España, Europa, El Mundo
15.05.07 @ 16:14:54. Archivado en Personajes, Políticos
Últimamente estamos asistiendo a un cambio generacional en nuestro continente. Cada uno de los países que conforman la Unión Europea, está trayendo a la escena política, líderes más jóvenes. Como siempre ha sucedido, nunca coinciden todos, del mismo color político, al mismo tiempo. Eso es un factor de equilibrio en el avance europeo hacia una mayor integración. En unas etapas de esa construcción, ha prevalecido lo social y en otras lo económico según hubiese mayoría de países con gobierno de izquierda o de derechas.
Las enseñanzas que el medio siglo de Unión Europea nos han aportado son que rara vez se desmantela lo que ya se consiguió, aunque lo fuese con gobiernos de uno u otro color. Tony Blair, que desaparece ahora de la escena política de su país y del resto del mundo, trajo de su mano la “Tercera Vía”. Si se resume su impacto en la vida del Reino Unido, habrán que reconocerse los importantes avances obtenidos en el crecimiento sostenido. Rompió con el thatcherismo, que favorecía un desarrollo salvaje y dejaba deteriorarse el sector público, hasta entonces modélico para muchos países. Ha conseguido un desarrollo espectacular del que no es ajeno Gordon Brown, su ministro de economía. El sector público está corrigiendo sus defectos y alcanzará los niveles de sus mejores tiempos pero, a la vez, la política económica va viento en popa. De no ser por el desastre de la guerra de Irak, Blair hubiese pasado a la Historia de su país como uno de sus mejores primeros ministros. En una década, Tony Blair y el laborismo reformado, han demostrado que no es necesario una Dama de Hierro para que un país prospere.
La necesidad de que “la tarta crezca”, para su mejor reparto, no siempre se cumple. Blair ha favorecido el aumento de la riqueza nacional pero hay más super-millonarios que en tiempos de Margaret Thatcher. Al mismo tiempo, los trabajadores han conseguido el salario mínimo obligatorio y la aceptación de la Carta Social Europea (CSE). La renta per cápita de los británicos, en esta década, ha superado la alemana y la francesa. Los salarios semanales han aumentado, según The Guardian, de 525 a 717 euros (de 1950 mensuales a 2.663 con 14 pagas).
David Cameron, de 41 años, es el líder de los Conservadores desde hace 17 meses, tiene ideas muy parecidas a las que traía Tony Blair en 1997, cuando alcanzó el 10 de Downing Street. El panorama generacional de los líderes de la UE occidental es el siguiente: Gordon Brown, 46 años y David Cameron, 41 en Gran Bretaña. Nicolas Sarkozy, 52 y Ségolène Royal, 54; Ángela Merkel, 53; José Luis Rodríguez Zapatero, 47 y Mariano Rajoy, 52. El portugués José Sócrates, 50 y el más veterano, el italiano Romano Prodi, 66. Los socialistas, excepto en Francia, han abandonado el dogmatismo tradicional para convertirse en socialdemócratas. El marxismo y la lucha de clases se ha quedado reducido a partidos minoritarios y hasta testimoniales. Tony Blair se retira del gobierno británico con 54 años. La edad en que otros empiezan su carrera política. La guerra de Irak le ha pasado factura pero la economía y la paz en el Ulster han equilibrado la balanza.
Europa no es un territorio ni una lengua ni una población indoeuropea, ni una bandera o un himno. Es una manera de enfocar los retos del Tiempo en la organización social y una moral laica que permite cualquier forma de pensar o de asociarse siempre que no incite a la destrucción de otros grupos. La mejor forma de manejar la globalización es la de hacerla suya e impregnarla de sus valores. Quienes pretenden combatir esa globalización con demostraciones de fuerza callejera no se dan cuenta que ceden el terreno a la parte más inhumana: la de las altas finanzas, la del crimen organizado y la de la destrucción acelerada de los recursos del planeta. El modelo europeo de organización política y económica es exportable pese a lo que digan algunos. Incluso, en casos como MERCOSUR, la lengua y la idiosincrasia permiten en teoría una mayor cohesión. Las nuevas tecnologías favorecen la realización de las utopías más audaces. El islamismo radical utiliza hoy Internet con más eficacia que sus adversarios desarrollados. Hay que invertir esa situación.
En la Unión Europea, dos tendencias se enfrentan: los que desean un mero mercado común y los que desean unos Estados Unidos de Europa. El Oeste fundador tropieza con unos europeos del Este recién llegados y que consideran EE.UU. como los únicos garantes de su seguridad frente a una Rusia que no acaba de dar confianza a quienes, durante 40 duros años, fueron reprimidos por la URSS y el Pacto de Varsovia. Urgentemente necesita la UE una Constitución que permita avanzar en su gobernanza mediante mayorías y abandonar las unanimidades que solo funcionaron hasta los 15 pero muestra graves inconvenientes con 27. Polonia, Chequia y algún país báltico, ya han empezado a dar quebraderos de cabeza a Bruselas.
Los Estados Unidos han disfrutado de un período de hegemonía insostenible por mucho tiempo con el acceso de nuevas potencias como China, la India, Rusia y algún día, Indonesia o Pakistán. Es inevitable pensar en multipluralidad y no aferrarse a unos Estados Unidos faro de la Humanidad. El Trasatlantismo debe de ser cosa de dos fuerzas similares que juntas representan una garantía en el ámbito mundial pero que tampoco ella, como ahora los EE.UU. solos, se crea única. Solo los valores morales laicos de la UE son capaces de frenar las luchas de religión que se producen fuera de nuestra área de influencia. De ahí que Nicolas Sarkozy y otros que piensan como él, tendrán que revisar sus opiniones sobre la entrada de Turquía en la UE. No es posible que los franceses de origen armenio puedan orientar la política exterior de Bruselas. Repito lo que muchas veces he dicho: Prefiero que las fronteras de Europa lleguen a Irán y Siria que no que el islamismo radical llegue a las de Grecia y Bulgaria. La sociedad turca está dando una lección de europeísmo laico que ya quisiéramos tener en muchos países de la actual Unión Europea. Sarkozy, rechaza rotundamente la entrada de Turquía en Europa pero propone un Mercado Común Mediterráneo para alejar a la vez, el terrorismo yihadista y la inmigración masiva procedente de África. Una idea que le inspiró Rodríguez Zapatero y que tiene en Barcelona su primer punto de encuentro.
Gran Bretaña, Francia, Alemania, Italia y España, tienen suficiente peso para llevar la nave de los 27 a buen puerto, con políticas liberales en lo económico y soportables pero profundas en lo social. En esos cinco países, quizá sea España la que ha percibido mejor el rumbo y de ahí que vaya a crecer este año un 4%, más del doble de Francia.
Comentarios:
Crecemos más que la media europea, pero no nos dicen, cuales serán sus consecuencias. Desde la consolidación del bipartidismos en nuestro país, no hemos hecho más que crecer, sin base alguna de sostenimiento a una sociedad más justa y equilibrada, que se pueda reputar por los comportamientos globales de la ciudadanía en educación, respeto y convivencia cívica, necesaria y vital para sentar la bases de un país más moderno y progresistamente solidario con el mundo que nos rodea. No se trata pues, de derechas o izquierdas sino de principios y la firme voluntad de los ciudadanos a no ser manejados por una clase políticas, religiosa, y sus medios afines. Somos marionetas que bailamos al son del dinero que impone el poder mediático y sus clases dirigentes.
Con izquierdas o derechas, siempre se han preocupado de combatir el fraude fiscal.
Hoy ha desembarcado un nuevo jugador en la partida que empezó hace 50 años y en cuyo tablero los políticos jóvenes, pragmáticos y liberales van dejando atrás a las grandes figuras de la política europea.
"Sarkozy no cree filosóficamente en el eje París-Berlín, pero sí cree en que los grandes países europeos sean los que construyan la Unión. Está por ver si el que suceda a Blair
está dispuesto a asumir retoques en el Tratado Constitucional europeo, y si su no aceptación provoca un aislamiento del Reino Unido, hazaña de difícil consecución por sus relaciones especiales con EE.UU..
Sarkozy, es de la misma familia política que Merkel ,pero también lo era de su antecesor Jacques Chirac, y ya vimos los resultados.
"Merkel está volviendo a las raíces de la política exterior alemana y eso incluye la relación con los países del Este, la cooperación transatlántica y el eje franco-alemán". Pero ambos deben tener claro que la alianza París-Berlín no será una reedición de la del pasado. Que en una Europa de 27 socios hay que alcanzar consensos
Está claro que si París y Berlín no se ponen de acuerdo, las iniciativas no salen adelante, pero lo que ya no está claro es que su acuerdo sea suficiente para lograr un compromiso europeo
Sarkozy , ha prometido que no someterá a referéndum el Tratado Constitucional que se espera esté listo antes de 2009.Veremos que dicen los franceses.
Creo que en la mayor parte de las veces los cambios en los gobiernos se producen por el cansancio de los electores de ver al mismo partido o dirigente gobernándoles. Aunque lo hayan hecho regular o mal, si ese cansancio no se ha producido, se les sigue dando otra oportunidad. Por el contrario, dejarán de apoyarles aunque lo hayan hecho bien o muy bien si ese cansancio, al ver las mismas caras ofreciendo propuestas iguales o muy similares, se manifiesta. Como en todo hay excepciones y reconozco que en todos los casos no puedo aplicar el mismo análisis:
Un ejemplo son las elecciones francesas. Por el tiempo que la derecha lleva presidiendo este país, por la novedad ilusionante que parecía aportar el que fuese una mujer y encima atractiva la que representase el cambio para los votantes, por el anclaje que desde hace tiempo ralentiza la evolución de nuestros vecinos, en fin, parecía que se daban todos los parámetros para que apareciese el cansancio y, como consecuencia, el deseo de cambio. No ha sido así. No alcanzo a encontrar las razones, pero el hecho es que los franceses han representado la excepción a mi regla. Ya veremos si Sarkozi cambia por la lógica de la gobernabilidad; pero si aplica todo lo que predicaba, me temo, aunque no lo deseo, que las cosas no les van a ir muy bien a nuestros vecinos.
Sin embargo me arriesgo a pronosticar los resultados en otros países donde, de ser ciertos, se demostrará mi teorema:
En el Reino Unido la era laborista está agotada, y no por mal gobierno, que salvo el “manchón” de Irak, ha sido excelente. Por lo tanto si el triunfo de los conservadores se produce, como así creo, será por cansancio.
En USA, además del cansancio hay que añadir lo nefasto que ha sido el gobierno del texano, por lo que aquí, cualquiera que sea el candidato demócrata, lo tiene chupado.
En Alemania, Italia y España continuarán Merkel, Prodi y Zapatero, porque lo están haciendo bien en general y aún no ha pasado suficiente tiempo para provocar cansancio. Rusia es otro cantar: No obstante la era Putin no está agotada ni su gente cansada. Siguen creciendo a buen ritmo, lo que añadido a todo el “resto”, les impide desear el cambio.
La “bola” se ha quedado sin batería, por lo que no puedo seguir con más predicciones. De todas formas no está nada mal teniendo en cuenta que lo hago gratis. ¿¡Cuánto les costaría si lo encargan a Rappel o Aramís Fuster!?
Es imposible superar en pocos años mas de mil años de conflictos, guerras y desconfianzas.
Ademas, faltan dos importantes factores integradores que hicieron posible el exito de los EE.UU: la lengua comun y el sentimiento de patriotismo europeo que pueda superar a los nacionalismos de los Estados-Naciones de Europa.
Crear un supra-estado europeo,significa crear cada vez mas numerosa burocracia internacional, practicamente incontrolable.
Potencialmente, España deberia ser uno de los lideres naturales de la Union Europea, pero no con este gobierno, mas izquierdista de toda Europa.
Es cierto que la prevision de la tasa de crecimiento en España para el 2007
esta cercana al 4% y tambien es cierto que "The Economist" prevee para España en el año 2008 una caida hasta 2%.
Un saludo
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Enrique Meneses
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