La visión apocalíptica del futuro de Kiribati no es nueva. En 1989 un informe de Naciones Unidas apuntaba que sería uno de los primeros países en ser devorado por el océano. Diez años después, la profecía comenzó a hacerse realidad cuando dos de sus islas deshabitadas desaparecieron bajo las aguas.
Tebua y Abanuea, que irónicamente significa "la playa que más tiempo permanece", fueron las primeras víctimas del paulatino pero constante aumento del nivel del mar. Incluso el Gobierno de la vecina Vanuatu evacuó entonces a los habitantes de sus islas de menor altura por precaución, pero la tierra permaneció allí por encima de las aguas.
Los países de la zona ya han comenzado a alertar de la situación y los medios de comunicación se preguntan qué territorio será el próximo, dando por hecho que, aunque unas décadas más tarde, todas las pequeñas naciones del Pacífico Sur se verán en la misma tesitura que Kiribati.
Miércoles, 25 de noviembre
Hiroit
Saúl Blanco Lanza
Nicolás Ruiz Humanes
Juan Antonio Reig
Fernando Núñez Noda
Nancy Casal
Jordi Jaumà Bru