Los científicos descubrieron entonces que sus datos de las simulaciones de laboratorio a pequeña escala podrían aplicarse a un proceso volcánico natural, con fracturas de 50 milímetros en su laboratorio que corresponderían a fallas de unos 200 metros en la naturaleza.
Sus resultados apoyan las evidencias ya existentes de que los procesos de baja frecuencia están generados por interacciones con fluidos en las rocas y podrían utilizarse para ayudar a predecir erupciones en el futuro.
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Miércoles, 25 de noviembre
Hiroit
Saúl Blanco Lanza
Nicolás Ruiz Humanes
Juan Antonio Reig
Fernando Núñez Noda
Nancy Casal
Jordi Jaumà Bru