
27 años de edad. Futuro promisorio. Trabaja en una Multinacional. Da clases. Conferencias. Tiene proyectos. Desarrolla descubiertas y aparcerías. Está novio. Ms allá de su trabajo, anela constituir família. Cómo casi todo el mundo. Sospecha que tiene un linfoma. Todavía no está seguro de eso. Voz calma, aún que diga que su voz está muy diferente de lo que era ("He aprendido a colocar mi voz!"). Hemos hablado un poco: lo posible. Él se cansa cuando habla: hablar le provoca la tos. Hace unos días me decía: "Estoy descubriendo que soy ateo". Porque?, le contesté. "Oijo mis colegas enfermos que se lamentan y dicen 'porque a mí?' 'que mal hice yo a Dios?' 'Dios está castigandome'... Yo no soy capaz de decir eso. Con mi mentalidad científica, todo esto hace parte de la naturaleza humana."
Me acordé de una persona que hace unos tiempos me ha dicho: "el Hospital es un cementerio de Dios". Las imagenes de Dios que vamos construyendo en nuestra vida, es en el Hospital que las enterramos. El dios tapa-agujeros, el dios milagrero, el dios justicero, el dios que está fuera y a quién llamamos para actuar en cada una de las situaciones haciendonos infantiles... estos dioses mueren en el Hospital. Tenemos que enterrarlos. Porque ellos no son el Dios de JesuCristo. Como dice alguién en un comentario al Evangelio de este fin de semana (Marcos 4, 35-40): "Dios está con nosotros, pero guarda silencio"
Antonio no es capaz de 'investir' contra Dios en su enfermedad. Por mi parte, no sé si él está a ser tan ateo cuanto eso! Pero lo respecto en su no-creencia. Da gusto charlar con Antonio. Solo espero que él sea capaz de realizar lo que quiere para dentro de unos 5 o 6 años (ya que no lo ha conseguido por lo momeento): ser padre de uno o dos hijos.
Un abrazo, Antonio. Seguiremos charlando. Siempre que lo quieras y lo puedas.
|
20.05.09 @ 16:00:42. Archivado en duelo
En el día 17 de Febrero, yo pensaba: "Un día más como tantos otros días". Y recordaba:
"Un matrimonio con una hija de 22 años ingresada en la Medicina Intensiva: un accidente de tráfico casi le quitaba la vida; está inconsciente; aún no la han podido ver; estan ansiosos por el momento del encuentro: 'no sabemos como la encontraremos; todavía no hemos caído en la realidad y seguimos teniendo muchas dudas; no quiero perder la fe - me decia su madre - pero todo esto nos está siendo muy difícil!' ".
>> Sigue...
|
23.02.09 @ 13:30:14. Archivado en amor, dolor
Me llamaron a toda prisa y de emergencia:
"Padre, necesitamos de usted. La señora Alda está muy mal; tiene la vida presa por algunos minutos. Su marido y dos amigas estan junto a ella."
Me marché para la habitación de la señora Alda. Enconré su marido muy lacrimoso. Nada más de verme, salió de la habitación. Me dejó a solas con su esposa. Pero noté que ella ya habia fallecido. Rezé un poco. Cuando sali de la habitación, noté que su marido ya no estaba allí: le habián llevado para la sala de estar. Lo busqué. Entrementes, he pasado por la sala de enfermería y he notificado los enfermeros de lo que estaba pasando. Y que llamasen el doctor, visto que el señor Antonio iba a necesitar de él.
>> Sigue...
|
Hospital de Dia. Porque es viernes, el salón estaba ocupado sólo a unos 50%. Personas de todas las edades y sexos. Unos acompañados por un familiar. Otros (muy pocos) estaban sólos. Unos más tristes, otros ni tanto. Unos con vómitos, otros ya 'experimentados' en estos trabajos. Alguien que viene hacer el tratamiento por la primera vez: mirada y rostro interrogativos; y estaba sólo; se sentia desamparado; 55 años, pero con semblante de quién aparenta unos 70.
Un joven de 20 años con un linfoma. Su madre lo acompaña. Él duerme. No lo quizo despetar y he hablado con su madre. Las madres son siempre un pozo de afecto, de preocupación para con sus hijos. Preferirían sufrir ellas y no ver a sufrir a sus hijos. "Es él que me da fuerza. Para que no me vea a sufrir me dice para no estar triste porque, si no, mis arrugas se quedarán más acentuadas. Intento no le enseñar mi sufrimiento; pero, a veces, todo es superior a mí. Voy a intentar no perder la esperanza!"
La dejo. Pasados unos minutos, miro hacia atrás y veo la madre a mirar fijamente su hijo. Me parecia que estaba charlando con él. Pero él continuaba dormiendo.
Y miro de nuevo para el hombre de 55 años. Me ha dolido el semblante de este hombre. De quién no estaba entendeno lo que estaba a pasar. Y continuaba sólo. Ya no tenía madre para hablarle, incluso en el silencio.
|
Em discurso directo:
"Depois de me ter sido diagnosticado um cancro no ovário, de ter feito quimioterapia durante algum tempo, estive hospitalizada muitos meses.Fui operada várias vezes (retiraram-me primeiro um ovário, depois tive que retirar o outro, passado uns tempos foi o útero e alguns meses mais tarde o rim esquerdo). No pós-operatório da operação ao útero tive um AVC que me deixou todo o lado esquerdo paralisado, uma lesão no cérebro que de quando em vez me provoca fortes dores de cabeça e a usar fraldas. Sempre fui uma pessoa muito alegre, sem conseguir estar parada. Andava sempre de um lado para o outro, tinha sempre algo para fazer. Sou jovem e a minha vida era uma correria constante.Quando me vi numa cama, sem me poder mexer, entrei em total desespero. Muitas vivências negativas do meu passado começaram a vir-me à memória e mais desesperada e angustiada eu ficava. Para mim viver já não fazia qualquer sentido!! Sentia-me lixo, inútil, sem qualquer vontade de estar ou falar com as pessoas. Não queria ajuda para nada, recusava tudo, não queria ver ninguém. Isolei-me de tudo e de todos.O meu único pensamento era a morte; só queria morrer!! Tentei o suicídio, mas Deus pegou em mim ao colo e aqui estou eu…No meio de todo o meu desespero, um dia, peguei no portátil e abri este blog do nosso querido e grande AMIGO o Sr. Padre "Migalhas" e comecei a ler todos os textos…. Cada um deles parecia-me ser escrito para mim. Comecei a comentar os post's e escrevi-lhe para o email pessoal. Nunca pensei ter resposta, mas ela veio… e a força que este"meu" querido AMIGO me deu, juntamente com as suas orações, fizeram com que os meus olhos se abrissem e começassem a ver a vida de uma forma diferente. Comecei a lutar… a vontade de viver novamente, começou a renascer dentro de mim!!! Já em casa, em recuperação, a fazer fisioterapia e outros tratamentos, um dia abri o blog (pois nunca mais o deixei de ler) e o texto lá escrito deixou-me a pensar… o nosso AMIGO escrevia as suas experiências no INEM. Tinha sido convidado para formar parte da equipa e cada palavra que escreveu deixou-me alguns dias a reflectir na minha vida…Dentro de mim começou a nascer uma vontade louca de também fazer alguma coisa por esta nossa sociedade que cada dia está mais virada para o TER do que para o SER, o DAR-SE…Descobri que ter maior alegria e a minha vida ser completa não basta TER. A alegria nasce do facto de eu poder AMAR alguém que anseia pelo meu amor… Um amor desinteressado! O mar da nossa vida torna-se oceano quando partilhamos a nossa existência com quem necessita verdadeiramente dela. Lembrei-me de Jesus Cristo que se apresentou como quem veio " não para ser servido, mas para servir e dar a vida em resgate por todos" (Mt.20, 28). A Sua morte foi a suprema manifestação do amor que n'Ele se fez serviço gratuito à "multidão" dos Homens. Comecei a trabalhar afincadamente na minha recuperação total. Eu tinha como meta deixar a cadeira de rodas, as muletas, as fraldas…. Eu queria e ansiava ser voluntária!!!!
>> Sigue...
|
15.09.08 @ 00:44:26. Archivado en solidaridad, dolor
Nos conocemos hace mucho tiempo. Pero hace poco más de un año que no hablamos.
Ha tenido un gran problema de salud. Después de una intervención quirúrgica tuve de hacer quimioterapia y radioterapia. Felizmente parece que lo peor ha sido ultrapasado.
Hace unos días nos hemos encontrado.
"Mira como va tu vida? Y tu salud?"
"Al nivel de la salud física todo va corriendo normalmente. Claro que mis capacidades físicas jamás fueran las mismas. No estoy totalmente disminuido, pero... He tenido un matrimonio de veinte y pocos años. Pasado algún tiempo después de la intervención, han comenzado los problemas en mi casa. Yo sé que no podría corresponder totalmente a las expectativas de mi mujer en relación a mí: la enfermedad y los tratamientos han dejado marcas. Ella terminó por pedir la separación y yo no ofrecí resistencia. Nos divorciamos. Me encontré sólo. Vacío. Fue el segundo gran terremoto de mi vida después de la enfermedad."
"Y ahora? Al nivel de la serenidad, de la auto-estima, como van las cosas?"
"Mire, hace un año encontré alguien que está aceptandome como soy yo y como yo me encuentro. Tenemos una muy buena relación."
Yo iba escuchando. Pero veía que había algo en él que yo no estaba siendo capaz de alcanzar.
"A pesar de que me siento más o menos bien, hay algo que me está haciendo sufrir. Me hace falta la fuerza de la Comunión. Y yo la necesito tanto! Las leyes de la Iglesia dicen que no puedo recibir la Comunión por estar casado civilmente. Porque no puedo yo comulgar?"
Charlamos durante algún tiempo. No voy a decir aquí cual la "solución" que hemos encontrado para su problema. Pero creo que él salió mucho más a gusto.
|
Lo sé que tiene un hijo y una hija; pero, como están enfadados entre si mismos, no la visitan: no quieren encontrarse!
Y, mientras esto, ella (de 80 y muchos años) se consume. Las dos compañeras de habitación saben de su carencia de afecto y procuran darlo lo más que pueden. Pero ni todo pueden hacer. Sus fuerzas físicas son pocas o ningunas.
Ayer, a la hora del almuerzo, fui a su habitación; sus dos compañeras habían ya comido, pero ella aún estaba con casi toda la comida junto a sí.
"Mire, no hay apetito?"
"No, no soy capaz de comer!"
Aparte sale un piropo: " Lo que le va es que le pongan la comida en la boca!" Todos nosotros sonreímos.
"Vamos a ver si alguna comida va a desaparecer! Primero la sopa. Creo que está muy sabrosa..." Tomo la cuchara y comienzo a darle la sopa en la boca. Han sido solo 5 cucharas, pero fue muy bueno.
Veo una taza llena de fruta triturada. Comienzo a darla a las cucharadas. La comió toda.
Había una taza más de pudín.
"No, no quiero nada más!"
"Mire, solo 3 cucharas. Puede ser?"
"Sí,pero solo 3!"
"Muy bien. Vamos a ver: una... una y media... una y tres cuartos... dos... dos y media... dos y tres cuartos... tres!" Y se fueran siete cucharas de pudín!
"No puedo más. Pero ahora estoy consolada!"
Lo que hace falta a esta enferma no es apetito: lo que le falta es alguien que le de atención!
Y sus dos hijos continúan enfadados.
Qué pena! Así, la sopa, fruta y pudín continúan encima de la mesa sin que esta pobre mujer les sea capaz de tocar.
|
09.09.08 @ 12:01:42. Archivado en amor, afectos
El señor José está hospitalizado hace dos meses. Es un hombre simpático, y tiene 70 años. Casado con D. Maria. No tienen hijos. Todos los días, puntualmente a las 14 h., su mujer lo viene a visitar. La semana que pasó me acerqué de ella para darle la enhorabuena por la manera como siempre viene vestida: con el traje tradicional de su tierra. Ayer, por la mañana, he visitado el sr. José. Estaba triste (lo que no es nada normal en él). “Ayer, a las 14:30, comencé a quedarme preocupado: mi mujer no aparecía. Más tarde, me han dicho que ella habia tenido una gripe y no podria venir. Solo por la noche me dijeran que ella estaba hospitalizada aquí en el hospital, a raiz de un AVC. Aún no sé en que enfermería ella está, pero la quiero ir a visitar.”
Por la tarde hemos conducido el sr. José a visitar su mujer. Lo hemos llevado en una silla de ruedas. El encuentro entre los dos fué indescriptible. El cariño, el afecto, la alegría… Los dejámos a cortejar un poco.
“Ahora estoy un poco más descansado. He visto que ella está bien. La amo y nos amamos mucho.”
|
Estaba en frente a mí. Todos los días me (nos) viene a visitar. Por la mañana, aún antes del desayuno. Pide permiso para entrar y se senta en uno das los asientos vacíos. Tiene un 'refran' que le es habitual: "Hoy van a matarme!". Es enfermo da la psiquiatría. Hace más de una semana 'le prohibí' que repetiese ese 'refran'. Y él ha cumplido. Pués si todos nosotros le queremos bién, como le ibamos a matar? Es extremadamente inteligente; demasiado. Él sabe história, geografia; canta bién y es capaz de hacer letras para canciones. És muy simpático, podemos decir que es un gentleman! Le gustan mucho las galletas y también de regalar revistas del corazón a las chicas. Deprisa va a tomar el desayuno y regresa de nuevo para junto de nosotros.
Ayer, al contrario de lo que ocurre normalmente, solo ha llegado al mí despacho por las 10 de la mañana. Como estaba con alguno apetito, busqué unas galletas que tenía e también le ofrecí. Las comemos todas. El paquete se quedó vacío. Él se ofreció para colocarlo en la basura. Le he dicho: "no te molestes: voy yo a colocarlo en la basura". Él se quedó triste. Me equivoqué. No he sabido aprovechar la disponibilidad de Manuel. Le pedí perdón. Y seguimos amigos.
|
Su esposa me pedió para visitarlo. Pero me avisó que le era muy difícil hablar: su estado de enfermedad era ya muy avanzado. Entretanto, me contó la historia de estos últimos 3 años de vida de su marido. Él tiene 30 años. Hace 3, a su primera esposa le fue detectado un melanoma. La enfermedad avanzó tan rápido que, pasado un año, falleció. Aliviado el shock, él intentó rehacer su vida.
“Comenzamos a enamorar. Su esposa había fallecido hacía poco más de un año. De un momento para otro, también le fue declarado un melanoma. Nos casamos hace 15 días. Deseábamos que nuestro amor fuese sellado por el matrimonio. Ahora, aquí está, en fase terminal. No se percibe ya lo que dice. Por favor va a visitarlo. Yo ya le he dicho que vendría demandar a usted que lo visitara. Hoy, por la mañana, con mucha dificultad, me preguntó: “no viene a visitarme el capellán?”
Me preparé interior y exteriormente. Hablé un poquito con la familia que estaba reunida junto a él en la habitación. Pasado un rato, demandé que me dejarán a solos con Anselmo. Intenté hablar. Pero que palabras podría tener yo? Hay momentos en que las palabras no tienen lugar. Aquel momento lo era. Anselmo tenía mucha dificultad en respirar. Cansado y lleno de dolor. Intentó decirme algunas palabras (pocas), pero aún se cansaba mucho más. Me miraba como que a decirme “no soy capaz!”. Con su mano derecha me pedió la mía. Nuestras manos han charlado mucho una con la otra; casi se podría oír lo que ellas decían, con todo el silencio que estaba en la habitación.
Pasados algunos momentos, Anselmo se dejó endormir con su mano agarrada a la mía.
Aproveché su sueño para rezar un poco. Su mano me daba más fuerza para rezar. Mi plegaría como que fue una canción de acunar. Cuanta fuerza tenía la mano de Anselmo! Y cuanto yo he aprendido de él!
|
Tiene 29 años. No lo conocía hasta que lo he visto en un internamiento. Ayer, ha venido a saludarme acompañado de un colega suyo. Me ha demandado que le diera un rosario para colgarlo a su cuello.
Esta tarde, cuando iba en búsqueda de otro enfermo, lo encontré. Venia acompañado por una otra persona que yo conocía ya, hace unos 7 años. Los saludé y me quedé sorprendido cuando veo que él es hijo de esa persona que yo conocía.
Su historia es muy sencilla: ha ingerido una sobredosis de medicamentos. Quería terminar con su vida. Ha tenido un romance durante 7 años con una chica que se ha separado de él hace 1 mes. La amaba tanto que no fue capaz de aguantar el dolor de la separación.
Ingenuamente le he dicho que “una mujer no merece que terminemos con la vida por nos haber quitado!” Esta mi afirmación ha sido de todo ingenua y nada respetadora de su sufrimiento. Él muy simplemente me ha dicho que el amor no se puede medir.
Pasadas unas horas, alguien me encuentra y me dice: “Soy el abuelo de Hugo. Yo sé que él estuve hablando con usted. Me ha llamado por teléfono y me ha dicho que esta tarde estaría en la Misa. He venido a visitarlo y quiero estar junto a él. Por favor, ayude mi nieto.”
En la Misa veo los dos: abuelo y nieto. En la homilía, Hugo y otros colegas suyos han tenido conciencia que yo me he dirigido a ellos. Lo noté en sus rostros.
Terminada la Misa, Hugo y su abuelo vinieran saludarme. He preguntado a Hugo: “Te gusta tu abuelo?”. Él me contestó: Yo AMO mi abuelo!”
Creo que este amor aún va a dar muchos frutos. Amen
|
18.08.08 @ 12:44:33. Archivado en afectos
Estabamos en el 14º Domingo del Tiempo Ordinario.
En el Evangelio, decía Jesús: "Venid a Mí, todos los que estáis fatigados y agobiados, y Yo os aliviaré" (Mt. 11, 28).
En la homilia, hablaba yo de las correrías hoy día, de la nuestra vida de estrés... hablaba aún de las vacaciones que muchos de nosotros tenemos y que son vividas en el mismo corre-corre de todo el año. Decía yo que es necesario, hoy más que nunca, aprender a saborear la vida, a saborear las pequeñas cosas de la vida, del día-a-día. Saborear el apretón de manos de un amigo, saborear el servicio que los otros nos prestan, saborear el poner del sol...
De repente, Luís, un internado en el servicio de Psiquiatría, siempre atento al que yo decía, irrumpe, alto y fuerte: "Es verdad. Y si contemplarmos el poner del sol en la compañía de una chica guapa, será aún mucho mejor!"
Una sonrisa se abrió en el rostro de todos los que estaban presentes. Esta 'broma' de Luís ha venido muy a propósito.
Al terminar la Misa, él me ha dicho: "Quería pedir disculpas, pero era lo que yo sentía en el momento". Nos sonreímos los dos.
Y me acordé de mi amigo P.e Vitor que escribia: "Abrir con generosidad los brazos y abrazar todo lo que está lleno de vida".
|
:: siguientes >>
|