @ 16:01:43. Archivado en dignidad
Os meus amigos sabiam que eu todas as semanas ia passar uma noite a locais onde havia prostituição feminina.
Tentava "estar com", ouvir os lamentos, as histórias de vida com muito para contar.
Pois esses meus amigos começaram a pedir-me para eu levar os seus filhos e filhas.
Tive alguma relutância.
Não por medo dos jovens, mas por pudor e respeito para com as prostitutas. É que custa expôr a vida a pessoas que não "estão" dentro da vida.
Mas acedi.
Um dia, fui com um pequeno grupo de jovens.
Dirigimo-nos ao local onde se encontravam as prostitutas.
Uma delas chamou-me; já nos conhecíamos.
Tinha 65 anos. Vivia numa casa com duas divisões: sala-cozinha e quarto.
>> Sigue...
|
13.04.08 @ 23:43:13. Archivado en amor
Soube que tem um casal de filhos; mas, como não andam de bem um com o outro, não a visitam muitas vezes: não se querem encontrar!
E, enquanto isto, ela (de 80 e tais anos) vai definhando. As duas colegas de quarto sabem da sua carência de afecto e procuram dar-lho o mais que podem. Mas nem tudo podem fazer. As forças físicas delas são poucas ou nenhumas.
Ontem, à hora do almoço, entrei no seu quarto; as duas colegas já tinham almoçado, mas ela ainda continuava com quase tudo à frente.
"Então, não há apetite?"
"Não, não sou capaz de comer!"
>> Sigue...
|
08.04.08 @ 01:47:19. Archivado en amor
Uma ambulância. Dois técnicos. Doze horas de serviço. A correr, que é preciso acudir com urgência, porque os casos também são urgentes. São seres humanos que estão em causa. É a vida que está em causa.
O pulsar duma cidade onde tanta gente passa despercebida. Onde tantos vivem sem ser notados. A solidão, o desespero, a fome, a droga...
Uma ressaca duma quase over-dose, um fim de semana sem comer seja o que for.
O marido que, ao acabar a semana, diz que se vai separar; os comprimidos, a desilusão, o mundo que desaba duma só vez sobre os ombros, a falta de apetite que leva a estar tanto tempo sem comer...
Um acidente de viação de alguém que está a iniciar a vida, e a esperança dum futuro melhor...
A solidão que se faz dor, dentro do carro num parque...
Os sorrisos de quem se sente agradecido, de quem teve alguém que cuidou.
Os segredos que se dizem no meio de tanta dor.
A alegria do dever cumprido. A felicidade transbordante de ter servido.
A entrega e a amizade dos técnicos.
Uma cidade onde choviam gotas de dor misturadas com alguns raios de sol.
A minha cidade. Que hoje me apareceu mais bonita.
|
04.04.08 @ 09:50:56. Archivado en esperanza
Sabia da dificuldade que ele tinha em receber visitas, em conversar.
Depois da fase da negação, encontra-se, agora, na fase da revolta. Se permite algumas poucas visitas, é porque deseja sentir-se seguro; mas sem conversas.
Arrisquei. De manhã, passei só para dizer umas "larachas". Rimo-nos (tem um sorriso cativante). Eu disse que talvez voltasse de tarde.
"Mas de tarde tenho cá algumas visitas. Era bom que fosse noutra altura."
"Ok. Virei cá antes da hora das visitas. Assim, estaremos mais à vontade."
Tem 24 anos. Quantos sonhos tem um jovem desta idade!...
Conversámos sobre "objectivos" e "horizontes". Os "horizontes" como que os nossos ideais, aquilo para o qual caminhamos a longo prazo. Os "objectivos", como aquilo que eu posso realizar agora, no imediato. E os meus objectivos são diferentes dos dos outros. No hoje, no aqui e no agora, que objectivos é que eu posso realizar?
Vi que era tempo de ele descansar um pouco.
"Posso fazer-lhe um pedido? Sempre que passar por este piso, venha ver-me".
É claro que vou. Era isso que eu queria. Foi para isso que eu fui ao seu quarto.
|
27.03.08 @ 23:34:42. Archivado en inseguridad
Eram 22:30. Tinha terminado o trabalho; arrumei o gabinete, conversei com o porteiro de serviço, conversei com o Enfermeiro Coordenador... E saí.
Cá fora, no exterior da portaria, encontrei várias pessoas (era hora de mudança de turno). Mas houve uma pessoa que me chamou a atenção.
Um homem dos seus 50 e tal anos. Vestia pijama e roupão. Portanto, estava internado. Tinha vindo passar um bocado de tempo à rua. Sentado num banco, cigarro nas mãos, notei-o bastante pensativo.
>> Sigue...
|
23.03.08 @ 12:02:46. Archivado en amor
José tiene una grave enfermedad a nivel del cerebro que le provoca un inmenso sufrimiento psíquico y que hace con que los que lo rodean sufran también. Dentro de algunos dias José irá hacer un tratamiento que, así lo esperamos, le dará una más grande calidad de vida.
Hoy, cuando llegué al hospital, encontré José en mi despacho. Hablaba con la Asistente Espiritual. Él tenia una rosa en su mano. Como la imagén de la Virgen tenia muchas flores ofrecidas por las personas que visitán la Capilla, él ha pedido para cojer una rosa.
"Mi madre viene hoy a visitarme y yo quería darle una flor!"
Ha sido bueno ver la Asistente Espiritual a prepararle el 'bouquet': como no habia un papel bonito (ni donde comprarlo), nos servimos de un belo pañuelo; pero habia un bonito lazo y lo hemos colocado.
La alegría de José era enorme. Con la rosa en su mano, él se ha marchado feliz:
"Tengo ya una flor para ofrecer a mi querida madre! Es un ramo sencillo, pero la sencillez es amor! Está muy hermosoo! Mi madre va a quedarse muy feliz!!!!"
|
13.03.08 @ 10:04:56. Archivado en esperanza
Hace muchos años que la conozco. Vivia en Lisboa, pero venia muchas veces a su rincón. Estando en su rincón, todos los Domingos iba a la Celebración Eucarística.
Siempre la conocí débil y con un aspecto enfermizo. Realmente, ella siempre ha sido enferma. Pero siempre la advertía con alegría. Ella era capaz de aceptar su condicion 'normal'.
>> Sigue...
|
09.03.08 @ 13:04:05. Archivado en salud, fe
Es de lengua española. Con una cultura superior. Le murió una hija de 5 años en sus brazos: aguantó con toda su valentia. Encuentros y desencuentros en la vida. Pero... jamás se desalientó en la Fe. Lucha, trabaja, mismo lejos de su país natal. A lo lejos, tiene alguien que la ama. Pero está lejos.
>> Sigue...
|
08.03.08 @ 01:58:14. Archivado en amor
Umas 11 horas da manhã. Tinha sabido que um doente que esteve internado, se encontrava em determinado serviço para uma consulta de rotina. Resolvi ir revê-lo para saber da sua situação de saúde.
>> Sigue...
|
05.03.08 @ 18:46:36. Archivado en amor
A vida era difícil para muita gente.
A escolaridade e a saúde ainda não estavam democratizadas.
Ganhava-se muito pouco nos empregos que se conseguiam arranjar.
No entanto, recordo-me das músicas que saíam das gargantas daqueles e daquelas que lançavam a semente à terra ou faziam as colheitas.
Recordo-me da alegria das danças, da união em trabalhar para fazer a festa da terra; as ornamentações para as ruas, a feitura das fogaças (tipo tabuleiros de Tomar) para leiloar (eram quase sempre os próprios que as tinham oferecido que as iam "arrematar" no leilão; meu Deus que despiques!).
>> Sigue...
|
03.03.08 @ 11:57:51. Archivado en solidaridad
Vivia num morro, numa barraca de madeira, bem perto do rio. Tinha 4 filhos, todos menores. Já tinha andado "na rua", mas, agora, tinha estabilidade afectiva (o seu companheiro era um homem carinhoso para ela e para os miúdos; e era trabalhador).
Um cãozito (muito meigo) à porta da barraca.
>> Sigue...
|
29.02.08 @ 10:36:07. Archivado en soledad
Ao vê-la entrar no gabinete, reparei que vinha bastante nervosa e com muita ansiedade.
"Venho duma consulta. Não me tenho sentido nada bem. Há uns dois meses tive uma ameaça de enfarte. Apesar disso, o médico disse-me que a situação está a melhorar. Mas continuo a sentir um aperto enorme no meu peito. Não sei do que isto será. Olhe, todos os dias peço a morte a Deus. Não quero viver. Estou farta da vida. Vivo num rés-do-chão, para não subir escadas; tenho uma filha que vive no 3º piso. Às vezes, passam-se dois meses sem ela me visitar...
>> Sigue...
|
28.02.08 @ 09:52:53. Archivado en revuelta
Depois da visita a algumas enfermarias, fui até ao meu gabinete, onde aproveitei para escrever algo.
Ouço bater à porta.
"Posso entrar, padre?" Era uma senhora dos seus 30 e tal anos.
Levanto-me para a receber. Mas vejo que vem assustada, num sofrimento bastante grande.
Convido-a a sentar-se. Nem foi preciso fazer fosse que pergunta fosse.
>> Sigue...
|
27.02.08 @ 13:23:29. Archivado en salud
Estava a sair do gabinete.
Um homem de avançada idade abeira-se de mim.
"Por favor, vá junto do meu filho. Ele tem uma doença grave. Pediu a sua presença".
>> Sigue...
|
27.02.08 @ 03:14:00. Archivado en Sobre el autor
Tengo 55 años de edad, y 30 años de ordenación sacerdotal. He sido párroco durante 23 años, de 5 parroquias rurales y 1 urbana. Estuve 1 año en la Diócesis de Versailles en mi año sabático.
>> Sigue...
|
:: siguientes >>
Blogs
El barón rampante
A los que aman (Gabril Kail Gibran)
Jesús Bastante |
Esto es lo que hay
"Andaba como Charlot"
Miguel Ángel Violán |
Opinión
Francisco Muro de Iscar - Crear empleo, no problemas.
|
El blog de Carlos Corral
¿Es posible revisar los Acuerdos España-Santa Sede?. [BLOG.272]
Carlos Corral |
El alma del haiku
Nombrar el "yo"
Vicente Haya |
Humanismo sin credos
La destrucción del mundo antiguo a manos del cristianismo (5/6)
Asoc. Humanismo sin Credos |
El blog de Antonio Cabrera
Hombres, mujeres...y seres humanos.
Antonio Cabrera |
Diario nihilista de un antropólogo
No es la guerra de la Independencia
Manuel Mandianes |
Secularizados, mística y obispos
Obispos. El borrico
Josemari Lorenzo Amelibia |
No más mentiras
Irak: Petróleo, guerra, secuelas
Antonio García Fuentes |
Gastronomía Navarra
Torrijas- Receta del libro Escuela de cocina navarra "El Bosquecillo"
Mª Rosario Aldaz Donamaría |
La Marea de Pérez Henares
La Reforma Laboral , los ultraliberales y el bunker sindical
Antonio Pérez Henares |
Políticamente acorrecto
11-M: Bofetada a Pedro J. Ramírez, director de El Mundo
José Donís Català |
Bokabulario de Fernández Barbadillo
Otro suicidio de un parado
Pedro Fernández Barbadillo |
Isabel Gómez Acebo
Obama, los obispos y la conciencia
Isabel Gómez Acebo |
cl@sicodigit@l
Asier Polo da la bienvenida al Forum Musikae
Paulino Toribio |
La espingarda
El País dixit, el PSOE se va al carajo.
Antonio Javier Vicente Gil |
El Blog de Francisco Margallo
La cigüeña sobre el campanario 2
Francisco Margallo |
Blog del País Vasco
Más euskera, menos médicos
Raúl González Zorrilla |
Totalitarismo y terrorismo islámico
La crisis de Siria revela la hipocresía de los diputados árabes de Israel. Por Eliezer Yaari
Doctor Shelanu |
|