CARTA A UN QUIJOTE DESQUICIADO
29.05.06 @ 13:02:37. Archivado en Periodismo
No sabía como titular este artículo. Lo primero que me vino a la mente fue parodiar el Exordio de la Primera Catilinaria de Marco Tulio Cicerón: Quousque tandem, Pai Pallardo, abutere patientia nostra?. Pero desistí por no creerme el gran tribuno romano.Ni siquiera Napoleón.
En más de media docena de ocasiones, me ha tratado usted de mentiroso. Yo a usted en ninguna. Yo pongo sobre el blog experiencias vividas en circunstancias bastante excepcionales. Usted corta y pega retales de la Historia que sonrojarían a Asterix. Sus maestros son algunos historiadores echados a la cuneta del camino por parciales y hasta, en algunos casos, de la categoría de Dan Brown. Se dice de izquierdas pero desilusionado. Cuando es usted un digno heredero de Blas Piñar y de Antonio Tejero. Si no fuese por su odio a los musulmanes y su defensa de Israel, usted estaría más cerca de quienes niegan la Shoa, el Holocausto. Tras el odio al Islam viene el de los franceses como si usted fuese una Agustina de Aragón con pantalones. Tan parcial es usted que no puede salir de las pautas marcadas por el más rancio conservadurismo sin descarrilar. Habla usted como Aznar, Rajoy, Acebes y Zaplana. Repetir que Rodríguez Zapatero (su presidente, tanto como Aznar fue el mío), llegó a la Moncloa en un tren de cercanías, es una villanía acuñada en la calle Génova.
“Lo primero que había que hacer es alquilar la habitación de arriba del señor Meneses y demás periodistas progretas a unos latinos.....así sea (sic) cercarían un poco a la realidad del sufrido pueblo.”
Mire usted, me he educado en la escuela pública francesa llevando mi máscara anti-gas a clase todos los días. Durmiendo durante la noche en refugios, ametrallado en un tren por los alemanes. Sin probar carne ni pescado sino raices como rutabaga y topinambur. He aguantado –14º C en el Paris de 1942-43, he tenido la sarna con mis hermanos. He pintado con tiza cruces de Lorena en la parte posterior de los tanques alemanes que recorrían mi barrio. Me han silbado más balas de las que usted podrá escuchar en toda su vida, me he tragado guerras, revoluciones, he cruzado África antes y después de las independencias. ¿Pero qué experiencias me quiere usted hacer vivir, amargado profesor? Me he codeado con los grandes de este mundo pero he dormido en la arena del desierto, en el Kibbutz Genosar, en Sierra Maestra durante cuatro meses. He atacado el apartheid en África del Sur, me he manifestado con cámara y pluma por los derechos de los negros en EE.UU., por los Siux-Oglala en Dakota del Sur. Usted ha comprado mis memorias Hasta Aquí Hemos Llegado y sabe todo eso. Por cierto ¿cree usted que es de hombre cabal pedirle al autor que le dedique el libro dictandole usted lo que quiere que le ponga? Jamás me ha sucedido algo parecido en mis 12 libros anteriores. Eso ha hecho usted. No pensaba contarlo pero la anécdota retrata muy bien su estado psicosomático.
Dice usted: Señor Meneses: ponga: ”A mi amigo monárquico Pai Pallardo con agradecimiento por sus críticas a mis artículos. Enrique Meneses”
Dejo a los demás lectores enjuiciar la soberbia y prepotencia que destila usted.. Pero no acaba el asunto ahí. El mismo día 4 le contesto –después de reírme a mandíbula partida—aceptando su exigencia merced a la exquisita educación que he recibido y mantenido a lo largo de 76 primaveras. Le ofrezco lo que otro lector me pidió: Una dedicatoria sobre una cartulina para adherirla al libro. Para eso, le pido a usted la dirección donde mandarle la dedicatoria autógrafa. Me responde usted: Gracias por su ofrecimiento. Siento mucho no poderle mandar mi dirección postal por motivo de seguridad. ¡Dios mío, en qué manos están nuestros Servicios de Inteligencia! No se preocupe: ¡La Historia le absolverá!
Esta misma tarde me pide por favor que tache uno de sus vitriólicos textos y anule uno similar enviado poco antes. No lo pienso hacer porque ello permite demostrar dos cosas. La primera es que no reflexiona sobre lo que escribe y se lanza sin paracaídas a hacerlo público. En segundo lugar porque esto demuestra a cualquier profesional de la psiquiatría el estado mental del paciente Pai Pallardo.
Él nunca miente. Ni yo me atrevería a decirlo. Solo que hablar de que los socialistas quieren pagarles las pérdidas a los que invierten en capital especulativo mientras aplauden (sic) al que nacionaliza empresas productivas como REPSOL y BBVA, donde tienen sus ahorros [.......]los pequeños inversores de Repsol, es desinformación intencionada. Se habrán fijado como Pai Pallardo da por nacionalizado el BBVA y de qué manera insinúa que los que invirtieron en Forum y Asinsa son especuladores del tipo "marbelliense superior" mientras hay que ayudar a los pobres inversores de la petrolera que, como todos sabemos están perdiendo dinero con el precio actual del crudo. ¡Pobres familias Bush, Cheney, Rumsfeld!
Por hoy dejaré de exponer errores de apreciación de Pai Pallardo al que muchas veces, hasta ahora, he defendido. Ahora estoy convencido de que representa todo el ideario de la más “atapuerqueña” mentalidad de nuestro país: Desprecia a los homosexuales en su odio hacia Zerolo, aplica paternalismo hacia las mujeres (el PP se mete con su manera de vestir y, nuestro “amigo”, con su ingenua manera de pensar, salvo cuando una de ellas le felicita), contra la cultura más brillante de la Andalucía musulmana en la oscura Europa medieval, contra la herencia dejada en América en forma de lengua, sangre y cultura, contra todo lo que sea criticar la guerra de Irak y el trío Bush, Blair Aznar (supongo que contra Juan Pablo II que no quería esa guerra). Presenta a nuestro ejército humanitario huyendo de Diwaniya (que describe como "hortifrutícola" siguiendo la expresión de Trillo) cuando lo que hizo es lo que, con retraso, intentan hacer los demás países de la coalición (1.000 deserciones inglesas). Me reprocha no estar de acuerdo con la prepotencia yanqui que quiere imponernos un integrismo cristiano que repudiamos tanto como el islamista o el hebreo. Para Pai Pallardo es un crimen de lesa inteligencia. Para él, como está de moda asustar a los españoles con los "crímenes de los inmigrantes", siguiendo la COPE y el argumentario de Acebes,los demás somos tontos útiles.
A propósito: me cuida tres horas al día Luz, una inmigrante andina que paga la Comunidad de Madrid. Con mis 301 euros de pensión mensual, no podría costearme ese lujo. Tiene dos de sus tres chicos en la universidad. Puede que lleguen a ser mejores españoles que algunos hijos de papá que solo piensan en echarles del país. Claro, para Pai Pallardo, los cientos de miles de españoles que la guerra española, Franco y la miseria echaron en brazos de la emigración, no eran dignos de ser españoles. El mismo lo confiesa: Mis antepasados no fueron a América. Estoy seguro de ello.
Comentarios:
¡Qué rabieta se ha cogido usted, señor Meneses! ¡Qué gracia! Es verdad eso que dicen de que los viejos se vuelven con la edad como los niños. También es cierto que el izquierdismo es la enfermedad infantil del comunismo. Amparándome en el derecho de replica, espero que ponga mi comentario fijo, al lado del suyo y en las mismas condiciones.
Yo nunca le he llamado mentiroso, sino que cuando he leído algo falso en sus artículos le he dicho que ha mentido, que es diferente. Una cosa es hacer el tonto y otra serlo. Desde luego, nunca le he insultado o tergiversado alguna frase suya, como usted hace en su carta. Para los demás del blog: no vale decir que yo he insultado, sino que hay que poner dónde y cómo.
Siempre me limito a exponer mi comentario, donde puedo disentir en las ideas, pero sin descalificar a la persona que las firma. Alguna vez he respondido a alguna agresión, pero no pierdo el tiempo con esas cosas. Cualquiera que sepa leer y repase los comentarios se puede dar cuenta de que esa acusación es falsa.
Señor Meneses, parece ser que usted no se ha dado cuenta de que está escribiendo en un blog digital. Los blog se caracterizan por la libertad de expresión. No existe el filtro ideológico de un jefe de redacción. Esto no es un periódico de papel. Aquí está expuesto a la respuesta inmediata de cualquiera, desde cualquier parte y a cualquier hora. Si no es capaz de asumir eso, cuando más éxito tenga, peor lo va a pasar.
Usted no es de fiar. Primero dice que, cuando repita un comentario, le ponga una nota para que retire el antiguo. Y cuando lo hago me contesta que nanai. ¡Vaya, vaya! Eso se llama engaño.
Y lo que está muy feo es sacar la correspondencia privada para difamar a un comentarista. Eso es algo que a mí no se me hubiera pasado nunca por la cabeza. Esta acción le retrata. ¡Vaya puñalada trapera! Me recuerda usted a Curro Romero cuando le entraba el canguele con un toro y mataba por el codillo, camuflando el estoque con la muleta.
Menos mal que no le di mi dirección postal. No lo hice porque los que criticamos a los nacionalistas, a los islamistas, a los palestinos y a los etarras corremos riesgo de atentado.
Además, porque somos boicoteados por los fascistas y comunistas en nuestras exposiciones públicas y en la Universidad. Los gubernamentales como usted pueden vivir mucho más tranquilos.
No voy a entrar a debatir temas que usted saca a colación y ya hemos comentado.
No mienta más, señor Meneses, por favor. ¿De dónde se ha sacado que yo corto y pego retales de la Historia? ¿A quién quiere engañar? Cualquier lector culto sabe que mis comentarios de Historia son originales. Son tesis avanzadas con un estilo genuino e inconfundible. Usted, como otros de este blog, contrarios ideológicos, los han alabado repetidamente. No se contradiga.
Cuando se siente débil, recurre al truco de las batallitas. No nos las repita más, porque aquellos que están interesados saben donde encontrarlas. Figúrese si todos nos pusiéramos a contar nuestras aventuras.
No mienta, señor Meneses. Con los herederos de Tejero, de Blas Piñar y similares no sólo me he enfrentado con palabras, sino físicamente. ¿Lo ha hecho usted? Seguro que usted está mas cerca de ellos por su antisemitismo visceral. Hay muchos socialistas que critican al gobierno. Hoy mismo, Joaquín Leguina, en CNN Plus, ha dicho que Zapatero hace política para hoy, pero que está creando problemas muy graves para dentro de diez años. También ha dicho que el deterioro del PSOE es porque no eligen a sus líderes mediante elecciones democráticas, como manda la Constitución. Una cosa es ser socialista, y, otra, mamporrero del gobierno.
Si sus artículos son aburridos es porque se limita a repetir la cantilena de Zapatero, Caldera, Pepiño Blanco, Montilla y Maragall. Usted parece más un portavoz del gobierno en activo que un reportero jubilado.
¿Está haciendo méritos para Polanko o qué?
No mienta más señor Meneses. Imposible que a usted le hayan silbado más balas que las que yo pueda escuchar en mi vida. Apostaría lo que quiera a que yo he oído más tiros en un mes que usted ha visto en las películas del Oeste.
No mienta, señor Meneses, yo me he lanzado muchas veces de un avión en vuelo y siempre lo he hecho con paracaídas. Y dale con lo de profesor. Oiga, que eso no es un insulto, sino un halago. La docencia estaba considerada de esclavos en tiempos del Imperio romano. Ahora es un trabajo digno.
No nos cuente sus miserias. Yo también he sufrido mucho. Desde que empecé a trabajar pago a la Seguridad Social mi cuota y me preocupo de que las empresas que me contratan también contribuyan.
Además, ahorro para mi vejez. Si usted hubiera hecho lo mismo ahora viviría más desahogado e independiente. No critico cómo usted haya vivido. Allá cada cual. Los gobiernos deben garantizar estabilidad política y económica para que las personas ahorradoras y previsoras no se vean desposeídas del fruto de su trabajo por la quiebra del Estado, como ha pasado en Argentina y Yugoslavia, por ejemplo. De ahí el miedo que dan a las personas serias botarates como Zapatero y sus experimentos socio-políticos.
Escribí un comentario dedicado al odio como ideología de las izquierdas. Yo no odio a nadie. No tergiverse. Yo critico a los islamistas, no a los musulmanes. Critico a Napoleón, ese gran carnicero, y demás asesinos, no a los franceses. O a generales como Tariq y Muza, que invadieron otros países con sus ejércitos y asesinaron a millones de personas.
Su admirado Bonaparte invadió Rusia con 600.000 hombres y 200.000 mil caballos. Todos murieron, hombres y bestias, ninguno volvió a Francia. Aquí la palmaron unos 300.000 franceses. Si usted estudiara ahora allí, sus detestados profesores le hablarían muy mal de Napoleón. Su Arma de Caballería apestaba a kilómetros, por las rozaduras y yagas de las monturas sobre los caballos mal cuidados.
Argumente contra mis escritos, no contra mi persona, señor Meneses. Si escribe en un blog digital tiene que admitir que haya gente que discrepe de sus opiniones e ideas. Por eso no son ni mejores ni peores que usted.
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Enrique Meneses
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